Desde Mi Alma

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Capítulo 5

“Yo creo que nada sucede por casualidad ¿Sabes qué? En el fondo las cosas tienen su plan secreto, aunque nosotros no lo entendamos”

La sombra del viento, Carlos Ruiz Zafón

 

 

Leonor

Hace unos momentos, había recibido una llamada de mi hermana, me pareció que estaba algo seria, y ni siquiera duro cinco minutos, solo dijo que nos quería ver en su casa pues ella y Ethan querían hablar con nosotros. Max se encontraba en el trabajo, así que le llame para decirle.

Una hora después, ya estábamos llegando a casa de Victoria, ella nos recibió en la puerta y nos invito a pasar, al mismo tiempo, Ethan estaba llegando del trabajo, nos saludamos, y nos invitaron a sentarnos a la mesa para comer. Mientras comíamos, Max y Ethan hablaban sobre trabajo, mi hermana y yo de los niños.

Estábamos solo nosotros cuatro, los niños se habían quedado en casa de mi mama y pasaríamos por ellos hasta en la noche.

Después de una rica comida, nos sentamos en la sala a platicar sobre otras cosas. Y entonces, Max pregunto.

­—Bueno Ethan ¿qué es lo que querían hablar con nosotros?

Me di cuenta como mi hermana se había puesto seria en cuanto Max pregunto, así que, rápidamente me di cuenta que algo no estaba bien, y lo que fuera aquello que nos iban a decir, no nos gustaría para nada.

—Hoy tuve cita con el Doctor —Cuando Ethan dijo eso, yo mire a mi hermana, y fue que supe entonces lo que diría, solo esperaba que no fuera lo que estaba pensando. —me hablo un poco más sobre la operación.

Ethan, comenzó a platicarnos todo lo que les había dicho el doctor, sobre su problema y de la operación. Cada vez más, me convencía de lo seguro que Ethan se sentía, sabía que, iba a ser muy difícil sacarle esa idea de la cabeza.

Max, le preguntó si lo estaba pensando, pero el solo le contesto que no tenía que hacerlo, pues ya estaba todo preparado para operarse lo más pronto posible.

Respuesta que nos dejo sorprendidos y un poco molesto a Max.

 

 

Victoria

Ya habían pasado dos días desde que Ethan hablo con Leonor y Max, esa tarde, las cosas se habían puesto un poco tensas, pues, a Max, no le había parecido nada que Ethan tomara esa decisión tan apresurada, le dijo todo lo que pensaba sobre eso y que no estaba de acuerdo, Ethan lo calmo un poco y le dijo que todo saldría bien. Las cosas se habían calmado, nadie volvió a hablar sobre ese tema.

Pero claro, entendía como se sentía Max. Ethan y el tenían una gran amistad. Ellos se conocieron en la secundaria, estaban en el mismo salón, al principio, a Max no le caía muy bien Ethan, decía que era muy creído, pero claro, eso cambio, cuando sin querer un día, tuvieron que hacer un trabajo juntos, fue donde tuvieron la oportunidad de platicar y conocerse mas, entonces, poco a poco, se fueron haciendo más unidos, hasta que, se hicieron mejores amigos. Después, había llegado el momento de entrar a la preparatoria, y sin querer, siguieron juntos, la amistad que tenían para ese tiempo, era ya aun mas grande, se la pasaban saliendo a jugar, conocían ya a las familias y mamás del otro y los habían recibido como si fueran sus hijos, pasaban los años y ellos ya eran inseparables.

Cuando llego el momento de entrar a la universidad, cada uno, entro a diferentes universidades, pero eso, no fue impedimento para que siguieran siendo amigos, aunque claro, hubo un tiempo que se alejaron unos años, pues Ethan, tuvo que marcharse fuera del país, por cuestiones de trabajo. Max, seguía estudiando, conoció a mi hermana Leonor, tuvieron su noviazgo . Ethan volvió, y ellos volvieron a tener esa amistad.

Hasta que, algunos años después, Max se caso con Leonor y, Ethan conmigo, lo que los hizo cuñados, y al día de hoy, son compadres gracias a Lucy, y claro que, la amistad, se fortaleció aun mas.

Por esta razón, entiendo lo que siente Max, y sé que, al igual que todos, o inclusive más que todos, no puede ni siquiera imaginar, lo que sucedería si llegase a perder, a su hermano.

Pasaron tres semanas, las vacaciones de semana santa se acercaban, todos los años, nos juntábamos en nuestra casa para decidir a donde iríamos. Siempre éramos Max, Leonor, Ethan, los niños y yo, cuando había oportunidad, invitábamos a los demás de nuestras familias, pero esta vez, solo iríamos nosotros.

Era fin de semana, domingo, Leonor, Max y los niños se habían quedado a dormir, habíamos desayunado juntos, decidimos ir a dar una vuelta por la ciudad, mas al rato, Ethan y Max compraron una botella de tequila para beber, nosotros compramos algunos refrescos y frituras, regresamos a casa y pasamos un rato de karaoke.



Paula Sandoval

Editado: 25.08.2018

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