¡ Cuidado! Podrías ser tú ( Relatos cortos terrorÍficos)©

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La Sirvienta

El periódico decía:

»"Se necesita sirvienta joven con disponibilidad de horario y soltera de 20-25 años de edad, trabajo bien pagado, vacaciones incluidas, comida y hospedaje. Interesadas llamar al número que aparece a abajo"«.

Sally sonrió alegremente al ver esa noticia. Debía tres meses de renta y estaba desempleada hace 4 meses, había tenido que vender todas sus joyas y ropa de marca para comprarse comida y sus necesidades personales, pero no le había alcanzado para pagar la renta.

Así que esto era como un trabajo caído del cielo.

¡Vacaciones pagadas! ¡Comida y un lugar donde vivir gratis! ¡Y un salario muy bien pagado! Maravillada con ese trabajo marco rápidamente al número que decía el anuncio.

—Hola hablo sobre el trabajo que apareció en el anuncio de esta mañana en el periódico.
—Hola, claro el lugar aun sigue desocupado le concertare una cita ahora en la tarde a las 3.
—Gracias ahí estaré.

Sally sonrió y brinco de alegría.
Se cambio con un vestido color rosa que destacaba su piel blanca y sonrosada y sus maravillosos ojo verdes brillaban de alegría, se peino sus cabello pelirrojo en una trenza sencilla y se maquillo sencillamente.

Tomo un taxi con el poco el dinero que aún le quedaba, el taxi avanzo por las mejores calles de Nueva York.
Las casas grandes, con un pasto, flores y árboles frutales armonizaban con los carros de lujo y las cercas grandes así como los perro de guardia.

Este lugar era hermoso.
El taxi se paro en una casa medieval estilo castillo. Era rustica y aun así un poco terrorífica pero hermosa.

Salí del taxi y le pague. Cuando entre me maraville por la enorme casa, había muchas esculturas del renacimiento, cuadro de reyes y reinas, hasta había una armadura en la esquina de la sala.
Una mujer pálida de unos 30 años salió de entre las sombras.

—¿Usted es la nueva sirvienta?
—Vine a la entrevista de trabajo.
Ella sonrió.
—Usted es la indicada— contestó mirándola atentamente.—Queda contratada.
—¿Enserio?— respondió Sally emocionada.
—Muy enserio— contestó la mujer asintiendo.
—Gracias, bueno ¿cuándo empiezo?
—En este mismo momento.
—Oh— declaró Sally— no he traído nada de equipaje.
—No se preocupe aquí tendrá todo lo necesario.
Sally asintió animada.

***
Después de trabajar dos días en la casa, el trabajo era cómodo y aunque las 6 sirvientas jóvenes casi no hablaban, Sally pensó que era porque era la nueva y aun no le tenían la suficiente confianza.
La sirvienta de 30 años llamada Guita le había interrogado exclusivamente sobre su familia, amigos y su salud actual así como su vida amorosa.

Le había contestado con la verdad aunque se le hacía raro tantas preguntas personales.

Le comento que su familia vivía en Irlanda y que ella se había mudado unos meses para entrar en la universidad de Nueva York, pero esta había engañado a sus padres y no había entrado, si no que en vez de eso había empezado a trabajar de mesera en una cafetería en la cual la habían despedido hace unos meses.

No tenía amigos aquí así que nadie la extrañaría.
Su salud era perfecta, no tenía ninguna enfermedad hereditaria ni nada por el estilo.

Y no tenia novio en realidad aun era virgen.
Así contesto las múltiples preguntas de Guita.

—Perfecto— contestó la mujer.— Mañana tu misma le llevaras atenderás todas las necesidades de la señora Liza— respondió sonriendo la mujer.
Sally también sonrió.

***
La señora Elizabeth o Liza como le decían, era una mujer bastante joven para tener 45 años, tenía la piel blanca y lisa sin ninguna arruga, sus ojos verdes brillaban y su cabello caoba resplandecía.
Era encantadora y le gustaba hablar conmigo hasta la madrugada. Aunque parecía que a ella no le afectaba nada esos tras noches. Se bañaba continuamente y en el aire siempre había un olor raro que se mezclaba con el perfume de flores que usaba ella.

Cuando venía a servirle todas las comidas en su habitación se maravillaba del cuadro que tenia detrás de su cama, era una mujer de la realeza o al menos eso pensaba por la forma en que vestía y el peinado que traía. ¿Tal vez sería una reina? ¿Princesa? ¿O una duquesa? No lo sabía, lo que si sabía bien es que esa mujer era alguien importante en su época y para su patrona.

—Es una antepasada mía— dijo sonriendo la señora Elizabeth.

***
Las semanas pasaron y Sally se obsesionaba cada vez más con el cuadro, recordaba ese cuadro, ¿pero en donde?

Cuando subió a darle su cena se encontró que la señora Elizabeth planeaba bañarse.

Tenía una bañera enorme estilo medieval.
La señora Elizabeth se acerco mas a Sally, la cual la puso nerviosa su escrutinio y su mirada depredadora.

—Eres muy hermosa, joven y virgen— declaró sonriendo la mujer de manera diabólica.

Los ojos de Sally instintivamente voltearon hacia el cuadro y ahí es cuando lo supo.
El cuadro era de la Condesa Elizabeth Báthory.

*Nota de la Autora:

La Condesa Elizabeth Báthory asesino a 650 niñas y jóvenes, fue condenada a una muerte lenta. La emparedaron en el dormitorio de su castillo.

Fue acusada por su perversiones sádicas y sexuales hacia las niñas y jóvenes que raptaba de las aldeas. Esta Condesa sentía especial atracción por beber sangre y bañarse con ella para la cual creía que le ayudaba a nunca perder su juventud.

Fin.

 



AdyerenLael97

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En el texto hay: psicopata, sangre y crimenes, muerte

Editado: 29.08.2019

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