CrÓnicas De Un Sufridor ContemporÁneo

Tamaño de fuente: - +

ULTÍLOGO

Dicen que induzco al suicidio que vil mentira,

incito a la serenidad, creo descreencias.

Dinamito los pilares morales

mientras mis palabras descuartizan sus dioses de mierda.

 

Reduzco las ilusiones al absurdo,

pon tu alma en mi mano y te haré ver que es solo polvo.

No obstante, puedo quitarte las ganas de vivir con cuatro versos,

suponiendo que algún día llegases a comprenderlos.

 

La religión triunfa en un mundo de hombres con miedo,

imaginaron un cielo porque conocían el infierno,

crearon al demonio para sentirse más buenos,

y a dios para compartir el peso de su ego.

 

Jamás letras tan crudas impactaron un bolígrafo,

jamás hubo un nihilismo más profundo en manos de ningún filósofo.

Necios pensando que sólo hago rubricas...

Sabios boquiabiertos no dan crédito a mi lírica.

 

Soy tan profano que perforo tus psiquis

con ondas de realidad hasta que te sientas violado,

y aun así no habrás cobrado más dignidad en tu vida,

dado que conocer la verdad es un mal necesario.

 

¿Cómo negar que soy el autor más elevado?

¿Cómo sostener tan siquiera que soy humano?

Si bajo esta superioridad lingüística

tus ídolos más venerados quedan sepultados.

 

Los Insensatos corroboran su necedad

al sentenciar la ausencia de sentido que hallan en mis obras,

y es que es normal que su sentido se obnubile,

y balbuceen semejante crimen con terca insolencia.

 

Precisarían diez vidas para entender mi muerte...

Si en cada una viviesen doscientos años.

Y aun así su ineptitud les llevaría

a acosarme de robarle letras al mismo diablo.

 

Apuesto a que los que hace años se reían,

ahora palidecerían hasta lucir su tez nívea.

No tengo ego, sólo razón en los labios,

traigo la voz de los afónicos de pánico.

 

Tal vez no logre nada,

para aquellos que no ven diferencia

entre hacer historia y tener fama.

Ningún genio es apreciado fuera de su tumba:

Dame muerte y años y me elogiarán las masas.

 

Cuando redacte mis pensares en un libro,

Conocerán el último filósofo serio del siglo.

Los tiempos cambian...

No soy la nueva versión de nada,

soy La Aversión Mejorada.

 

Las palabras de este loco doblan la cordura

de cualquiera de esos necios con espíritu de hormiga,

cuyo único fin en la vida es seguir una fila y

apoyar de forma irracional reglas establecidas.

 

No respeto a los respetuosos,

y me cae mal la gente que se lleva bien con todo el mundo.

Respeto al que lo falta cuando expresa su opinión,

al odiado que no piensa cambiar para complacerlos.

 

Odio las tradiciones y las modas:

allá donde la masa avanza está la dirección equivocada.

Asesinan su conciencia sin escrúpulos,

prefieren dejar de ser individuos para ser parte del grupo.

 

Nunca sufrirán lo que es pensar por uno mismo,

gregarios por comodidad que temen superar su instinto.

Por más que ponga la verdad delante de ellos,

es inútil quitar vendas a sujetos ciegos.

 

Con esta mi obra maestra tu orgullo se retuerce de dolor

viéndose tan superado ante este mero trastornado,

cuya infame escritura injurian que es un simple don,

tratando de hacer elusión de la altitud a la que me hallo.



Ripxon

Editado: 22.11.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar