De Hielo

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Capitulo 6: Una señal

Llegaron a la discoteca, se veía bastante mejor de lo que pensó, amplio, luminoso al menos por fuera y con mucha gente haciendo fila para entrar.

Tenía que admitir que ser reconocida era una ventaja, porque los custodios de la puerta al verla la dejaron pasar. Escuchó algunas quejas, pero no le dio importancia, que la dejaran entrar no era su culpa, ella ni siquiera lo pidió.

Fueron directo al VIP, primero porque no quería estar apretada con las demás personas y segundo porque el mismo encargado del lugar las atendió, y las guio hasta allí, algo que no se esperaba si era sincera.

Les trajeron unas bebidas y se acomodaron en una mesa rodeada con dos sillones, mucho más sofisticado que el resto del sitio.

-¿A qué hora viene “el amor de tu vida”? ¿O ya te dejaron como a Rosa? -Preguntó a su amiga mientras tomaba un poco de su bebida.

- ¿Cómo a Rosa?...

-Sí. Plantada -Dijo obvia, por lo que ambas estallaron en risas. Adoraba la sensación de sentirse un poco más liberada, aunque sea por una noche.

-Maldita perra, no digas eso… Él vendrá, estoy segura -Habló su amiga levantando su trago como un brindis.

 

***

Ian se estaba divirtiendo mucho con su amigo, le gustaba desestresarse, sacar de su cabeza esos pensamientos que para nada le agradaban, sentía que se estaba volviendo una obsesión y eso no podía ser sano, desde ningún punto de vista.

-Entonces, ¿Si irás conmigo? -Preguntó Alan a su lado en el sillón de su apartamento, mientras jugaban video juegos.

-¿Tengo opción?

-No. Además, será como una cita doble, ya que ella irá con una amiga.

-¿Y cómo es su amiga? -Esa idea le agradó. La necesidad de sacar de sus pensamientos a esa lucecita lo invadía, y estaba seguro que distraerse con otra mujer le haría bien.

-La verdad que no sé, no la conozco. Pero estoy seguro que es bonita.

-¿Por qué tan seguro? -Sentía una pizca de curiosidad, tal vez su amigo si conocía a la chica y no le quería decir. Podía ser la “amiga fea” a quien debía distraer, esperaba que no fuera así. O se la cobraría con creces.

-Lo intuyo, esta noche será inolvidable ¡créeme! -Palmeó su hombro con una sonrisa de oreja a oreja. Seguro que Alan si se divertiría, la duda estaba en él mismo. Quería divertirse, pero no estaba convencido de poder lograrlo.

Pidieron comida por delívery, a ninguno de los dos se les daba bien la cocina, además que no querían incendiar el lugar para averiguarlo.

Más tarde se prepararon para salir, no les tomó mucho tiempo por lo que cuarenta minutos después iban rumbo a su destino.

“MORENA DISCO-BAR” leyó el cartel luminoso de aquel sitio bastante lujoso que solía frecuentar. Eran amigos del encargado, por lo que ir a ese bar era algo común. Por eso no le sorprendió que su amigo invitara a su “cita” allí. Al entrar se quedaron cerca de la barra y pidieron unas cervezas.

-Le enviaré un mensaje a Liz para preguntarle si ya llegaron y donde están… -¿Liz? Ese nombre se le hacía familiar, pero decidió ignorarlo, no tenía ganas de pensar en nada. Barrió con la mirada el lugar que estaba bastante lleno y definitivamente había muchas mujeres bonitas, asique no le costó mucho distraerse. Una mano en su hombro lo hizo voltear para ver a su amigo.

-Están en el VIP, vamos -Habló fuerte pues en el lugar sonaba música alta. Caminaron entre la gente hasta llegar a la zona. Solo había dos chicas de un lado y un par de hombres del otro, por lo que supuso que sus citas eras las jóvenes, asique dirigió su mirada de nuevo a ellas.

Al estar cerca logró distinguir a una, la secretaria de “ella”. Con razón su nombre se le hacía conocido. Liz, se encontraba riendo junto a aquella otra que debía ser su amiga.

Tras mostrarles sus pases a los de seguridad, que anteriormente le dieron, pasaron. Al estar parados al lado de la mesa Liz dejó de sonreír al verlo y quedó inmóvil, también era una sorpresa para él encontrarla ahí pero no era para tanto. Su amiga que al observar que Liz dejó de reír giró para mirar al mismo lugar. Cuando unos ojos grises chocaron con los suyos sintió que el mundo se detenía…no. En serio ¡NO! El destino estaba en su contra, no había dudas.

-¿TU? -Dijeron al mismo tiempo sin dejar de observarse. Era una absoluta sorpresa para ambos.

-¿Se conocen? -Preguntó Alan desconcertado al darse cuenta de sus reacciones.

-Claro que se conocen, asique no creo que sea necesario presentarlos -Contestó Liz que tenía una enorme sonrisa pícara plantada en el rostro. Opal cortó el contacto visual con Ian para concentrarse en su amiga, la miró como si le hubieran salido dos cabezas por lo que Liz alzó las manos en señal de rendición -No me mires así, yo no sabía que éstos dos se conocían, de igual forma es mejor si nos conocemos, así esto es más divertido -Estaba demasiado entretenida con sus reacciones.



Luu02

#13312 en Novela romántica

En el texto hay: dolor, pasión, amor

Editado: 14.06.2019

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