Detrás de la luna

Tamaño de fuente: - +

Te quiero

Maldita sea, Liam, baja de ahí.

Estaba intentando bajar a Liam de la barra, él me ignoraba por completo, muy seguramente porque estaba en su nube de borracho, y además de eso las chicas que veían su espectáculo me abucheaban.

- ¡No seas aguafiestas!

Ignorando los reclamos de las chicas, bajé a Liam de la barra, ya solo era llevarlo al auto, pero apenas él puso un pie en el piso, una chica apareció a mi lado.

- No lo llevarás a ninguna parte.

- ¿Disculpa?

Me volteé y la encaré.

- Ay, por Dios. - Susurré para mí cuando la miré de arriba a abajo. Era una chica rubia, alta, esbelta, y yo diría que en sus veinte. Típica Barbie de Hollywood. - No lo dejaré aquí, está demasiado borracho.

- No te preocupes, yo lo llevaré a mi casa. - Lo miró de arriba a abajo y mordió su labio.

- ¿Estás insinuando lo que creo que estás insinuando? Por Dios, él pobre está casi en coma etílico.

- Bueno, yo lo puedo llevar a su casa. - Sonrió y pasó su dedo por el pecho de Liam.

- Vuelve a poner un solo dedo encima de mi marido y juro por Dios que te mataré. - La señalé con mi dedo índice y ella abrió sus ojos en señal de sorpresa.

- ¿Es tu esposo? Lo siento mucho, creí que eras una desconocida, así como yo, ¿cierto? Sí, yo soy la desconocida, creo que mejor me voy.

¿Qué puedo decir? Soy buena mintiendo.

Con toda la fuerza que tenía saqué a Liam de ese lugar y lo lleve al auto. Gracias al cielo que no vomitó en el auto o en el ascensor. No podía llevarlo a su casa, no sólo no quería dejarlo solo sino que además él no traía las llaves.
Cuando llegamos a casa lo ayudé a acostarse en el sofá e inmediatamente se quedó dormido.

- Y después dice que no lo amo. -saqué sus zapatos.

- ¿Ams? - Preguntó, aún con los ojos cerrados.

- ¿Sí?

No respondió nada, se había vuelto a quedar dormido.

Busqué una manta y lo arropé, no tenía camisa y seguramente le daría frío.

Preparé café y volví a lo que estaba antes de ir a buscar a don striptease.

Era poco lo que me faltaba para terminar pero no podía dejarlo para después, debía entregarlo al día siguiente a primera hora y no tenía planeado ser despedida, o por lo menos no ese mes.

Sentí como algo muy pesado cayó al suelo y apreté mis ojos cuando noté lo que era.

- Maldita sea, Liam.

No vi otra opción más que llevarlo a mi cuarto y dejarlo dormir en mi cama, aunque tenía miedo a que comenzara a vomitar.

Cuando terminé mi trabajo fui a dormir junto a Liam, que ahora estaba en calzoncillos. Ya mañana se arrepentiría.

- Ams.

- ¿Sí?

- Te quiero mucho, Ams.

- Emmm, ¿gracias?

- Gracias por hacer todas estass cosas poor mí... gracias por solo estar aquí, a veces me siento solo, pero luego llegas tú y tus estupideces, y entonces recuerdo que... te tengo a ti... gracias.

Awww.

Sonreí y sentí que corazón explotó de amor. Aunque hubiese sido mucho más bonito que me lo dijera sobrio y sin trabarse en cada palabra.

 



Emigubler

#5186 en Novela romántica

En el texto hay: tragedia, dolor

Editado: 04.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar