Diario de Valeria

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SEMANA 1

12 de octubre 20XX

 

Señor Diario, muy buenas noches. Me presento contigo, soy Valeria Dival. Te pido una disculpa por escribir hasta ahora ya que te compré el domingo y hoy es martes... Te juro que no he tenido mucho tiempo para retomar esta costumbre tan bonita de escribir mis días en ti, pero me comprometo a no quedarte mal a partir de ahora. Tú y yo seremos grandes amigos; vamos a ser confidentes. Te contaré cosas muy privadas, así que espero que no se las reveles a nadie más. Aunque… Creo que estoy alucinando un poquito, Señor Diario. ¿Cómo podrías ir a chismear de mi vida privada con otra persona? Eres un cuadernito. ¡PERO ERES EL CUADERNITO MÁS PRECIOSO QUE HE COMPRADO! Qué pena me da el tan solo pensar que alguien puede leerte y vea que escribo como una boba, hablando con un objeto . No importa, Señor Diario, así ambos estamos más agusto. Como te dije, te prometo que seremos grandes amigos y confidentes. Escribiré en ti todos los días antes de dormir… ¡Tengo tanto qué contarte! Pero será mañana, hoy tengo mucho sueño… soy una holgazana de lo peor. Lo siento, Señor Diario, ¡ya me pondré al corriente! Es hora de dormir.

 

13 de octubre 20XX

 

Hola, Señor Diario. Hoy tuve un día bastante pesado… Fui al instituto, como de costumbre, pero me di cuenta que no llevaba mi billetera. ¡SOY UNA BOBA DE LO PEOR! La verdad pensé que no iba a comer y que me iba a tener que aguantar el hambre hasta que llegara a mi casa. ¡Oh! Pero hay un detalle muy importante… no te he mencionado sobre una persona muy especial en mi vida. Esa persona y yo somos amigos desde casi el nacimiento porque nuestros padres se conocen hace AAAAAÑOOOS, y somos casi como una familia. Bueno… Eso es lo que yo quisiera. Me da mucha pena, Señor Diario, pero creo que estoy enamorada de él desde hace ya bastante tiempo. O sea, no es que esté perdidamente enamorada de él… solamente me gusta mucho, quisiera estar con él a todas horas, me encantaría poder tomarlo de la mano y hacer las cosas que… Bueno, las que ya sabes que hacen los novios. ¡AY, SÍ ESTOY ENAMORADA! No te lo puedo ocultar, Señor Diario, ya somos confidentes. Este chico se llama Mateo y es, sin lugar a dudas, el hombre perfecto para mí. Luego te contaré más sobre él para que entiendas por qué es tan perfecto. Oye, pero… ¿por qué te estaba hablando sobre Mateo? Ay, qué boba, ya se me olvidó. Creo que me fui demasiado por las ramas y ya no recuerdo qué te quería contar hoy… Soy un desastre. Bueno, al menos me desahogué poquito. Muchas gracias, Señor Diario. Es hora de dormir.

 

14 de octubre 20XX

 

¡SEÑOR DIARIO, YA RECORDÉ QUÉ TE IBA A CONTAR AYER! Perdón por ser tan boba y haberlo olvidado… ayer solamente balbuceé en tus páginas. Sin embargo, hoy me acordé cuando fui al baño. Lo que te quería contar era, justamente, sobre Mateo. Como te conté, fui una tonta y olvidé mi billetera, por lo que creí que no iba a poder comer porque pues… ¡No tenía dinero! Cuando estábamos en la cafetería del instituto, Mateo me preguntó sobre si no tenía hambre porque no estaba pidiendo nada de comer, y yo le contesté con un rotundo “NO”. Hasta ahí hubiera quedado, pero el rugido que salió de mi estómago fue más potente que el de una familia entera de leones hambrientos. ¡ME DIO MUCHÍSIMA VERGUENZA! Creo que se escuchó en toda la ciudad un rugido de tal magnitud. Las personas que estaban cerca se limitaron a voltear su rostro de la escena y, las menos consideradas, dejaron escapar una risa que luego ahogaron al llevar una mano a sus bocas. Todos empezaron a burlarse de mí… Excepto Mateo. Él entendió todo al instante. Me tomó de la mano, me miró a los ojos y me dijo: “No te preocupes, tontita, esta vez yo te pago la comida. Por favor no olvides tu billetera seguido, aún no puedo mantenerte.” ¡ME DERRETÍ! ¡ME MORÍ! ¡ME PUSE ROJÍSIMA! Yo sé que lo dijo de broma, Señor Diario, pero me hizo pensar en tantas cosas bonitas…Ya me vi, él y yo juntos, casados y con muchos hijos. No es que la idea de que me mantenga sea algo que odie, pero el contexto de estar juntitos para toda la vida... ¡Ay! De verdad que es el hombre perfecto para mí. Yo sé que él se refería a un futuro juntos, aunque a veces no se fije en lo que dice. ¿Será que le gusto como él a mí? Deseo que algún día se dé cuenta de lo que siento por él… ¿Se vale soñar? Oh, hablando de sueños, ya tengo muchísimo. Mañana platicamos, Señor Diario. Es hora de dormir.

 

15 de octubre 20XX

 

Ya es viernes, Señor Diario, pero hoy no saldré a ningún lado. Estoy exhausta como no tienes idea, además de que tengo miles de tareas pendientes. ¿Por qué soy así? Dejé todo hasta el último día. Bueno, todavía tengo el fin de semana para acabar mis deberes, pero son demasiados. De hecho, hoy estuve platicando con Mateo sobre cómo hemos tenido una carga exagerada de trabajo en estos últimos días. Él parece que ni se inmuta. Siempre está tan tranquilo y nunca falla en sus tareas… Estoy empezando a creer que le paga a su hermana menor para que las haga. Creo que no te he hablado sobre ella. Se llama Paulina, y es la niña más preciosa que jamás podrá existir en la faz de la tierra, tanto por fuera como por dentro. Te digo que es una “niña” por mero cariño, pero en realidad es casi un año menor que Mateo; la diferencia de edad es casi inexistente. Como te decía, Pau es como la chica perfecta que yo siempre quise ser: una gran inteligencia, mucho carisma, un noble corazón y una cara tan preciosa como la de Mateo. Un momento… Ahora que lo pienso, ella y Mateo tienen un parecido notorio si te pones a ver los detalles faciales mínimos. ¿Eso significa que también me gusta Paulina? Nah, eso no puede ser. ¡PERO LA AMO CON TODO MI CORAZÓN, ESO ES IRREFUTABLE! Esos dos hermanos son como la luz que ilumina la sombra del más oscuro de mis días. Mañana saldré con Mateo, hablando de eso, así que espera un buen chisme, Señor Diario. Es hora de dormir.



Eladio M. Inzunza

Editado: 29.01.2019

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