Crowfield: Secretos Enterrados

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Capítulo 18 ¡Adiós Vacaciones De Verano!

—¡Ian —El sr. Scott llamó desde la cocina. Su hijo se asomó desde las escaleras, era la mañana del día 2 de Septiembre, lo que significaba que era el último día de las vacaciones—, acaba de llamar Duane y dijo que no podía venir porque estaba ocupado! 

Ian le había dicho a Duane que le ayudara a limpiar su cuarto. Estos últimos 3 días estuvo muy ocupado terminando de arreglar la casa del árbol, el cual, había hecho un gran trabajo de carpintería. Algo que a él se le daba bien. — ¡Gracias! —le dijo Ian y prosiguió su labor en el cuarto. 

No era una manera exacta de pasar el último día de vacaciones pero debido a que era día del trabajo no habría mucho que hacer, lo mejor que tenía por los momentos era prepararse para mañana lo más pronto posible. 

— ¡Agh! —exclamó el tomando con la mano un tipo de masa de aspecto extraño y de olor desagradable. Gracias a Dios llevaba guantes puestos. — ¿¡Qué es esto!? 

Lo olfateó el olor era como... Gasolina. — ¡Mierda! —exclamó Ian, sacando la caja que había recibido de quién-sabe-qué, que le entregaron hace no muchos días atrás. Al parecer era lo que pensaba; un poco de la gasolina que estaba en la caja se salió impregnando toda cerca con ese nauseabundo olor. 

Arrojó la masa en el cesto de basura y continuó limpiando. Quiso revisar el armario para ver si no había más cosas que con ese olor. Olfateó zapatos, ropa, algunas viejas cosas que tenía guardadas para verificar. —No, parece estar todo bien. 

— ¿qué es esto? —dijo levantando lo que parecía ser un viejo álbum de fotos. Lo abrió para darle un vistazo por si alguna foto se había dañado. Las páginas estaban en perfecto estado, ojeó cada foto con la esperanza de que no se arruinaran. Todas estaban bien. 

Recordó cada una de ellas: en una foto aparecía él y sus amigos en casa de Amy, ese fue el día en que trajeron a la Sra. Roberts después que estuvo hospitalizada, otra era donde estaban Alice, Amy, Helena y Cassidy frente a unos espejos en el centro comercial, esa vez ellas estaban locas porque una banda famosa se presentaría. Todas las fotos era un dulce recuerdo de la amistad que tenía con sus amigos, y la hermandad que tenía con Stephen. Al llegar a la última página del álbum notó que había un espacio vacío, una foto que no estaba ahí. Comenzó a buscarla en el suelo pero no la conseguía. El armario era el lugar para buscarla. 

Serpentearon sus manos sobre los zapatos y las cosas que estaban debajo del suelo. —Te tengo. —se dijo. Tenía la fotografía en la mano. La visualizó con detenimiento, ahí aparecían Helena y sus amigos, sonriendo. Era la última foto que se tomaron, pocos días antes de que Helena desapareciera. 

Ian solía tomar esa foto y pensar en su amiga. ¿Cómo estará? ¿Se encontrará bien? ¿Cuándo aparecerá? Eran preguntas que se hacía pero no sabía las respuestas. Incluso pensó que podía estar muerta, pero no perdía las esperanzas de que ella volvería. 

—Ay Helena. ¿Cuándo volveremos a verte? —susurró, de pronto se sintió algo estúpido al estar hablándole a una foto. Pero algo era cierto, quería ver a su amiga. Quería tener más fotos con ella, y con sus antiguos amigos. Se percató de que la foto tenía algo extraño que no había visto, en la cara de Helena había caído algo, —una gota de gasolina tal vez— haciendo que la cara de su amiga se viera algo borrosa y extraña. ¿Era esto alguna clase de señal? No lo sabía. 

De pronto un ruido lo sacó de sus pensamientos. Recordó que tenía que deshacerse de la caja que le habían enviado, sacó la cadena que estaba dentro y otras cosas y luego la arrojó en una bolsa negra. Al menos tenía otra cosa menos de que preocuparse. 

Su teléfono emitió un sonido. Era un mensaje. 

Ian, deshacerte de la caja no equivale a deshacerte de mí. De hecho, es todo lo contrario. Tengo más de donde salió esa. 

No lo podía creer, ¿cómo sabía esa persona que él estaba deshaciéndose de la caja? ¿Lo estaba vigilando? Observó a su alrededor pero no vio nada sospechoso. Su corazón latía como caballo desbocado. Tengo más de donde salió esa. ¿Eso quiere decir que le enviaría más? El siguiente era un mensaje adjunto, Ian lo abrió y era una foto de él y sus amigos, pero no cualquier foto. 

Era una imagen en la que ellos estaban haciendo algo horrible y de lo que Ian pretendió haber olvidado. Esta persona sea quien sea, sabía su secreto. 

Se sintió nervioso, ¿esa persona estaba allí? Eso quiere decir que vio lo que ellos hicieron. Estaban jodidos. 

Quiso responderle pero sus dedos estaban temblando. Su cuerpo se sentía pesado y cansado, necesitaba tomarse unos minutos y descansar. Tal vez, si tenía suerte podría relajarse y olvidar lo que pasó. 



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En el texto hay: misterio, chicos, desaparición

Editado: 29.08.2019

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