Destinada al Oeste

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Capítulo 27

 

Me arrodillé ante el río, mis manos se apoyaban sobre el suelo mientras lloraba por la decepción tan grande de todos. Para qué me querías de vuelta Dios, solo confío en ti, dime porque tengo muchas ganas de gritar.

—Hija —Laxylya llegó seguido de Jerónimo. Poco a poco fueron llegando los maestros, “mis amigos”, mi hermana, Yajaht y Larry.

—No quiero verlos y menos a ti —los ojos de quien fue la persona que me crió se humedecieron.

—¡Es mi abuela! —gritó el Rey—. Sabes que le debes respeto.

—¿Y es que ustedes me respetaron?, ¿Qué más es mentira? —mi matrimonio es una vil mentira.

—Debes perdonarnos, ¿te es tan difícil? —Kaus se estaba impacientando. Relucía su ímpetu de gobernante.

—Que no se te olvide Jerónimo, tu más que nadie me conoce. Tengo muy enraizado ciertos sentimientos y en este momento la mentira es una traición igual a las que tú has hecho. Solo quiero estar sola, no quiero verlos, porque me han decepcionado todos —me limpié la nariz—. Dime ¿qué lograron con tantas mentiras?

—Así debía ser —intervino Laxylya. Sentía una extraña vibración en ella, a mi mente llegó la energía que nos separó.

—¿Por qué? —miré a la guardiana—. ¡Por qué te callaste lo de Jerónimo!

—No lo sabía hasta que entré esa mañana cuando se quedó a dormir, sabes que nunca toco y al hacerlo El Rey dormía de blanco abrazándote, volví a salir y toqué para darle tiempo a él, que tomara su camuflaje. No sabía por qué estaba contigo.

—Y el fingiste morir… no te importé ¿cierto? —me encogí de hombros, mientras que las lágrimas salían solas, una vez más esas ganas de salir corriendo, de mirar si las barreras habían sido destruidas—. No soy nada tuyo, al fin y al cabo, solo se trataba de… ¿cuidar un paquete?

—Sabes que no es así hija —se le quebró la voz a la anciana y su esposo tomó el control, ella se ubicó dos pasos detrás de él, impidió el que se acercara, la detuvo y con su mirada la recriminó por su muestra de sensibilidad y eso ofendió más mi rabia.

—Alteza, debe arreglarse, tienen organizado un discurso —la voz de Caluxy se escuchó en todo el planeta.

—Debemos estar presente como los reyes, ahora que las barreras fueron destruidas.

—¿A nadie le interesa lo que sienta? —miré a Jerónimo—. Para ti siempre fui algo que tomabas y dejabas.

—No… no pongas en mi boca palabras que no he dicho. Yo amaba a una humana y no sabía que eras tú. No sabía quién era mi abuela, desde niño dejé de verla y son pocos los recuerdos que tengo de ella. Te diré lo que quieras Yelena, ven —me extendió la mano.

—¿Quieres cerrar el portal?

—¿Es una broma? —se acercó. Sentía la energía de los presentes y cada uno tiene su propia lucha, cada vez se afianza en mí el grito, es como si las energías de centenares de mujeres quisieran proclamar algo… un grito, aun no sé nada, tengo ganas de correr, sufren, hay mucho… No podía estar cerca de nadie.

—Lo malgastan, arruinan su riqueza, ignoran la sabiduría, podrían ser una potencia ante el universo, pero solo gastan el tiempo con banalidades como las guerras estúpidas por territorio —se detuvo—. ¿Quieres que continúe?

—La Tierra es hermosa.

—Se cerrará Yelena y es una orden. No discuto mis decisiones —no podía permitirlo, ¿acaso no lo comprende?, nos juzgan por ser inconscientes ante las riquezas naturales, y ellos ignoran la capacidad del ser humano, la belleza, algo de lo que carecen por creerse superiores. Nada ha terminado, por el contrario, creo que apenas comienza, la Energía me regresó a la vida en un cuerpo y planeta diferente, a sabiendas que yo propicié la muerte de ellos en el pasado. “Deben aprender a amar”, esa es la clave de todo. Los presentes me miraban, debo salir. Debo… nada se ha arreglado, solo dime qué quieres que haga Dios, ayúdame…

“Libertad” —llegó el ave dorada, subí.

—¿A dónde vas? —Jerónimo apretaba las manos, los presentes estaban asombrados y una leve mirada de Laxylya me dio a entender que este acto era lo que ella esperaba—. Esa es mi ave.

—Asallam es tuyo, no puedo tenerlo, no confío en él —el caballo bajó la cabeza.



Eilana Osorio Páez

#38 en Ciencia ficción
#390 en Fantasía

En el texto hay: extraterrestre, amor, misterio

Editado: 25.10.2019

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