Cuentos con Todo

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Casa

Ramón regresaba  a casa después de una semana pesada de clases en la facultad, bajo del transporte escolar y cruzo la calle para poder abordar el ultimo camión que le llevaría a casa, este se tardaría alrededor de una hora, el camión no tardó mucho en llegar, Ramón subió a este y se sentó en unos de los últimos lugares de lado de la ventana, a su lado, se sentó un hombre de traje y corbata con rasgos muy masculinos, este saco su celular y se puso los audífonos.
Había pasado apenas media hora cuando aquel hombre bajo, para ser ocupado su lugar por una chica de pelo corto y lentes redondos, esta vestía con unos jeans ajustados y una sudadera que la hacía ver más linda, Ramón tenia los audífonos pero no escuchaba nada, la canción hace rato que se había terminado, pero quería escuchar la voz de aquella chica la cual hablaba por celular, parecía recibir indicaciones, Ramón no presto mucha atención a esto.
Pasaron unos veinte minutos y la chica bajo una cuadra antes de la última parada del camión, la distancia de esta cuadra era de más de un Kilómetro, y Ramón vive en medio de esta cuadra del otro lado, ósea, que tenía que caminar medio kilómetro, unos cinco minutos después, el camión llego a su última parada, los pocos pasajeros que aún había, bajaron del camión, Ramón comenzó a caminar, se desvió un poco a una tienda cercana a comprar algunas frituras, salió de la tienda, abrió la bolsa de frituras y siguió su camino mientras comía frituras, tardo más de lo que se tarda regularmente, estaba en la entrada de su casa cuando empezó a escuchar voces dentro, una era su madre, y la otra le era familiar, pero no le podía asimilar un rostro.
Ramón toco la puerta y su madre le abrió.

-Ya llegue- dijo Ramón entrando a casa

-Bienvenido- le contesto su madre- Toma asiento, necesito hablar contigo.

Ramón miro alrededor, y noto que en el sillón había una chica de pelo corto y lentes redondos,  vestida con Jeans ajustados y una sudadera que la hacía ver más…

-Tu venias en el camión conmigo- dijo sorprendido, no se lo podía creer.

-Es mejor que te sientes, explicare todo.- le dijo su madre señalando el asiento a un lado de la chica

Ramón embolso en su pantalón su bolsa de frituras y se fue a sentar a un lado de la chica.

-Bien, ahora que están los dos juntos, es momento de explicar por qué están aquí, Ramón, ella es Nina, tu prometida, desde que ustedes dos eran niños, se arregló todo para que cuando los dos terminasen su licenciatura, se casaran.-

-Un momento- interrumpió Nina- ¿Cómo paso eso?-

-Bueno, en una fiesta con tu padre, apostamos su matrimonio, si uno de ustedes dos conseguían a alguien antes de terminar la licenciatura, no se casarían, pero si no, se casarían, el acepto ya que estaba muy seguro que su hija no terminaría la universidad y que al salir de la preparatoria se conseguiría un esposo, y mírate, estas aquí.-

-Bien madre, y ¿Por qué aceptaste?-

-Bueno, yo sabia que mi hijo terminaría hasta un doctorado, y que Nina sería capaz de ser también doctora, entonces ganaría-

-¿De cuanto fue la apuesta?- Preguntaron los dos curiosos

-La boda, será una ceremonia inolvidable, Ramón, tu padre antes de morir dejo un terreno para ustedes dos, su voluntad para que lo tuvieran era que ustedes levantaran una casa, ustedes la diseñaran y ustedes la construyeran, como puedes ver, el también confiaba mucho en ustedes dos…-

El celular de Ramón comenzó a sonar, a lo que Ramón lo saco de su bolso, al ver que la llamada era de su tutor en la facultad, no pudo evitar no responder.

*En llamada*

-Bueno, habla Ramón-

-Hola Ramón, es necesario que regreses a la facultad, dos chicas quieren hablar contigo-

-Doctor, ya estoy en mi casa y estoy en medio de una situación que amerita mi presencia-

-No te preocupes, iremos para tu casa, llegaremos en dos horas-

-Espere…-

*Fin de la llamada*

-¿Quién era hijo?-

-Nada importante, continúa-

-Bien, aquí están las escrituras, todo está correcto, solo tiene que firmar y el terreno es suyo- dijo y de un folder saco algunas hojas y las puso en la mesa.-Firmen- dijo poniendo entregando un lapicero a Nina

Nina estaba a punto de firmar cuando Ramón la detuvo.

-¿Por qué estaríamos de acuerdo con esto?-

-Míralo desde este punto, eres un hombre de ciencia y puede que nunca consigas una novia, y tu padre y yo queremos nietos, bueno, él quería, súmale a esa situación que si tú no te casas con Nina, ella puede terminar en manos de cualquier hombre inferior a ti pero que la tratara como basura, ¿aceptara eso?-

Ramón sabía que estaba atrapado, dejo a Nina firmar y después el firmo, eran solo unas escrituras, pero se sentían como si firmaran su acta de matrimonio.

-La boda será espectacular, ahora iremos al terreno, donde desde hoy vivirán los dos juntos-

Los dos estaban sorprendidos, es verdad que sería fin de semana, pero  si realmente el terreno estaba libre, ¿Cómo pasarían su primera noche?.
La madre de Ramón llamo a un taxi el cual no tardó mucho en llegar, los tres abordaron y el taxi tardo algunos minutos en llegar al destino, todos bajaron y efectivamente, el terreno era solo un gran trozo de tierra vacío, rodeado de algunas casas, parecía un pueblo, un pueblo tranquilo.
Una vecina salió al escuchar el taxi, era una mujer como de treinta años.



ManamiOkuda

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En el texto hay: sentimientos, amor, todos los generos

Editado: 21.10.2019

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