Desconocido [saga griegos #5]

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Capitulo 14

Igor

- me preocupa esto - mi jefe metió las manos en sus bolsillos - no podemos bajar la guardia.

- no lo haremos, me siento atado por la promesa que le hice a Nicos pero no puedo quedarme tranquilo, Desa y mi hijo deben estar protegidos.

- ¿y si el blanco no es la señora? - lo vi fruncir el ceño.

- no entiendo - miré a mi jefe, honestamente él ya no pensaba como un mafioso.

- distracción jefe - él se quedó en silencio por un momento.

- estamos mal. Laviana teme que sea una pasada de cuenta para ella.

- algo me dice que quieren distraernos jefe, no puedo imaginarme quién es el blanco...aún - suspiré - por este motivo es que mantengo alejada a Layna de mi vida. No quiero estar en un lugar así, sufriendo sin saber si ella sobrevivirá - desvié la mirada a una Laviana que estaba sentada en el suelo abrazando sus piernas,se había negado a moverse  del hospital.

- hay que arriesgarse, estoy seguro que ella está arrepentida por el tiempo perdido con Onesimo. Si quién atropello a Onesimo lo hubiera matado,¿que tendría Laviana? Sólo el recuerdo de los mil golpes que le ha brindado al pobre hombre.

- jefe... - él negó.

- piensa las cosas, ella estaría mejor protegida si es tu novia, tú pareja,tu esposa... lo que sea.

- ella correría peligro - Anker suspiró.

- honestamente tú y Laviana pierden el tiempo en pura mierda. ¿de qué le sirvió estar lejos de él? Onesimo pudo haber muerto y no tendría un lindo recuerdo de su relación.

Miré el reloj y ya había amanecido, el tiempo se fue muy lento. Mi jefe se había marchado con la Sra. Desa, ningún patrón se encariñaba de sus empleados como ellos con nosotros. La Sra. deseaba estar ahí presente cuando Onesimo abriera los ojos pero su hijo aún la necesitaba... su leche para ser más exacto.

Miré a Laviana que estaba recostada en la pared con los ojos cerrados. Sabia que no había dormido.

- ¿estás bien? - le pasé el vaso de café, ella lo tomó entre sus manos y me miró a los ojos.

- ¿tú estarías bien si Layna estuviera en ese cuarto? - no respondí ella sabía la respuesta, di un sorbo a mi café - mierda, quiero que ya abra los ojos.

- ¿te arrepientes del tiempo perdido por protegerlo?- Laviana bajó la mirada.

- si - ella me miró con los ojos cuajados de lágrimas - ¿de qué me sirvió mantenerlo alejado? Cuando lo vi ser levantado por los aires por ese auto, mi corazón se detuvo, cuando me acerqué y lo escuché respirar, sentí que la vida había vuelto a mi - sus lágrimas no cesaban - ahora èl puede no recordarme nunca, ser alguien indiferente para él - tapó su rostro con ambas manos - será doloroso saber que él no me recuerda...¿pero que puede recordar? Los golpes que le daba para mantenerlo lejos.

- no te atormentes, él recordará.

- no soportaría que él me olvidará - sujeté su mano - pero no le he dado motivo para que no me olvide.

Nos quedamos en silencio un rato, cuando el médico entró a revisarlo y luego salió, ambos estábamos a la expectativa.

- ¿podemos verlo? - Laviana miraba al médico con desesperación.

Escuchamos  pasos y ahí estaba Layna... preciosa como siempre. Ella se acercó a nosotros pero sus ojos no buscaron los mios.

- ¿cómo está?- Laviana se mordió el labio, sabía que estaba luchando con ella misma para ser amable.

- tiene amnesia y algunas fracturas - el médico respondió - pueden pasar 10 minutos, él tiene que descansar.

Asentimos y seguimos a Laviana, ella se deslizó en el cuarto con suavidad y con un poco de nerviosismo...era extraño verla en ese estado. Esa mujer todo este tiempo nos demostró ser dura como una roca.

- Onesimo - él abrió los ojos y nos miró extrañado, pero sus ojos se clavaron en Laviana quién se había acercado junto a él.

- ¿Quién eres?- ella cerró los ojos y una lágrima solitaria recorrió su mejilla.

- soy Laviana, somos...compañeros,trabajamos juntos - Onesimo no respondió, frunció el ceño.

- por favor no trates de forzar tus recuerdos, ellos llegarán en algún momento - él miró rápidamente a Layna cuando le comentó eso,Onesimo la recorrió con su mirada, me sentía incómodo.

- gracias - Laviana desvió la mirada por que Onesimo no le había dedicado ninguna sonrisa y con Layna sonreía muchísimo - no te recuerdo pero siento una tranquilidad al verte - golpe bajo para Laviana y para mi... su subconsciente la recordaba a ella.

- soy Layna, somos... - Laviana interrumpió a Layna llorando.

- es tu novia. La mujer de quién estas enamorado - con esa declaración salió del cuarto llorando.

Miré a Layna y luego a Onesimo. Ambos se habían quedado en silencio.

- me alegra verte Onesimo. Soy Igor,regresó después, ella se marchó algo nerviosa - salí de la habitación y busqué a Laviana... la comprendía, yo estaba sintiendo dolor por Layna pero ambos eso habíamos buscado por ser unos cobardes.



Kgerals

Editado: 26.01.2019

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