Daphne

Tamaño de fuente: - +

Capítulo I

Cargando con ella en brazos llegué, y ahí estaban esperando.
Me acerqué, y rápidamente notaron mi presencia.
Solo me quedo decir "Fuego, Aire, Tierra y Agua... Les presento a Daphne".

Al momento en el que me arrodillé y quite la manta de su pequeño y delicado rostro todos corrieron a ella.
Sabían que era delicada y fuego no se acercó tanto como quería. Agua tuvo cuidado de mojarla y al lado de Aire se retiraron unos centímetros para no provocarle un resfriado a la niña.
Tierra tenía miedo de tocarla, pero a la vez estaba totalmente ansioso de poder hacerlo.
Al ver las expresiones de cada uno de ellos, supe que esto sería especial.
Los años pasaron y Daphne fue creciendo.


Aún recuerdo el primer contacto que tuvo con Fuego.
Este tenía miedo, pues no quería lastimarla.
Daphne lloraba y fuego se acercó, ella le preguntó el porque de ser tan alejado y cuando fuego iba a responder Daphne lo tomo en sus manos y este levitaba por encima de su pequeña y tierna mano.
Fuego sonrió y al ver que la niña lo tocaba y no pasaba nada, éste se emocionó.


Cuando Agua extinguía a Fuego, Daphne se enfurecía y Fuego aparecía arriba de la pequeña cabeza de Daphne. Y ahí se marchaba el enojo.
Cada vez que Daphne se enojaba Fuego aumentaba su tamaño en relación al sentimiento de la niña.


Aire siempre estuvo muy cerca de ella, aquí cerca y allá lejos.
Solo bastaba que la niña girara su dedo para que Aire apareciera arriba dando vueltas y riendo.
Cuando Daphne se enojaba Aire formaba parte con cada movimiento de la pequeña niña, aún recuerdo ese día cuando Daphne se enojó porque su maestra no quiso aceptar su tarea, un pequeño dibujo con un pentagrama señalando a sus 4 mejores amigos y a ella, los elementos, a la maestra le pareció demasiado extraño y mandó llamarme. Al llegar a casa Daphne apenas soltó su pequeña mochila y ésta voló hasta estrellarse contra la pared, caminó hasta su cuarto, y para una niña tan pequeña cerró la puerta y Aire expresó el enojo de la niña dando un gran portazo, que rompió una ventana.
Agua y Tierra sin embargo no eran tan pasionales como Fuego y Aire.
Agua y Tierra daban su tranquilidad a la niña y cuando esta se aburría ellos se juntaban y formaban las figuras de lodo que la niña pidiera, y hacían actuaciones completas para su pequeña y caprichosa princesa.



Vida Xircés

#1153 en Ciencia ficción
#4221 en Fantasía
#1870 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: naturaleza, elementos, capricho

Editado: 15.01.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar