Crowfield: Secretos Enterrados

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Capítulo 34 Una Chica Con Otro Nombre

Cassidy no había conocido a Erick hasta un día después que el accidente pasó; era alguien que hablaba con la mirada, con esa profunda y misteriosa mirada que te podía hacer sentir incómodo o dudar de las palabras que salían de su boca y su sonrisa tenía algo que perturbada como si llevara maldad en su alma desde el momento en que nació. 

¿Pero sólo podían ser apariencias, no? 

La naturaleza del ser fue algo que la adorable abejita no entendía ya que para ella era solo comer o ser comido. Cassidy fue comida; podía ser masticada, tragada, vomitada o escupía por todos aquellos populares... pero eso fue hace años y ahora ella era la que comía. 

—Cassidy, amiga ¿qué pasó? —Jennifer encontró a su amiga sentada en una silla cerca de la piscina mirando hacia el bosque—. ¿Por qué no seguiste bailando? 

—Me cansé de bailar —mintió Cassidy. En realidad estaba pensando en muchas cosas en su pasado, en su amiga Helena y en Erick—. ¡Anda, Jenny! Descansa un rato. Toma aire o ve de casería de chicos. 

—Sabes que las dos participamos y te noto desde hace un rato menos perra que antes. 

Cassidy soltó una carcajada. 

— ¿bromeas, tonta? Estas ciega, nadie puede vencerme. Por eso te pones a jugar sola. 

Ambas se empezaron a reír, a Cassidy le agradaba ese aire de amistad entre ella y Jennifer porque su amiga estuvo ahí para ayudarla cuando sus antiguos amigos se habían dejado de hablar y también fue parte de su transformación. Ser popular y que la tomaran en cuenta era lo que quería y Helena le regaló una pequeña parte de eso pero todo tenía un precio el cual debía pagar. 

—Juguemos a otra cosa mejor, Jen. 

Su amiga asintió. 

— ¿qué tal si observamos cosas que puedan estar pasando? Ya que por lo que veo no te vas a querer levantar. 

—Me parece bien Jennifer. Comienza tú. 

Ambas empezaron a observar a su alrededor pero todo lo que veía le resultaba simple y casi sin importancia. Jennifer esbozó una sonrisa maligna. 

—Yo veo con mi ojito a una pequeña pareja que conocemos dándose besitos. —le señaló a Freddy y Ana que eran la nueva pareja en el Crowfield High. 

—Pues yo veo con mi ojo, alguien con enojo cerca de la barra con una chica rubia de vestido feo. -le dijo Cassidy al reírse cuando su amiga notó que era su ex—. ¡Gracias a Dios lo dejaste Jennifer! Ese chico es un idiota. 

— ¡Bah! Cas, es una mierda que no sirve. Menos mal que ya no estoy con él. 

Ambas se echaron a reír. 

Y así estuvieron por quince minutos, observando a chicos de último año fumar y tomar alcohol, una pareja de chicas jugando con una botella entre muchas cosas. Jennifer hizo una búsqueda profunda en sitios donde pudiera encontrar algo para asombrar a su amiga hasta que lo encontró. 

— ¡Oh, vaya... esto es bueno! Yo veo, veo con mi ojo —Jennifer se empezó a reír y luego prosiguió con el juego—, a una chica que es muy mansa palomita que habla cariñosamente con un tipo de mirada intimidante. 

— ¿mirada intimidante? ¿Quién es? 

—Sí, mira. Allá están. —Jennifer le señaló a su amiga a los muchachos que describía y Cassidy se llevó una sorpresa. 

— ¡Mierda! —Exclamó, la chica de la que hablaba su amiga era la mansa Patsy B y el muchacho de mirada intimidante no era otro que el antiguo amigo de Helena, Erick. 

En ese momento algo en su mente se comenzó a formar conexiones: Helena desapareció, Patsy volvió igual que Erick aun cuando la antigua abeja reina le ordenó irse lejos de Crowfield pero ¿por qué volvieron? ¿Tiene algo que ver con  Helena? Erick debía ser la persona que les está amenazando pero ¿Y Patsy? Podían estar trabajando juntos ya que ella buscaría vengarse de sus amigos por lo que le pasó. Algo que no comprendía Cassidy era que si todo lo que estaba pensando era cierto, qué motivos tenía Erick para hacerle algo malo a Helena o a los otros chicos. 

De pronto en la mente de Cassidy se formó un pensamiento; unas semanas después que provocaron aquel "accidente" Erick se había ido sin motivo alguno de la ciudad, o más bien con un buen motivo. Además de tener a la policía en estado de alerta desde ese fatídico día el amigo de Helena se sentía nervioso de lo sucedido, como si supiera que la policía los descubrió y a la temible abeja reina no le quedó de otra que tomar cartas en la situación. 

Erick tenía dos opciones: la primera era quedarse y echarlo todo a perder y terminar tras las rejas ya que él iba al volante y la segunda era tomar todas sus cosas y salir de la ciudad hasta que se calmara todo. Obviamente que eligió la opción dos pero no sin antes tener una pelea con Helena en la que se quedaron claras muchas cosas. 

—Sabes que lo que hiciste no estuvo bien Helena. Tarde o temprano vas a pagar por las horribles cosas que has hecho y me alegro un montón que no esté yo allí para ser culpado. —Fue lo último que dijo Erick antes de irse para luego nunca saber nada de él... 



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En el texto hay: misterio, chicos, desaparición

Editado: 29.08.2019

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