Crowfield: Secretos Enterrados

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Capítulo 35 Chicos Desordenados

—¡¿IAN FUE ATACADO POR QUIEN?! —Kenneth se sorprendió al saber lo que Cassidy y Alice le estaban contando; el desconocido de los mensajes al parecer lo tenía porque descubrió a tiempo quién era o qué quería. Las orejas del chico se tornaron rojas a la vista de sus amigas y él sentía como si el corazón le fuera a estallar. — ¡Oh, Dios mío! ¿Y si lo mató? ¿De eso no se trataba en mensaje? ¿Seremos los siguientes? Mierda, soy muy joven para morir tan pronto. 

—Kenneth no seas payaso, esto es enserio. —le regañó Alice. 

Cassidy lo agarró por el brazo para que se sentara. 

—Y cállate que alguien te va a oír. Tal parece que eso está por aquí y no debemos actuar de forma estúpida. 

— ¿Cómo quieres que me calme si no sabemos que le hizo a Ian? —Kenneth solía ser dramático ante situaciones críticas que pondrían nervioso a cualquiera, se secó la frente y decidió hacer silencio para ver que tenía que decir Alice. 

El plan de su amiga era contactar a la persona de los mensajes para que dijera donde estaba Ian y hacerle frente, ya que, en ese sentido, siete personas superan a una sola. Pero el problema era que esta persona vaya a enviar textos a modo de un sucio juego que terminara con la vida de Ian y con más problemas para ellos. 

— ¿y qué se supone que haga yo? 

—Lo que hacen los chicos de nuestra edad que son fastidiados por un jodido anónimo —le dijo Cassidy—, vas a ayudarnos a buscar a nuestro amigo para que no muera dondequiera que esté. 

—En este puto critico chicas, ¿no es más fácil que le digamos a la policía? 

—No es mala idea eso. —fue la respuesta de Alice. 

— ¡Alice! 

— ¿Qué Cassidy? Si lo que propongo se nos sale de las manos no nos va a quedar otra que pedirle ayuda a la policía. Así no sea de nuestro agrado. 

Kenneth asintió. Cassidy no parecía creer lo que su amiga decía. 

— ¿Y que se descubra lo del accidente? No, no puedo. Vamos a pagar los platos rotos por los actos de Erick y Helena. 

—Si demostramos que nosotros no tuvimos nada que ver con eso no tendremos muchos problemas. —le respondió Alice. 

—Dejen de discutir ustedes dos, esta situación hace que tenga ganas de ir al baño. 

Ambas chicas miraron a Kenneth con enojo. 

— ¿qué? Yo solo digo. ¡Mierda! Tengo el presentimiento de que tu plan no va resultar, justo como el de Ian. 

— ¿Ian tenía un plan? ¿Cuál era? 

—Que Amy, él y yo nos dividiéramos para espiar a Erick ya que Ian piensa que es él quien nos envía los textos y algo que ver con ser l chico detrás del volante… o algo así era. 

Cassidy le dio una palmada en la cabeza a Kenneth haciendo que éste se quejara. 

— ¡Auch! ¿Estás loca, Cassidy? 

— ¡Loca no, pedazo de idiota! ¿Por qué no nos avisaron antes? Nosotros también estamos metidos en ese problema. ¡Ahg! Te lo juro que en lo que vea a Amy y a Ian les voy a cantar sus verdades así pierda mi reputación... por cierto, ¿Dónde está? 

— ¿Quién? 

— ¡¿Cómo que quién, Kenneth?! —Cassidy le asestó otro manotazo en la cabeza a su amigo. La chica era algo peligrosa cuando la hacían enojar—. Estoy hablando de Amy, ella estaba conmigo y luego decidió irse contigo. No sabemos si a ella pudo haberle pasado algo también. 

—Ignoro dónde puede estar. Sé que estaba desde otro sitio espiando a Erick y que luego se desapareció de su vista como me pasó a mí. 

—Espero que se encuentre bien. —La vista de Alice estaba fija en el bosque frente a ella, sólo había un camino al que las luces alumbraban y lo quedaba más allá sería un terreno para ciegos donde buscar—. No podemos perder más tiempo. Busquemos a Ian nosotros mismos. 

— ¿Y qué pasará con los demás? —Kenneth estaba preocupado, si bien podían ir ellos tres a buscar a Ian pero necesitaban ayuda de los otros chicos que faltaban para lograrlo y él tenía la sensación de que Erick estaba detrás de todo. 

—Ya le escribí a Amy, ella nos estará esperando. Tom no me responde. —Cassidy se levantó y volvió a escribir en su teléfono. 

— ¿Y el marcianito? 

—Se llama Stephen, Kenneth. Y no sé si ya llegó. 

—Kenneth, necesito que me hagas un favor. —Alice recogió una piedra del suelo, luego otra y después otra—. Si Erick o eso sigue aquí hay que hacer que nos guíe a Ian, y  creo saber dónde está. 

Kenneth abrió los ojos como platos. 

— ¿quieres que lo mate? 

— ¡No! ¿Cómo crees…? ¡Agh! Lo que debes hacer es que nos lleve al lugar donde tiene a Ian y ¡poom! Atraparlo como un gato a un raton. 



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En el texto hay: misterio, chicos, desaparición

Editado: 29.08.2019

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