Destrucción Deliberada

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Capitulo 5

Melissa en la imagen

 

 

El juego comenzó y todos empezaron a moverse por la cancha, me quedé quieta en mi posición pensando en qué iba a hacer para ayudar a cuidar la portería y no quedar como una estúpida, Aaron llevaba el balón y lo manejaba de una manera que se me antojaba elegante, como si fuera una parte más de su cuerpo, hizo una jugada y se lo pasó a Colson; quien lo recibió a gusto y rápidamente se acercó a la portería, nada más le bastó una patada y todos los miembros de mi equipo celebraron; había anotado.

—¡Eso Colson! ¡Vamos a patearles el culo! —gritó Melissa desde el otro extremo, no pude evitar que se me saliera una sonrisa divertida ante sus palabras, ella se dio cuenta y me sonrío devuelta. 

Luego de eso seguimos jugando, ahora el equipo contrario tenía el balón y se dirigía hacia acá, me puse nerviosa al ver que debía hacer algo en caso de que los chicos no pudieran detenerlos y atacaran la portería, corrí más cerca de esta y esperé, el chico que tenía el balón hizo un pase y se lo entregó a una chica que venía del lado contrario a él, ella lo tomó y corrió a toda prisa, "vamos Molly, ¡haz algo!" me gritaba una vocecita en mi cabeza, entonces -como un momento de impulso- corrí hacia la chica que se dirigía hasta acá, cuando la tuve cerca rogué a Díos que no me dejara hacer el ridículo y, con la mirada puesta en el balón; patee, pude pegarle y el balón salió a duras penas de la cancha, pero a consecuencia la chica calló de boca al suelo, creo que tragó césped. Auch. 

—¡¿ACASO ERES IDIOTA?! —gritó y yo me sobresalté.

—Lo siento —dije haciendo una mueca en forma de disculpa, ella estaba roja de la ira, creo que es típico de mi cagarlas.

—No lo creo, ¡apuesto y fue a propósito! —dijo matándome con la mirada, a estas alturas, ya todos se encontraban a nuestro alrededor, incluido el profesor.

—No es para tanto, Aphril -—dijo Aaron con su voz grave, ella pareció indignada.

—¡Pensé que tú estarías de mi lado! —exclamó y yo fruncí el ceño ante sus palabras, ¿entre ellos había algo? ¿que él ya no tenía novia? Okay, eso no importaba.

Aaron se encogió de hombros y sonrió de manera arrogante— Estoy del lado de mi equipo.

—Bueno sigan jugando, Evans tienes una falta —habló el profesor al ver que no iba a pasar a mayores.

—Bien hecho —me dijo Andrew para luego guiñarme un ojo, una pequeña risa divertida salió de mi garganta ante su comentario.

 

Seguimos jugando por varios minutos más hasta que el profesor nos llamó, al parecer no iba a haber segundo tiempo, al final Aaron metió el segundo gol para quedar 2-0 ganando nosotros. Ahora estábamos descansando esperando a que el profesor termine de hablar con otro y nos diga que seguir haciendo.

—Me alegras que hayas tumbado a esa perra, se lo merecía —me habló Melissa, los demás chicos se quedaron callados mirándome, de seguro estaba roja.  

—No fue intencional —dije tratando de desviar la atención de mí.

—Eso no importa, total, lo hiciste ¿y sabes cuál es la mejor parte? Que creyó que Aaron la iba a defender solo por habérsela ti...

—Melissa —llamó este en tono de advertencia.

—¿Qué? Es la verdad, te la tiraste y ella creyó que por eso la ibas a tomar más en cuenta, viendo que es bien puta.

—¿Te puedes callar? No quiero hablar de tonterías ahora —le hablo de manera seca y amenazante.

—Okay, okay, no estás de animo.

Estaba de más decir que me sentía incomoda ante aquella situación, los demás parecían desinteresados, como sí aquello fuera algo común entre ellos, me pregunto que clase de amistad tendrán.

 

 

[...]
 

 

 

 

—¡No puedes decir que no! —exclamó Andrew a mi lado.

—¡Pero si apenas y los conozco! 
—traté de hacerlo entrar en razón.

—Prometo que será divertido, solo seremos nosotros, así los conoces más —dijo, estaba tratando de persuadirme para que aceptara ir a su casa, donde se reuniría con sus amigos, según él a pasar el rato y entretenerse.

—No sé... —dije insegura, la verdad es que no quería ir, sé que no encajo con ellos. 

—Vamos, pasame tu dirección y te iré a buscar, así me aseguraré que vayas.

—¿Por qué tanto interés de que yo vaya? —pregunté desconfiada, él rodó los ojos.

—Porque me caes bien y quiero que seas una de nosotros, hay algo en ti que me dice que debes ser nuestra amiga, como sí la vida me dijera; ¡es ella! ¿Sabes? No todo es lo que parece y no somos todo lo que dicen por ahí, de seguro haz escuchado algo, no sé qué tanto, pero la verdad es que nadie de aquí nos conoce lo suficiente —dijo y por primera vez desde que lo conozco, veo que no tiene ese toque juguetón, sino que se le ve serio. 



Moonlight

Editado: 15.09.2019

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