Darkness Angela

Tamaño de fuente: - +

8. La primera batalla


 

MIentras tanto Ángela seguía comiendo ajena a toda circunstancia externa. Miraba sorprendida como la niña Argins la contemplaba fijamente.

-Se lo que estás pensando. Pero uno jamás puede huir de uno mismo. -Oyó una voz Ángela en su cabeza. Al principio no podía creérselo, pero luego se dio cuenta que la niña la habla directamente a su mente. Ángela solo pudo dejar caer el tenedor y la Miró sorprendida.

-Me llamo Agnes.- Dijo en voz alta la Argins.


-Yo...Yo Ángela...-Dijo titubeando Ángela.


-Urgot. ¿No?- Continúo la niña la frase Angela.


-Sí. Dijo cabizbaja- Ángela como si aquel apellido resultaba apócrifo para ella ahora que sonaba en voz de una extraña.


-Conozco a Ukas Urgot.- Comentó, esta vez directamente a la mente  de Ángela, Agnes. Mientras seguía comiendo.


Ángela comprendiendo el sistema de comunicación simplemente se preguntó:-¿De qué conoces a mi padre?-


-Antes mi gente tuvo grandes planes con los Shayans, entre ellos con la familia Urgot. Grandes fueron los planes para poder llevar acaba la unión de las cuatro razas-Dijo Agnes.


-¿Qué paso?-Preguntó Ángela con curiosidad por el hecho de estar vinculada a la familia.


-De repente y sin previo aviso fueron contra los del Oeste. Y luego contra los del sur.


Ángela se quedó en un profundo silencio. Porque el recuerdo llegaba a su cabeza. Recordaba aquellos días de infancia cuando en palacio todo cambió. De la guerra ella solo recordaba como el humor de su padre se enrareció. Mientras los recuerdos llegaban a su cabeza ella simplemente suspiro mientras  tocaba su piedra.

-Conozco esa piedra. Mi gente la ha visto. Por ella ha habido grandes guerras y es por ella que el mundo se rompe. Lo curioso es que está no pertenece a ningún Shayan. Dijo otra vez Agnes a Ángela por telepatía.

-¡ ¿¿¿Qué???! Pero qué dices. Si es un regalo de mi abuela y...-Mientras Ángela intentaba acabar esta frase entre gritos un hombre perteneciente a la tripulación del Ikurus dijo.

-Por orden del capitán todos los pasajeros deben ir directos a la cubierta y esperar instrucciones.

Todos se levantaron sobresaltados entre gritos de exclamaciones.

Ángela entre tanto sobresalto miró a Joel.


-Es mejor hacer lo que dicen. -Le dijo mientras la ayuda a incorporarse.


Bit que había dejado entre tanto griterío la mesa para hablar con el miembro de la tripulación volvió y dijo.

-Tengo órdenes expresas del capitán. Me ha invitado a decirles que debo llevar a la princesa Ángela y a la dama Agnes ante su presencia y deliberar la forma más segura para poder sacarlas del barco. Sentenció.

Mientras todo se revolucionaba en el salón-comedor del barco. Rauros había convocado una asamblea de extrema urgencia con los más expertos de su tripulación. 


-¿Por qué nos atacan? Según el convenio internacional: el Ikurus debía ser respetado por cualquier raza. Dijo uno de los marineros.


-Es por esa Argins. Os dije que la gente del Este no es buena cosa. Por su culpa pagaremos la guerra. Dijo otro marinero.


-Es precisamente por Agnes que tenemos una esperanza para nosotros. Los del oeste no nos podremos defender solos, si nos es con ayuda de ellos. Dijo Loyer defendiendo a su capitán.

-Necesito hablar a solas con Hugun. Dijo Rauros.

Y así fue como se apartaron del resto en una estrecha estancia al lado del timón.


-Hugun el  Ikurus entrara en guerra. No estaba en mis planes. Pero es lo que tenemos que hacer. Por fin la piedra verde ha sido descubierta y con ella podemos salvar nuestra raza. Necesito que lleves a su portadora y a Agnes a lugar seguro. Sin ellas dos el mundo está perdido-Dijo Rauros mientras observaba el mar y los navíos que  les asediaban.


-Eso hare capitán-Contestó Hugun mientras se le venían unas lagrimillas  a los ojos. Su corazón no se lo permitía pero su mente sabía que este era el último viaje del Ikurus.

Luego Rauros volvió con la Asamblea y dijo:
-Señores. El Ikurus está rodeado y por Gúsan que jamás entregaré a la pequeña Agnes a los que hoy se han declarado enemigos. Es por ello que entraremos en guerra.


Hubo un momento de silencio solo roto por Loyer: -Prometimos estar con el Ikurus y con el Ikurus estaremos. ¿Qué es lo que hay que hacer?-

-Estamos rodeados y necesito abrir una brecha en posición Nor- Este. La estrategia es atacar a los tres navíos que están en esa posición. Son más débiles y por tanto el Ikurus está preparado para acabar con ellos. Y nos dará tiempo suficiente para poner a Agnes y al resto de los pasajeros a salvo.Sentenció Rauros.

-Y después ¿Qué pasará con el Ikurus?- Preguntó un voz en el aire.


Se hizo el silencio de nuevo en la asamblea. Hasta que esta vez, el más viejo de la tripulación del Ikurus, incluso que Rauros, miró a su capitán:- .Hasta el final -Dijo poniendo su mano en el centro.


-Hasta el final-Hicieron los demás lo mismo.

-No dudarán en abordarnos. Tenemos valía suficiente para acabar con ellos hasta que todos estén a salvo. Así que los miembros de la tripulación que no estén en los cañones que ataquen sin piedad  a todo enemigo que entre en el Ikurus. Ordenó las últimas instrucciones Rauros.

Este será el día en el que el Ikurus navegue por última vez, que su leyenda sea digna de ser contada. Sentenció por última vez el capitán-.



Franj safer

#3146 en Fantasía
#1442 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: un gran viaje

Editado: 25.05.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar