Crónicas del Magín Milenario: Episodio 1. Primera parte.

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Capítulo 4 "Amistades Perdidas"

IPECMS, Ciudad de Santiago de Chile. Domingo 17 de Julio del 2191, 19:30 PM.

Llega el día que todos temían que iba a llegar, si los vigías no se equivocaban, volverían a pelear de nuevo con las criaturas, ya que estas, habían aumentado en número y estaban más fieras, pero lo que daba más miedo, era que no sabían cuándo y en qué momento y ya estaba oscureciendo. En tanto, las fogatas ya comenzaban a iluminar el patio de la oscuridad de la noche que se avecina.

Todos están resguardados en salas, casino, biblioteca, todos armados con cuchillos, líquidos inflamables, o lo que habían inventado para defenderse, todos resguardados mientras algunas criaturas pasaban por el patio como si nada, algunas trataban de subir a los pisos, pero las escaleras estaban completamente selladas, lo mismo pasaba con las puertas. Nadie les hace frente ya que todos aguardan la llegada en número de las criaturas. En el casino, los ventanales fueron sellados con tablones y pequeñas rendijas para observar.

Alexis y Jorge que están en el segundo piso, ven el actuar de las pocas criaturas que hay en el patio, que solo es iluminado por pequeñas fogatas y antorchas puestas en lugares específicos para iluminar el patio y pasillos. Luego, ambos se esconden. Alexis mira su espada de madera que él mismo mejoró incrustándole pequeños trozos de vidrio en la hoja de madera, mientras le pregunta a Jorge.

- ¿Temes pelear nuevamente? –Este lo mira y le contesta.

- ¿Miedo? Si, siento miedo, como lo he sentido desde que estamos luchando. ¿Y tú? –Alexis le contesta, mientras mira nuevamente al patio.

- Yo no. –Jorge lo ve muy seguro de sí mismo, se fija en su mirada que es tranquila y serena, como si no estuviera preocupado por la guerra que se avecina, es más, esa mirada que ve en él, extrañamente lo tranquiliza, y ese sentimiento le hace decir.

- Como me gustaría ser como tú. –Alexis lo mira algo sorprendido, y escucha lo que Jorge le dice. –Tu mirada no tiene ni una pizca de temor, es más, transmites tanta tranquilidad que pareciera que todo es un juego para ti. –Alexis sonríe y luego le dice.

- No es un juego, sé a lo que me enfrento, pero no saco nada con desesperarme o llenarme de furia. Tengo que ser yo mismo para pelear con seguridad, no perderme en mi enojo, es mi responsabilidad para sobrevivir en esta batalla, todo depende de mí para sobrevivir. –Jorge no comprende muy bien las palabras de su amigo de batalla. Aun así, decide tranquilizar su alma para pelear con todas sus fuerzas. El ambiente que se siente en ese momento es de una tensión terrible para casi todos, y lo más terrible es que la oscuridad inunda todo el Instituto y el frío se hace muy presente. En tanto, el silencio lo inunda todo, en eso unas cuerdas que están a los pies de Jorge tambalean como si avisaran algo. Un minuto después, Jorge divisa a las criaturas.

- Ya las veo. –Alexis le pregunta mientras mira como las criaturas entran con lentitud al patio.

- ¿Atacamos ahora o esperamos que se llene el patio? –Jorge le contesta.

- Que se llene el patio de ellas. Ese es el plan. Por eso tapamos las entradas a las escaleras para que no suban al segundo piso, así acorralarlos y sorprenderlos – Las pocas criaturas que había, comienzan a lanzarse a los ventanales para quebrarlos, pero no lo logran. Jorge los ve desde su lugar diciendo.

- Todavía golpean los ventanales del casino estos maricones. Menos mal que colocamos tablones en ellos y también en las puertas, sino entrarían dejando la cagada. –Jorge espera a que haya la cantidad suficiente de criaturas en el patio.

- Espero que ninguno ataque hasta que yo lo diga cortando las cuerdas. –Alexis mira su espada y le dice.

- Espada mía falta poco, prepárate a pelear nuevamente. –Alexis tenía una mirada impaciente, aprecia su espada mejorada. En tanto, las criaturas ya han llenado el patio y comienzan a llenar el jardín que está en el techo del casino, de a poco, se van volviendo inquietas y feroces y esto va en aumento con el pasar de los segundos. Jorge comienza a contar en retroceso.

- Tres. -Le sigue Alexis.

- Dos. -Y sigue Jorge.

- Uno. -Jorge se presta a cortar las cuerdas, pero un segundo antes grita a viva voz. – ¡ATAQUEN! –Y corta las cuerdas, y cuando estas bajan abruptamente al suelo, el silencio se rompe en gritos ensordecedores que van de los estudiantes que se lanzan del segundo piso, incluidos Alexis y Jorge. Todos ellos se dejan caer encima de las criaturas cercanas a la orilla. Harto seguido, del tercer y cuarto piso, caen otros jóvenes cubriendo totalmente el terreno y pillando desprevenidas a las criaturas que mueren contra el portentoso ataque sorpresa. Luego las puertas del casino se abren y un grupo masivo de jóvenes salen de ella como torrente de furia para luchar contra las criaturas. Este grupo se mezcla con numerosos grupos pequeños de jóvenes que salen de otras salas y todos, absolutamente todos, portando variadas armas punzantes para darlo todo contra el enemigo.



Ryan W. Hunter

Editado: 14.11.2019

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