Cuidado con la fiera

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Mal Humor

 

 

 

 

Solo había pasado una hora desde que Scarlet había recibido aquella noticia y había dejado solos a padre e hijo para discutir sus asuntos.

<<entonces no se diga más, a partir del próximo lunes estarás asistiendo a Daniel como su secretaria, espero mucho de ti Scarlet >> se repetían aquellas palabras en la mente de Scarlet, la cual se encontraba ordenando algunos documentos en su cubículo mientras trataba de asimilar la decisión de su jefe.

<<Porque tenían que transferirme… bueno se la razón pero porque de todas las personas tenía que tocarme a mi>> se quejaba mentalmente dejando escapar un pesado suspiro malhumorado.

-oye Susan, ¿que le pasa a la Fiera?– Pregunto uno de los oficinista en un susurró, captando la mirada desentendida de la mencionada. - está más tenebrosa que nunca...fui a su escritorio para entregar unos documentos y no muy bien se los entregó cuando me ordena que le redacte unos documentos como de veinte páginas.

-Quien sabe, ha estado así desde que salió de la oficina presidencial según escuche– respondió la pelinegra mientras le daba una ojeada a una revista.

-¿Y qué crees que le haya dicho el presidente?... No será que la estaba regañando por haberle faltado el respeto a su hijo...– Comento el chico de pelo castaño con un tanto de emoción y cinismo en su tono. Aunque Scarlet fuera la secretaria del presidente habían muchos a los cuales no le agradaba por causa de su estricta supervisión y regalos, cabe destacar que eran bien merecidos, ya que la mayoría no eran unos santos que digamos, pero al parecer hay quienes no les gusta ser reprochados constantemente.

- Si fuera así me hubiese encantado tomarle una foto– dijo la pelinegra dejando escapar una risita sínica. - Sé que hay cosas que no podemos hacer, pero esta vez teníamos el permiso del hijo del presidente...

-tienes razón… ella no tendría por qué habernos regañado...– Concordó el chico en tono despectivo.

-Sería maravilloso que la despidieran- comento Susan con la furia reprimida en una sonrisa descarada. - o que por lo menos la enviaran a otro departamento.

-jajajaa... Ya le estas deseando el mal otra vez...

-¿Se puede saber que es tan divertido?– resonó un voz peligrosamente atemorizante detrás de ellos asiendo que estos se sobre exaltaran, pues estaban tan entretenidos chismeando que no se percataron de la presencia de Scarlet, quien al parecer había escuchado las últimas palabras de ambos.

-Solo teníamos una charla nada del otro mundo…– contesta Susan la ironía y soberbia cargada en su afeminada voz de niña pequeña.

-ya veo...– Responde Scarlet con el mismo tono causando que esta frunciera levemente sus labios con disgusto. -¿ Ya tienes los documentos que te pedí que redactaras?– prosiguio pero esta vez dirigiéndose al chico castaño de ojos amielados.

-Cla....Claro aquí los tengo– balbuceo el joven un tanto nervioso ante su amenazante mirada. Scarlet extendió la mano para que este se los entregara, y ya con la carpeta en mano se dio media vuelta para dirigirse a su puesto continuando así con el trabajo que tenía pendiente, dejando un ¨gracias Harry¨ en el aire.

-Si estas de tan mal humor por haber sido regañada no debería de pagarlo con los demás, comento Susan provocando que esta se parara en el acto. En muchas ocasiones Scarlet había tenido uno que otro cruce de palabras con ella pero solo por cuestiones de trabajo, al parecer esta vez le molesto que la hiciese quedar mal frente al atractivo hijo del presidente, tal vez Susan le tendría un tanto temor a la actitud fría y estricta de Scarlet. No obstante, algo que no le gustaba era quedar mal frente a sus objetivos y más si eran tan guapos como lo es Daniel Simmons.

Scarlet al ver las intenciones en sus palabras solo se dedicó a decir, - primero que nada en ningún momento he sido regañada o reprendida por el presidente, yo no soy como "alguien" –– hizo énfasis mientras le dedicaba una mirada indiferente a Susan.- Y en segundo lugar...si fuese usted señorita Jhonson me dedicaría a prestarle atención a mi trabajo y no estar pendiente a la vida de los demás...– A pesar de que había hablado con respeto, su significado era claramente represivo, Harry se quedó callado todo el tiempo tratando de no reírse de la cara de estupefacción de Susan.

La idiferente secretaria prosiguio a retomar su camino pero tres segundos después volvió a girarse mirando nuevamente a Susan,-oh... y por cierto, me podría hacer el favor de abotonarse los botones sueltos de su blusa. No todos quieren admirar su "tienda" de galletas.– Este último comentario hizo que Harry agachara su rostro tratando de apaciguar su no muy discreta risa, escuchando los gruñidos de Susan mientras se abotonaba nuevamente la camisa.

-Por lo menos yo no soy una fiera seca y amargada– murmuro cínicamente para que esta la escuchara a la ves que botonaba su blusa con disconformidad. Por su parte, Scarlet solo suspiro y giro nuevamente, parecía la niña del aro cuando volteo la cabeza y esta vez con una mirada que hasta el diablo saldría corriendo si la viese. Harry ceso inmediatamente de reír y dio un paso hacia atrás mientras miraba con pena a Susan por decir aquella palabra que representa un gran tabú, <<Dios te reciba en su santa gloria>> fue lo único que se le paso por la mente al ver como Susan había cavado su propia tumba.



Ashanty

Editado: 17.10.2018

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