Crónicas del Segundo Jinete del Apocalípsis

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La ira de Guerra

La guerra habia cesado, la paz reinaba pero el segundo jinete del apocalipsis no aguantaba ni una ofensa mas a la creacion, sin embargo habia unos rebeldes que toreaban al jinete, este a su ultimo aliento de paciencia, despues de haber suspirado por tanto tiempo, con tanto dolor y con tanta desesperacion, solto a su caballo, la Ruina, este troto y el infierno se agito, Guerra con su espada que es la voluntad sobre toda voluntad, mando a todos los malditos, traidores a la paz de los oprimidos al infierno, por 30 minutos, su ira era aun con paciencia pero no pudo mas contener su ira y mando a todos, a benditos y malditos al infierno para que se acomodaran, pagaran sus males y pecados, su impertinerncia y su abuso de poder, cada quien pagando su Kharma. El principio del infierno era un aguijonazo en la espalda, la segunda parte era  el sueño, el cansancio extremo y la pereza aguda sin poder dormir, dolia tanto como la pena, la tercera parte era probar los alimentos, sentir un rico aroma pero sin sabor y menos la saciedad, el hambre vampirica que tenian era terrible, la cuarta parte era sentir todas las sensaciones que doblegaban al ser como el frio, el hambre, la locura con cierto grado de conciencia para saber que estaban y por que estaban  alli.
La quinta parte esta ves ya era de tortura por un  demonio al cual se le concedio el arte de la tortura pero el sufrimiento mismo de este demonio era sentir el dolor de sus victimas y peor aun se le empujaba a realizar tales actos de maldad por que o si no a el le tocaba el mismo destino.
La sexta parte era que los hechores tenian miedo infernal a cualquier cosa, se asustaban hasta por ver a un rata o una lagartija y huian despavoridos incluso de su propia sombra.
La septima y ultima parte fue que todos aquellos que habian retado y toreado a la Guerra perdian su propia voluntad haciendo que estos se dejaran guiar por la voluntad de este, la cual es total; se dejaban transformar el alma, seguir los mandatos, pensar lo que el Guerra queria y lo primero que hizo el jinete fue declararlos vencidos y por ultimo que pasaran por todas las propiedades del infierno.
Y Guerra decia:  
-Vamos a ver hijos de la conciencia.-   



Simarius Threll

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En el texto hay: relatos cortos, mistica, verdades espirituales

Editado: 07.08.2019

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