Cuando Solo Somos Nosotros

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Capítulo 7

Capitulo siete.

10 de octubre, 2018.

En las últimas semanas se volvió imposible encontrar un tiempo para poder verme con Fabi, los dos estábamos demasiado ocupados, él con la facultad, los parciales y el nuevo trabajo que había conseguido para poder mantenerse y no tener que vivir de lo que le daban los hermanos, y bueno, yo tenía mil proyectos por terminar para la escuela, además de la responsabilidad que había asumido hace ya unos meses cuando empecé a publicar en una plataforma capítulos de mi novela por semana. Hoy por primera vez en mucho tiempo logramos hacernos ese espacio en el día para vernos y como resultado terminamos en el sillón de su casa, tomando mates con su hermana.

Súper romántico, lo sé, lo sé.

—Sabes que siempre espere que algo así pasara, estaba preparado y sabía que lo iba a soportar, pero cuando se hizo real no lo pude soportar, me dolió, me destrozo y me rompió el corazón — hablo apenas su hermana se fue de la sala — termine de romper los lazos con mi mama, y tuvo que pasar eso para que mi papá se acercara y quisiera arreglar las cosas, aunque me parece que es al pedo porque ya todo se fue a la mierda.

—Trato de justificarla y justificarse por no hacer nada para contradecirla, ¿no?

—Sí, pero eso es algo que siempre pasó, creo que mí papá nació para justificar los errores de mi mamá y pedir disculpa por ella — hizo una mueca — de todas formas, no era el momento para que lo hiciera, ese día lo necesite como nunca, pero él prefirió hacer el papel de marido y no el de padre.

—¿Se lo dijiste? — le pregunté mientras tomaba su mano para entrelazar nuestros dedos y levantaba la cabeza para mirarlo y fue en ese momento que me invadió un sentimiento horrible: la impotencia, la frustración por no poder hacer algo para que él no se sintiera así.

Odiaba a sus papás por hacerlos sentir así a cada uno de sus hijos, sobre todo a ella por generarles tantas inseguridades, tantos miedos y a él por no darles el amor que su esposa les negaba a sus hijos, por cumplir más con su papel de marido que de padre y sobre todo por no apoyarlos, por quedarse callado en vez de contradecir a su esposa. Eran una mierda los dos, y ni Fabi ni sus hermanos merecían que les tocara ese tipo de padres.

—¿Para qué? No tenía sentido reprocharle eso, o cualquier de las miles de cosas que hizo mal como padre, no iba a cambiar nada de lo que paso y a él tampoco lo iba a cambiar, ni lo iba a hacer mirar las cosas de otra manera —me dijo con los ojos cubiertos de lágrimas, luchando consigo mismo para no dejarlas caer — ¿Sabes lo que él cree? que nosotros fuimos lo que destruimos la familia ¿Lo podes creer? La ve a ella como una víctima en todo esto cuando no lo es. Nos cagaron la vida ¿Para qué mierda nos tuvieron si solo iban a jodernos?

Y decir eso lo termino por romper, las lágrimas descendieron por su mejilla y enseguida me acerque más para contenerlo.

—Es una mierda por lo que pasan, lo sé, pero lamentablemente no se pueden cambiar las cosas ni mucho menos a los padres, pero ¿Sabes que si podemos hacer? Elegir quien va ser nuestra familia, hablo de reconocer a las personas que realmente valen la pena y hacerlos tu familia. Tenes a tus hermanos, a tus amigos y me tenes a mí, de acá no me voy a ir porque pienso estar con vos hasta que nos cansemos de esto, pero, aunque eso pase voy a seguir estando las veces que quieras, para hablar, desahogarte y apoyarte.

Y eso era algo que de verdad pensaba, ver a mis papás tener ese tipo de relación después de divorciarse, me había llevado a la idea de también establecer algo así el día en que la relación con Fabi terminara.

—Gracias por ser así de linda conmigo, valoro un montón que estés acá y me escuches, que me acompañes en esto y no me sueltes la mano. No es nada fácil todo esto, pero tenerlos a ustedes lo hace un poco más llevadero — dijo y una sonrisa se dibujó en su cara mientras se refregaba los ojos — me haces tan bien.

—Y vos a mi — le asegure volviéndome a inclinar para abrazarlo y dejar que sus brazos también me envuelvan. Estar así para mí era más que suficiente, él me traía paz y esa sensación de que todo podía a ser mejor, y tenía la esperanza de que a él le pasara exactamente lo mismo. Quería que se olvidara un por un rato toda la mierda que tenía encima, así como yo me olvidaba del mundo cuando estaba con él —falta re poco para tu cumple ¿Pensaste en algo? Con los chicos tenemos una tradición y como vos sos parte del grupo...

—No — me interrumpió — no quiero hacer nada, es solo otro año de vida, no creo que haya algo que celebrar... Solo quiero pasar el día con vos ¿Puedo?

—Mmh no sé, tendría que pensarlo... a ver, convénceme.

—Bueno, según Mati cuando cumplís diecinueve automáticamente te pones más lindo, mucho más bueno — me comento con seguridad, como si de verdad se creyera eso. Y yo no pude evitar soltar una carcajada — así que si pasas todo el día conmigo vas a presenciar el cambio en primera fila, serias muy afortunada. Si fuera vos, yo no me lo perdería.

Me quede en silencio, sintiendo su calidez y recordando la primera vez que nos vimos, las primeras palabras que nos dijimos, el momento en el que algo hizo clic en mí y no pude dejar de pensarlo, la primera vez que me encaro, las conversaciones que tuvimos, el primer beso que nos dimos, lo bizarro que fue el día en que me pidió que seamos novios y lo lejos que llegamos en nuestra relación, lo mucho que crecimos con ella, y todo lo que nos costó llegar al punto en el que estamos ahora. Además de lo que me había llevado a enamorarme de él, más allá de su físico y de lo bueno que estaba, lo que de verdad me gustaba era su personalidad, la forma en la que encaraba algunas situaciones, como te sacaba una sonrisa en los peores momentos, su gran intelecto, su manera de ver el mundo y como su concepto de diversión era completamente diferente al de cualquier adolescente, RESOLVÍA INTEGRALES PARA DIVERTIRSE ¿Se dan cuenta de lo raro que era? Pero incluso eso me encantaba de él.



Giuly

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En el texto hay: romance, drama, amor

Editado: 10.02.2020

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