Despedida de un desconocido

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II

El día que Denis me dejo, es como una pesadilla que se repite cada vez con más frecuencia, unos meses antes de que ella y yo cumpliéramos un año y medio de matrimonio mi padre murió de un ataque al corazón, no voy a decirte que lloré como niño al escuchar de su muerte, la verdad es que fui bastante cruel, todo lo manejé con frialdad, recuerdo a Denis tratando de consolarme y hasta consternada porque yo no expresaba sentimiento alguno, me sugirió en varias ocasiones el visitar a un psicólogo porque según ella mi reacción no era normal, lo que nunca le dije es que hacía años que ya mi padre había perdido mi respeto y mi cariño, yo lo odiaba para mí él era y seria siempre el culpable de que mi madre ya no estuviera conmigo, pero he de hacerte una confesión, en ese momento sentía que enojarme era lo mejor porque a pesar de mis esfuerzos había cometido el mismo error con mi papa, lo había abandonado cuando la situación se puso difícil me fui y me olvide de él, luego que fui yo quien lo traiciono con Laila, algo por lo que nunca le pude pedir perdón, y me ahoga el día de hoy, pensando que ya es demasiado tarde.

A los pocos días del entierro de papa, su abogado le dio lectura a su testamento, no sabía qué clase de sorpresas mi padre me daría, pero si estaba seguro que yo no sería su heredero o bueno quizás no del todo. En su testamento mi padre estipulo que todo su dinero seria para Jessica, mi hija con Laila, y es que mi papa siempre se rehusó a creer que Jessica pudiese ser mi hija por lo que nunca le hizo un test de paternidad, pero yo no me conformaba en pensar que una niña de menos de un año heredara todo lo que mi padre había dejado, recuerdo que convencí a Laila de establecer mi paternidad y hacerme guardián legal de Jessica, para así poder hacerme cargo de las acciones y el dinero de papa. Y fue ahí donde empecé a perder a Denis, me estaba convirtiendo en mi papa, casi no llegaba a casa, y discutíamos porque ella no estaba de acuerdo en la manera que había actuado, es más Denis ni siquiera supo de la existencia de Jessica hasta el día de la lectura del testamento. Nos estábamos separando y yo lo único que hacía era apresurar el proceso, la alejaba cada vez más de mí, y es abrumador pensar en todas las noches que pude pasar con ella, y preferí solo el ignorarla, pero podría jurarte que en este momento daría los pocos días que me quedan por un abrazo de Denis, un beso y su clásica y repetida frase “todo va a estar bien, si le sonríes a la vida ella te sonríe a ti” en mi oído, ya han pasado muchos años desde que la vi por última vez, pero su recuerdo sigue vigente en mi mente, la recuerdo como la joven risueña que me robo el corazón en la universidad.

 

Fue para el tercer cumpleaños de Jessica, Laila hizo una fiesta en la casa, donde ellas estaban viviendo luego de la muerte de mi padre, atendí a la invitación a la fuerza, no tenía ningún tipo de conexión con tu hermana apenas si la veía, pero Laila insistió tanto que no me quedo remedio, te darás cuenta todo lo que tenía para poder tener una vida satisfactoria, tenía una hija, una esposa a la que amaba, y una estabilidad económica, pero no lo veía, estaba consumido en mis fantasmas del pasado la rabia, el dolor y la frustración fueron mis compañeros de toda la vida. Al terminar la fiesta, Laila y yo empezamos a conversar acerca del futuro de Jessica, ella me reclamaba el solo haberla reconocido como mi hija por la herencia de mi padre y yo le recordaba que ella había estado de acuerdo, sus palabras están muy presentes e mi mente “un día te arrepentirás de todo lo que haces ahora”, empezó a sacarme en cara el hecho de que estuve con ella solo por vengarme de mi papa, por el daño causado a mi mama y yo empecé a reclamarle el haber sido la amante de mi padre por tantos años, “como si tu no le hicieras lo mismo a Denis”, fueron sus palabras, ciertas en lo que llevaba casado con ella le había sido infiel en varias ocasiones, creo que ella lo presentía, pero me amaba y prefería ignorarlo, la pelea con Laila se agudizo, pero en un instante ella se lanzó encima de mí, y empezamos a besarnos, y al final terminamos teniendo relaciones sexuales, ni siquiera alcanzo a comprender como funcionaba mi cabeza en esa época, quiero culpar el hecho que era joven, pero hijo los errores que cometas siendo joven, si no los reparas a tiempo te perseguirán por el resto de tu vida.

Pasé toda esa noche en la casa de Laila, al día siguiente al llegar a la casa, Denis estaba enojada, le dije que no quería discutir como siempre lo hacia ella me preguntaba si había pasado la noche con Laila y yo solo la ignoraba, me irritaba escuchar sus quejidos todo el tiempo, que luego los combinaba con lágrimas, pero ese día insistió e insistió hasta que al final como una bomba explote le dije que si había estado con Laila y le confesé que le estaba siendo infiel no solo con ella si no que con otras mujeres, hijo mío, cuando estés irritado o enojado, no hables, calla, guarda tus palabras y veras que es lo mejor que puedes hacer. Denis quedo inexpresiva por unos minutos, seco sus lágrimas y me miro, con unos ojos de dolor y tristeza que me hicieron recapacitar el gran error que acababa de cometer, ella empezó a sacar su ropa del closet, y agarro unas maletas, yo solo la miraba y aunque me dolía lo que hacía no podía retractarme, no podía perder mi orgullo. Y así se fue, y fue lo mejor que pudo haber hecho a mi lado solo hubiese tenido días de dolor y sufrimiento.



R. Diamond

Editado: 27.07.2019

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