¿cupido o Destino?

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Capitulo cinco

Luego de entender lo que hice anoche y como termine durmiendo en el apartamento de Raúl, me sentía apenada al saber que insistí tanto en quedarme con el. Así que quise dejar olvidado ese tema.

—    Kensy… ya no hay confle — Nicole aparece en la puerta de mi habitación con la caja en la mano.
Por mi parte estoy intentando no verme tan cruda, debo llegar a la oficina y no  puedo llegar así, tengo ojeras y me veo como muerto. Enfrente del espejo agarro mi cabello en una cola alta y me giro para ver a mi amiga.

—    Ayúdame, y te invito a desayunar llegando al trabajo

—    Fue tu primera borrachera no… — Mi amiga se burla de mi

—    Así de fuerte si

Las manos de Nicole son mágicas, aunque no pudimos hacer nada con el dolor de cabeza y el malestar en mi estomago. Salimos de mi casa y estoy rogando por no cruzarme con el aquí afuera, nunca lo hemos hecho pero ahora que sabe que somos vecinos y que yo lo se también dudo en que vayan a ser casualidades.
Presiono el botón del ascensor y este rápido abre, entro a toda prisa y Nicole me sigue. En mis pensamientos no deja de sonar una y otra vez su voz cuando lo llame, y lo que paso esta mañana, aun me siento apenada, no fui yo anoche en realidad no se que me sucedió. 

Llegamos a la calle y puedo estar más relajada, aquí ya estoy lejos de el. Busco dentro de mi bolso mi teléfono celular, pero no lo encuentro, no encuentro mi celular. 

—    Lo deje cargando  — me detengo un momento para luego seguir caminando

—    Tu celular — Nicole se ríe de mi

Asiento mientras entramos al café, mi estomago no creo soporte mas que café y bueno Nicole quiere desayunar. A ella no se le nota la resaca y tiene apetito, no se ha quejado del dolor de cabeza. Esta como siempre, perfecta.

 Llevo cinco minutos de retraso, el señor López seguro esta en mi oficina esperándome con un mal genio. Abro la puerta esperando lo peor, sin embargo esta vacía, me acomodo e imprimo el diseño para luego dirigirme a la oficina de mi jefe. Sábado, este puede llamarse uno de mis peores días.

—    Señor aquí esta el trabajo

El se encuentra de espaldas hablando por teléfono, viste muy casual a diferencia de, bueno, de siempre — déjelo en el escritorio, a la una la necesito en el salón.

Sentada frente a mi computadora, veo la hora y son las nueve, termine todo mi trabajo así que tengo casi tres horas libres, decido navegar en el internet para distraerme un poco. Si contara mis días estoy segura a nadie le interesara leerlos, quedarían dormidos al primer capitulo.

Me encontré con un blog que da consejos de toda clase… seria divertido ser la chica o el chico que da esos consejos. Me rio de mi misma al verme pensando como una adolescente pero en un momento estoy creando mi propio blog.

¿Cupido o Destino?, veo el titulo que escogí y sonrío de nuevo al sentirme tonta. Tocan a la puerta y del susto cerré la laptop y doy el permiso para que la persona que toca pase. Es Nicole, demonios que hace aquí…

—    Hola de nuevo — se sentó en la silla frente a mi

—    Hola… ¿Qué haces aquí?


—    Miguel viene al evento que harán y pues vine con el.

—    ¿Piensa comprar?


Mi trabajo se basa en el diseño, creación y mercadeo de la inmobiliaria, hoy la empresa tiene una subasta a la cual están invitados los socios y clientes de la inmobiliaria.

—    Queremos tener nuestra casa… — su cara me dice que hay algo nuevo — me pidió matrimonio — me ensena el anillo en su mano

—    ¿Cuándo? — me sorprendí y alegre al mismo tiempo

—    Ase dos meses

—    Y me contas hasta ahora 

—    Vos te alejaste ase mucho, no nos veíamos ni siquiera hablamos por teléfono, para vos todo es esto… trabajo

—    Pudiste llamar

—    Olvidaste tu celular hoy… 

—    Lo se… sabes que, felicidades, ¿Cuándo es la boda? 

—    En cuatro semanas

—    Ya casi

—    Quiero que seas mi madrina — esperaba mi respuesta

Mi amiga se va a casar y yo no me daba cuenta, que me esta pasando, tanto me deje atrapar por este mundo que olvide afuera hay una vida, que hay personas que están avanzando y yo siempre conectada a una computadora.

—    Claro que si 

—    Ya no te alejes — agarro mi mano

Cuanta falta me hacia, y yo sin darme cuenta.

—    Lo prometo

En el salón mi mente sigue divagando por muchos temas, esta vez no laborales. Creo que estoy en una de esas crisis existenciales, pero porque, ya tengo mi vida resuelta, me gradué en el tiempo que debí, conseguí trabajo, vivo sola y no me falta nada. Entonces ¿Por qué siento que no he conseguido nada?
—    Tene el celular a mano, yo te llamo — me recuerda Nicole antes de irse con su futuro esposo.



Sol

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En el texto hay: juvenil, vidas cruzadas, amor

Editado: 17.07.2019

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