Cuentos cortos

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No todos los cuentos de hadas son felices

La espada apunta a mi pecho, detrás de mí solo queda un poco de espacio en el barco y luego el mar agitándose con bravura como aquel día, el día en que el supuesto villano murió. Miro al niño frente a mí, es tan ingenuo, cree que soy el villano aquí, no se imagina la realidad de este lugar, ni conoce mi historia, solo se dejó llevar por todas sus promesas de alegría y libertad.

Cada vez me acerco más y más al borde del barco estoy seguro que muy pronto caeré, podría defenderme, pero mi espada quedó perdida durante la batalla, falta poco, no puedo escapar, pero antes de morir, quiero contarte mi historia, la razón por la que estoy aquí, en esta situación.

¿Tal vez te estés preguntando quien soy yo? Bueno, espero resolver tus dudas al final de este relato.

Odiaba la realidad, todo ese mundo inmoral, lleno de corazones oscuros y malvados; luego llegó ella, apareció de la nada una noche, ese día se había anunciado una nueva guerra, ya no era novedad en ese año. Estaba cansado de tantos conflictos entre las personas, ella aprovechó mi odio hacia ese mundo y me engañó con promesas sobre un mundo libre de maldad, yo accedí fácilmente y me dejé llevar por ella.

Ella prometió un mundo de aventuras sin cesar, pura felicidad. Quién se imaginaría que la condición para vivir entre aventuras y no ser como esos seres inmorales llamados humanos sería permitir a los demás ser como ellos.

Al llegar a este mundo encontré que todo era felicidad, la palabra sufrimiento o maldad no existía, hasta que descubrí a los piratas. Poco a poco los comencé a odiar, ellos atacaban a las sirenas con las que solía cantar, atacaban a los animales sin piedad, un día durante uno de nuestros enfrentamientos habituales logré derrotarlo, cayó al mar donde fue destrozado por los cocodrilos. Antes de caer me dijo algo que recién comprendería tiempo después: "No todo es lo que parece"

¿Ya sabes quién soy? ¿Aún no? Entonces seguiré contando mi historia.

Luego de derrotar al villano los días transcurrieron con total tranquilidad, día tras día sin ninguna novedad, sin aventuras. Todo se volvió monotonía pura, los juegos con las sirenas y los animales se convirtieron en simples y aburridas rutinas. Sentía que algo faltaba en mi interior, pronto lo descubrí, ese algo que le faltaba a mi vida era un villano, pero ¿Dónde podría conseguirlo? Por supuesto, en la habitación del pirata.

Tal vez si no hubiera entrado a esa habitación, si no hubiera leído su diario, si no hubiera descubierto todo, no estaría en este momento a punto de caer al mar. Pero ya no puedo hacer nada, solo advertir al niño frente a mí.

Al entrar a su habitación vi muchas cosas, todas parecían haber sido sacadas de tiempos muy antiguos. Lo que más resaltaba era un libro, lo tomé y lo comencé a leer, era un diario de todos los anteriores piratas que atemorizaron a los habitantes de este mundo, pero lo extraño fue que todos decían haber sido los antiguos héroes, pero que a falta de diversión se convirtieron en villanos. De repente escuché un tintineo, era ella, el hada que me trajo a este mundo.

-Veo que descubriste el secreto de este lugar-Dijo mirando todo a su alrededor con desinterés-Agh este lugar está mucho más sucio que la última vez

- ¿De de que hablas? ¿Cuál secreto?

-Ups, me confundí-Dijo como si lo sintiera-Mejor dicho, mi secreto. Creo que tendré que buscar un nuevo héroe, espero este no me defraude como lo hiciste tú y todos los que escribieron ese diario

- ¿Por qué? ¿Por qué buscas nuevos héroes? ¿Cuál es la necesidad de hacerlo?

- ¿Por qué? Pensé que ya te habías dado cuenta, lo hago por mí, sin ustedes los niños yo no podría vivir, los necesito, o más bien necesito vuestra esencia y también de todos los seres aquí-Diciendo esto se fue

Creo que ya sabes quién soy, pero seguiré contando mi historia.

Me puse a reflexionar, sobre todo, y me di cuenta que la única persona o ser malvado era ella, todo este tiempo fue solo ella.

Comencé a vestirme con las ropas que encontré, ahora sería yo el nuevo villano, o el héroe, yo me encargaría de eliminar a esa hada infernal, y la única manera de hacerlo sería cortar sus fuentes de energía, a partir de ese momento comencé a atacar a todos los seres de este mundo, hasta que llegó él, mi nuevo reemplazo, él la defendía, defendía su vida. Y ahora está a punto de cometer mi error o tal vez sea lo correcto, si muero la venda de sus ojos caerá y podrá ver la realidad.

Lo haré, saltaré del barco para que finalmente se dé cuenta de lo que sucede, pero antes necesito decirle la verdad.

-Ríndete, nunca vencerás-Me apunta con su espada-La hora de tu muerte llegó

-Espe...

- ¡Silencio!, no hables nada, no harás que me apiade de ti-Estoy a punto de caer

-Entra a mi habitación y descubre la verdad-Digo antes de caer al mar.

¿Lo descubriste? ¿Ya sabes quién soy? Yo soy Peter Pan, sí, yo soy Peter Pan, el niño que no quería crecer, el niño que huyó del mundo de los humanos para ser feliz, el niño que se convirtió en adulto luego de descubrir la verdad. Siempre recuerda esto: "No todos los cuentos de hadas son felices"



Emma Portillo

Editado: 04.06.2019

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