Desafiando a la muerte.

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|Capítulo 28|

NOTA:

Antes de que lean los capítulos finales quiero dejarles claro que...

1.- Preparen sus pañuelos porque los necesitarán.

2.- Procuren leer a solas para evitar golpear por frustración a todo el que se acerque.

3.- No me amenacen de muerte, conozco mis grados de malvadad JAJAJA.

4.- Si es posible, me gustaría que me dejaran un comentario de cada capítulo.

5.- No hagan sus conclusiones de manera apresurada, porque les prometo que nada es lo que parece, jiji.

6.- Perdónenme por capítulos TAAAN largos, pero estaba muy inspirada.

7.- El libro, manuales, frases, misiones y cosas paranormales que leerán son cosas creadas por mí, salientes de mi imaginación.

8.- Si tienen duda respecto a algo o les parece que algo no tiene coherencia, me lo hacen saber, bonitas... Aunque lo más probable sea que las dudas se resuelvan en la segunda parte.

9.- Prepárense para el inesperado final.

Ahora sí, ¡a disfrutaaaaaar, bonitas!

 

 

 

 

 

 

 

Estacioné el auto en la casa de Matías y corrí a tocar la puerta fue él quien abrió, quería besarme y lo alejé furiosa de mi lado.

—¿Lo sabías? —frunció el ceño —¿por qué lo hiciste? —me quité el anillo de compromiso y lo lancé, él me miró con dolor.

—¿Qué sucede, ojitos? ¿Por qué haces eso? —recogió el anillo, lo limpió e intentó ponérmelo, ni siquiera quería imaginar lo horrible que me miraba al tener mi ceño fruncido.

—¡Me mentiste! —golpeé su pecho como si se tratase de un costal de box, las lágrimas no tardaron en atravesar mi rostro y me preguntaba porque la vida y muerte de mierda se empeñaban en hacerme tanto daño; la vida se encargaba de ponerme las pruebas más duras como si fuese la única persona existente en el universo y la muerte se había llevado a la persona más especial de mi vida logrando desbalancearla por completo.

—Necesitas calmarte y contarme que te sucede, mi cielo —sin importarle nada me abrazó, sus manos frotaron mi espalda y al sentirlo tan cerca lloré más de lo que ya lo estaba haciendo.

—¿De verdad me amas, Matías? —cuestioné con los labios curvados.

—¿Acaso no te ha quedado claro, bonita? —soltó un largo suspiro, seguro estaba cansándome de mí y todas mis idioteces —te amo como nunca había amado a una chica, fue por ti que aprendí el significado de amar —se agachó un poco y me besó con dulzura —la prueba más grande de amor que te he dado es mi corazón.

—A veces las personas dañan a las personas que aman —negó repetidas veces.

—Eso no aplica para nosotros, ojitos, te amo y jamás te dañaría.

—¿Recuerdas lo que te conté de la mujer que reclamó la herencia? —asintió limpiando las lágrimas de mi rostro —esa mujer es tu mamá —sollocé con dolor —¡y su esposo fue el hombre que tanto daño le hizo a mi mamá!

—¿Qué? —tartamudeó incrédulo —no, no y no.

—Fernando es el mismo hombre que dañó a mamá con sus acciones de mierda y muy en el fondo sabía que tu mamá ocultaba algo, ella nunca me aceptó, ¡lo único que quería era distraerme para aprovechar la mínima oportunidad y reclamar algo que no le pertenece! —me apresuré a decir sin conocer la verdad.

—¿Cómo no pude darme cuenta? —empezó a dar vueltas en el patio jalándose el cabello.

—¿De verdad no lo sabías? —hizo un puchero de tristeza.

—No lo sabía, ojitos, yo no hubiese permitido que toda ésta mierda sucediera —dibujó la línea de mis labios.

—No entiendo nada, Matías —sollocé —habiendo tantas personas en el universo, ¿por qué justo tu padrastro debió ser el hijo de mamá Aurora? ¿Por qué tuvo que ser tu mamá con quien se haya casado? Y, ¿por qué debió ser ella quien fuese a reclamar algo que no necesita?

—No sé, pequeña, el mundo está lleno de casualidades —frunció el ceño y su mirada se fue a otra dimensión.



ItzelIv23

Editado: 06.12.2019

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