Detrás del antifaz

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La historia de aquella noche.

Estábamos sentados en el salón de la casa. Seguía manteniendo la calidez que descubrimos años atrás. Greta miraba todo con melancolia y dolor ante el recuerdo.

Susan nos había presentado a la agradable señora que nos abrió la puerta como Penélope, su madre y por consecuencia, la abuela de mi amiga. Todos nos habiamos quedado en shock ya que su madre siempre le decía que sus abuelos habían fallecido antes de su nacimiento, pero al parecer no era así, Penélope era una versión mas vieja de Agneta, la madre de Greta, por lo que no había duda sobre la versión de las mujeres delante nuestro.

La dueña de la casa entro al lugar con una charola con te y galletas. Nos entrego a cada uno una taza y tomo asiento junto a su madre, quien no dejaba de ver con asombro a una abrumada Greta. Tome su mano, y me dirigió una mirada de agradecimiento, similar a la de aquella noche cuando hice lo mismo.

-Se que están aqui en busca de respuestas. - Comenzó Susan jugando con sus dedos. Un gesto nervioso que había visto hacer a mi amiga una millón de veces. - Como dije antes, lo que pasó entre mi hermana y mi madre, debes preguntárselo a ella. Con respecto a lo otro...

-A mi hija querrás decir, tía- Dijo Greta comenzando a molestarse.

-Lo siento, con respecto a tu niña, si puedo responder algunas cosas. Nunca estuve de acuerdo con lo que estaban haciendo tus padres, pero estaban tan cegados que no escucharon a nadie que no fuera Claus. - Dijo dirigiendo su mirada por un segundo a mi. Por supuesto que él estaba detrás de todo esto.

-Tía, deja de justificarte ya, y dinos que es lo que sabes. No tenemos mucho tiempo. - Si Greta tenía un defecto dentro de su perfección, era su poca paciencia. Muy poca paciencia.

-Bien - Dijo su tía agachando la mirada. - Esa noche, cuando entraste en labor de parto, mientras Igor y Nella estaban contigo, además de llamar a la partera, llame a tus padres para informarles de la situación. Se que me habías pedido que no les dijera nada, pero no podía mi niña, sea lo que sea tu madre, sigue siendo mi hermana y sabia que iba a querer estar en ese momento contigo.

>>Lo que yo no sabía era que ya habían encontrado una familia a la cual entregar a la niña. Cuando llegaron, vinieron acompañados de un matrimonio de su edad. Se veían adinerados y no me gustaron desde un principio. Tus padres entraron a la habitación mientras ellos esperaban ansiosos en la sala, tuviste a la niña, la sostuviste en Brazos y la miraste con tanto amor que me arrepentí en ese mismo momento de haberlos llamado. Sabia lo que venia a continuación y no lo podía hacer nada para evitarlo.

Greta mordió su labio, clara señal de que se estaba conteniendo para no decirle todo lo que quería y dijo :

-Y luego me la quitaron a la fuerza y mientras lloraba y gritaba caí en un sueño profundo y no recuerdo mas hasta que desperté en mi habitación, en casa de mis padres, dos días después.

-Exacto, tus padres le habían pagado a la enfermera para que una vez tuvieras a la pequeña, te diera un sedante para evitar problemas. - Tomo una profunda respiración :- Dejame terminar por favor.- dijo al borde del llanto, al igual que todos mientras recordaba esa noche, al ver que Greta pretendia decir algo.

>>Entiende mi niña, no fue fácil para mi y me sentía, y aun lo hago, muy culpable. Podría haber hecho mil cosas antes de ese momento pero no lo hice y una vez que ellos estuvieron  aquí ya no tenían valor mis planes. Eras menor y ellos tus tutores legales.

>>Cuando salieron de la habitación la pequeña empezó a llorar. La mujer que aguardaba en el salón la tomo en brazos y la observó un largo rato. Cuando estaban a punto de despedirse, después de haberle dado un abultado sobre a tu padre, se me ocurrió pedirles algo.

>> Hacia unos días, te había escuchado hablando con Nella sobre el nombre que te gustaría ponerle y además de una fotografía, les pedí que por favor la llamaran así. Por algún motivo que desconozco, lo hicieron.

-Díganos de una vez quienes son y como se llama la niña por favor señora. -Igor ya se había puesto de pie y recorría la sala pasándose las manos por el cabello.

-Esta bien - Dijo Susan bajando la mirada con lágrimas corriendo por sus mejillas. - Los padres adoptivos son Rose y Timmoty Parker y la pequeña se llama...

-Rubí - La interrumpió mi amiga llorando.- Mi hija se llama Rubí.

(...)

*Susan*

Los chicos ya se habían ido. Había esperado esta visita por años. Sabia que Greta no se iba a quedar sentada mientras su niña estaba lejos suyo.
Iba a mantener su visita en secreto , se lo debía. Aquella noche, hacia casi 5 años, había perdido una parte de mi alma al ver a mi sobrina tan destrozada. Sabia que los años siguientes no fueron fáciles para ella y que sin sus amigos, que jamás la dejaron sola, ella estaría muerta. Había intentado suicidarse tres veces. Los antidepresivos y las drogas se habían vuelto sus compañeros diarios y el alcohol, el elixir que le había dado calma. La entendía, ya que había pasado por lo mismo cuando perdí a mi familia y estaba viva gracias a mi madre, a la que mi hermana le dio la espalda por ser una costurera y no encajar con su nueva vida de lujos.



ChicadePapel

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Text includes: traicion, desamor y amor, familia y amigos

Edited: 18.01.2019

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