De mí enamórate [1]

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Capítulo 3

El lunes por la mañana salía de mi clase de Comercialización de Servicios con dirección a mi locker para guardar mi filipina y un par de libros, me deshice la coleta que mantenía prisionero a mi cabello y entonces cerré mi locker, una vez que me aseguro de que el candado estuviera en su lugar, me doy cuenta de que Rosalie viene caminando hacia mí.

 

—Hola Elisse, ¿cómo vas con nuestro trato?

—He intentado hacer que hable de ti, pero simplemente no dice nada. Debes acercarte más a él, sorprenderlo para que piense en ti. —Le digo.

—Bien, pero no sé cómo hacerlo. ¡Ayúdame!

 

Rosalie toma mi brazo, mirándome suplicante, aún no podía creer que hablaba en serio cuando me propuso ayudarla.

 

—Es muy fácil hablar con él, no es una persona complicada en cuanto a los temas de conversación. Habla de música, siempre funciona, ¿qué música te gusta? —Pregunto.

—¡Adoro a Little Mix!

—De acuerdo, ahmm... Nick dice que las bandas desde los 2000's para acá no son nada buenas así que si le hablas de su banda preferida todo puede funcionar. ¿Conoces a The Ramones?

—¿Quiénes?

 

Si Nicholas hubiera estado frente a esta situación habría terminado con cualquier posibilidad de conquista, de acuerdo tal vez estoy exagerando, por ahora sólo me limitaba a sonreírle y tratar de ayudarla.

 

—Búscalos en Google. Dile que te gusta Do You Remember Rock n' Roll Radio?

—¿Qué es eso? —Pregunta confundida.

—¡Es una canción de The Ramones! —Comento—. Es la canción favorita de Nicholas, háblale de la banda y de Joey Ramone. Estoy segura que lo vas a entretener un buen rato con eso y además va a pensar que eres genial.

 

Saca su celular y observo lo que hace. Teclea en el buscador el nombre de la banda con sus delicados dedos largos que venían acompañados de extravagantes anillos y con una perfecta manicura creada en algún salón de belleza.

 

—Encontré esta página de fans —Me dice con entusiasmo—. Tengo aún veinte minutos antes de entrar a clase, trataré de memorizar varias cosas. ¡Gracias!

 

Se va con el celular en la mano, leyendo algunos datos curiosos de la banda que, por lo visto, acababa de conocer. Debo admitirlo, Rosalie era una chica muy bonita, podría impresionar a cualquiera si ella se lo proponía pero para su mala suerte, Nicholas no sólo ve las caras bonitas; conocía a mi mejor amigo y la belleza superficial no bastaba para conquistarlo, tenía que encontrar algo especial, algo que lo enloqueciera.

Dejé el tema de Rosalie a un lado. Tenía algunos planes para esta tarde, revisar el blog de Jean-Pierre Cortot, hoy iba a contestar un par de preguntas y deseaba que la mía estuviera entre ellas, así que fue sencillo: estuve pendiente del blog de Pierre-Cortot un buen rato, hasta que tuve que ir al restaurante a hacer mi trabajo, esperanzada que en el tiempo libre que tenía pudiera correr con la suerte de aparecer entre sus preguntas seleccionadas, pero no fue así.

 

                 

 

Al llegar a casa tomé un baño para relajarme y para bajar la frustración que Jean-Pierre-Cortot provocó en mí, haciéndome quedar con la duda sobre uno de los ingredientes que utilizaba en una de sus máximas creaciones culinarias.

Dejé a un lado el celular y me dediqué a cerrar la persiana de la ventana de mi habitación para poder vestirme, caían algunas gotas de agua fría provenientes de mi cabello sobre mis hombros y parte de mi espalda. Las gotas no son lo único que caen, mi toalla de deslizó desde mi cuerpo hasta el piso, le resté importancia en el momento en el que decidí buscar mi ropa.

 

Fue entonces cuando mi mirada se encontró con la de Nick. Exaltada, busqué cubrirme inútilmente con la ropa que recién recogí de mi armario.

 

—¿En qué momento entraste?

—Hace dos minutos.

—No hiciste ruido. Ahmm... Esto es un poco...

—Incómodo, sí. —Él aparenta no estar mirando, dirigiendo su atención hacia otro punto de la habitación—. Yo ehmm... te veo afuera.

 

Nick sale de mi habitación y cierra la puerta detrás de él. Dejé escapar un suspiro de satisfacción y con sumo nerviosismo comencé a vestirme para más tarde encontrarme con él y averiguar qué era lo que estaba buscando en mi apartamento.

 

—¿Qué necesitabas?

—¡Comida! Es la tercera vez en la semana que comemos pizza y Mike hoy salió con Becca, no quiero pizza fría. Quiero comida de verdad.



AnnieGz

Editado: 29.04.2018

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