Cuerdas Rotas

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 7

Esto no puede estar pasando. Halo mi suéter un poco pero no logró encontrar la parte donde está agarrado, hago un último intento por halar más fuerte y termino soltando mi agarre del árbol por lo que caigo de bruces al suelo, mi espalda golpea el césped tratando de que el pequeño gatito no reciba daño. Suspiro de alivio al notar la poca distancia. Definitivamente hoy no es mi día.

Dejo caer mi cabeza y observo el cielo, es un día maravilloso a pesar de mi mala suerte, una sombra tapa mi vista y veo ese reconocible rostro observandome

-¿Te encuentras bien?- Dice aquel guapo profesor de música, sólo lo vi una vez cuando se presentó en mi clase. Ya que no asisto a sus clases de música, no lo volví a ver.

-Si, estoy bien-digo levantándome con ayuda de él, me observa y mira mi suéter por lo que lo hago yo también; tenía un pequeño agujero en el brazo.-digamos que hoy no es mi día- le digo con una pequeña sonrisa que el corresponde. Me sorprendió su sonrisa, sé que todos hablaban de él y su sonrisa pero no pensé que fuera verdad, de sus mejillas sobresalía dos pequeños hoyuelos que le daban una perfecta apariencia.

-Deberíamos ir a la enfermería por si acaso- Dice ahora él con una mirada de preocupación. Llevo al gato conmigo dentro de mi suéter, por lo que espero que no sé de cuenta. En el instituto no se permite cualquier tipo de animal.

(...)

Al llegar a la enfermería lo escucho estornudar por quinta vez, eso no es normal ¿Estará enfermo?, me siento en la camilla y espero a la enfermera. Un maullido se escucha del interior de mi suéter y el profesor me observa confundido, se acerca a mí y dice

-Así que está era la razón...- Me observa y acerca su mano hasta mi suéter por lo que el movimiento hace que el gato de su interior se revuelque, muevo mi mano y saco al pequeño gato por lo que él comienza a estornudar varias veces, entonces me doy cuenta.

-No me digas...¿Eres alérgico a los gatos?-digo comprendiendo la situación, me levanto de la camilla, de todas maneras la enfermera al parecer no va a venir y salgo con él a la salida, ya casi sonará el timbre así que me apuro, el profesor me persigue detrás y suelto al pequeño gato que sale corriendo.

-Puede que sea alérgico a los gatos, pero adoro sus pequeñas patitas y su barriguita-Dice de nuevo con una sonrisa, después de un momento suena el timbre y antes de entrar de nuevo al instituto me detiene un momento

-Espera un momento, hace un momento alcancé a observar esa pequeña disputa con esa chica, puede que no me creas pero si quieres hablar, estaré en el salón de música y toma...Creo que es perfecto para ti, Hanna- Escucho que dice mi nombre, es la primera vez que alguien me dice así desde que entré a este instituto, no sé porqué sabe mi nombre real. Saca de su bolsillo algo que no alcanzó a ver y me lo extiende con una mano y con la otra agarra la mía, juntando así el objeto con mi mano. Extiendo mi mano y veo al pequeño objeto que es un collar con forma de...Violín.


 


Mi mano comienza a temblar y salgo corriendo rápidamente al baño, sin decirle nada. Escucho que dice mi nombre pero no volteo. Al llegar me encierro en un cubículo y comienzo a respirar agitadamente, me agacho en el suelo y saco de mi bolso una bolsa con la que intento respirar, cada vez más lento, termino de apoyar mi cuerpo en el suelo y sin mirar el collar lo deposito en la mochila. Tiene que tener una razón por la cuál sepa mi nombre y me de un collar de violín.

Salgo del baño ya calmada y miró alrededor para no encontrarme con él.

*Fin del Flashback*

Suena el timbre en el momento exacto y me levanto rápidamente de la mesa, gracias repartidor de la pizza. No le puedo decir que tiré el collar por la ventana de mi apartamento en el momento que se fue a Miami sin decirme pero después de dos segundos me arrepentí y me la pasé todo el día buscándolo, afortunadamente lo encontré al lado de un árbol en el que me senté a llorar como imbécil, no, no puedo decirle eso.

Destapo la caja de pizza y un olor inunda mis fosas nasales. Si, ven aquí mi preciosa pizza. La coloco en la mesa y Harry busca los platos con un poco de jugo que había, saco un trozo de pizza y se la entrego en el plato, agarró la caja de pizza y la coloco en mi posición. Harry me observa confundido.

-¿Qué?- Pregunto también confundida

-¿Te vas a comer...-Dice mirando la caja de pizza.

-Obvio, tu tienes tus hongos y yo mi pizza. Además de algo me sirve el ejercicio una vez al mes- digo llevándome un trozo a la boca y disfrutando el manjar.

Terminamos de comer y mientras lavo los platos vuelvo a recordarme que estoy en su casa...Además que estoy en su casa y sola con él. Puede que está noche sea un infierno. Escucho la ducha, el se está bañando. Oh, no. Esta es la parte incómoda. Saco de mi bolso mi pijama, oh no. Es mi pijama de pikachu. Con tantas cosas en mi mente terminé empacando mi pijama favorita, escucho pasos y veo a Harry, tiene pantalones holgados y una camisa esqueleto pegada a su perfecto cuerpo, y su cabello está mojado por lo que pequeñas gotas caen...

Hanna, mente sana como una manzana, repite eso.

Harry saca una colchoneta de debajo de su cama y la tiende con una sábana. Me acuesto rápidamente y el se dirige a apagar la luz

-¿No te cambiarás?-Dice observándome

-Mmm, no traje pijama- No quiero que me vea con mi pijama de pikachu, la amo pero no ahora.

-Por cierto, ¿Qué haces?- me pregunta antes de apagar la luz, no entiendo su pregunta. -¿Por qué estás ahí? Tu vas ahí-Dice dirigiendo su dedo a la cama

-No, está bien, es bastante cómodo aquí abajo-digo acomodándome mejor.

-Mmm, no es por nada pero a veces escuchó ruidos debajo de la cama- Dice tranquilamente apagando la luz.

Mi corazón se acelera y subo a la cama de un respingo, el se dirige a la colchoneta y se acuesta con una sonrisa. Sólo lo dijo para que durmiera en la cama. Demonios...


 



Danny Alexa

#3149 en Novela romántica
#1271 en Joven Adulto

En el texto hay: romance, odio, gemelas

Editado: 21.07.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar