Destino

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Accidente

Tal como habia prometido Tomás, esa noche tres hombres de la manada fueron hacia el pueblo. Eran todos amigos de la infancia de Patricio y Lucas. La primera noche la pasaron amontonados en su pequeña casa y al día siguiente dos de ellos se encargaron de hacer los trámites correspondientes para poder alquilar otra vivienda por el lugar, mientras que el otro iba a dar vueltas alrededor de la casa de Ana y a seguirla a una distancia prudente y sin levantar sospechas, cuando ella saliera hacia el colegio. 

Patricio estaba muy agradecido por el gesto y confiaba en ellos, pero no era él el que la estaba protegiendo y eso lo hacía sentir inseguro. Todos debían mantener las apariencias y eso lo incluía a él. Por lo tanto, seguir trabajando era una obligación aunque él lo considerara lo menos importante en ese momento. Perdía muchas horas lejos de Ana por estar allí.

Los días pasaron con esa nueva rutina de turnarse para estar cerca de Ana, pero no había ninguna noticia nueva. Era como si esa criatura hubiese desaparecido, ni siquiera lograban identificar un rastro de olor para seguir. Lucas le decía que aquello podía ser una buena señal, pero a él le daba mala espina. Ese silencio de parte de este enemigo misterioso le parecía una trampa.

Una mañana lluviosa, estaba aburrido en la panadería ya que iba muy poca gente por el clima. Le enviaba mensajes a Ana para saber cómo estaba pero la joven ya no le respondía tan seguido como hacía al principio. Incluso llegó a decirle que parecía paranoico y que se calmara porque parecía que el hombre lobo se había ido. Pero para él no tenía sentido que se fuera, ¿por qué atacar a una persona y desaparecer? Debía haber algún propósito. El pobre de Gonzalo seguía luchando por su vida. Ana iba cada dos o tres días a visitarlo junto con Lucía. Lo habían sometido a más operaciones, pero por el momento ya no había nada que hacer más que esperar. 

Algunos clientes luego del incidente iban a la panadería y comentaban sobre el ataque. Muchos ciertamente estaban algo nerviosos de que algún animal salvaje estuviera tan cerca de la localidad. Otros, juntaban firmas para que más oficiales de policía fueran enviados allí, por protección. 

Patricio volvió a mirar la pantalla de su teléfono. Ana debía estar en su casa, estudiando. Entonces su teléfono sonó, era una llamada de Lucas. Atendió rápidamente.

-¿Qué pasó?

-Hubo un accidente.- dijo sonando preocupado.- ¿Recuerdas a Camilo?

-El ex novio de Lucía.- le pareció escuchar unos sollozos de fondo.

-Sí, los padres acaban de llamarla a Lucía. Parece que lo atropelló un auto, pero no aquí. En la ciudad.

-¿Un auto? ¿Cómo está él?

-Lo internaron, pero saldrá adelante. Tiene algunos golpes y quebraduras, nada comparado con lo de Gonzalo.

-¡Es grave igual!- oyó la voz de Lucía a lo lejos.

-¿Se sabe quién lo atropelló?

-Aún no, huyó. La policía lo está buscando en este momento.

-¿Qué opinas de esto, Lucas?

-Que es demasiada casualidad. Ese hombre... - se detuvo antes de decir lobo y dudó. Continuó en voz más baja.- Esa persona debe haber estado todos estos días en la ciudad, por eso no hemos tenido noticias de él aquí. Está planeando todo. 

Patricio cerró su puño con fuerza hasta que sus nudillos se volvieron blancos. Ese loco estaba dispuesto a todo, al parecer. Él también opinaba lo mismo que Lucas. Iban a tener que andar con más cuidado, aún no tenían idea de cuál sería su siguiente paso.

-Le avisaré a los demás. Mantenme al tanto. ¿Qué harán ahora?

-Lucía quiere ir a verlo al hospital.- dijo con desagrado.- Está esperando que llegue Ana para salir los tres.

-¿Ana ya sabe?

-La llamó ella. Debe estar en camino ya.

Patricio miró hacia afuera la lluvia caer y se preocupó. No era seguro salir con esas condiciones de clima. 

-Avísame cuando llegue.- le pidió y cortó la llamada.

Marcó el número de Ana pero no le atendió y aquello no le gustó para nada. Marcó el número de Ulises, el que estaba de turno esa tarde cuidándola. Lo atendió luego de varios tonos que lo habían desesperado. Se oía la lluvia caer de fondo y hacía casi imposible entenderle.

-¿Está Ana contigo?- fue lo primero que preguntó.



Akane

Editado: 16.08.2019

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