Días cuentos cortos

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Capítulo 16 La agonía de una hija

Mundo 94, 28 de agosto.

Elizabeth

Hemos avanzado desde ya hace algunos días en la delantera junto a Tenay, Moniquee, Curí, Reno Dagresk y yo, la carroza en la que nos encontrábamos está a punto de caerse en pedazos, traer objetos a este mundo es mucho más difícil que en los anteriores: la aparición de monstruos nos ha agobiado, increíblemente fuertes e impredecibles. Dagresk no había luchado en serio desde hace mucho tiempo, justo ahora está buscando hacerse más fuerte, las cosas que vio en Ática puede que cambiaran de opinión sobre sobresalir del grupo. Cada vez son menos los gremios que avanzan, muchos de los cuales son ya viejos conocidos y como siempre algunos gremios pequeños que con el paso del tiempo hemos logrado hacer un tipo de alianza, ellos nos proporcionan conocimiento a cambio nosotros les proporcionamos seguridad y recursos.

Las grandes montañas que se ven a la distancia no parecen hacerse más pequeñas mientras estamos avanzando. Siguen permaneciendo igual, Reno dice que seguimos en la misma montaña, algunos dicen que fue una ciudad construida por los hijos de ÉLLA, otros que tan solo es una torre de esa ciudad.

—Oye Moniquee, ¿por qué tiene ese brillo tu espada—no pude evitarlo, los viajes en carreta siempre me son muy aburrido.

—Fueron mejoradas por un herrero que conocimos Tenay y yo. Nuestras armas y nuestras armaduras se elevaron al borde de los cielos.

—Oye que bien, esa información no se subió al libro Neón, ¿verdad?

—No, no se subió—una gentil respuesta de parte de Moniquee surgió, alargando un poco las letras—, Reno no considero que fuera “apropiado” hacerlo, ya ves, Reno siempre tan formal. Desde lo ocurrido con KILLERT_PRIME en el nivel anterior

—Cierto, yo siempre creí que sería bueno compartir todo lo que sabemos de este mundo.

—Ja—Tenay levantó la cabeza riendo un poco—creo que este mundo se parece cada vez más al mundo real, ya no podemos confiar en nadie.

—Sí, bueno cambiemos de tema. ¿Han encontrado algo interesante en sus viajes? —enserio ya no quería hablar de eso.

—Encontramos a ese herrero, su historia me pareció tan real, incluso las palabras de esa niña.

—¿Que niña? —no entendía bien a qué se refería. En estos últimos días he estado ocupada con Dagresk como para leer los informes que nos llegan.

—La hija del Herrero, ella tenía una vida tan común y feliz como cualquiera de nosotros en el mundo real. Escribía como si cada día fuera un milagro, nunca me sentí así por un programa.

—¿Como así? —le pregunté a Moniquee.

—Preocuparme por lo que le pasara, preocuparme por lo que pasó, sentirme intruso en su vida. ¡Sentir que tenía vida!

—¿Sentir que es real?

—Me acabas de quitar las palabras de la boca, ja—Moniquee me sonrió mientras la carroza se levantaba por culpa de un bache.

—Oye, con cuidado Curí—la cabeza de Tenay se había golpeado con la carroza. Creo que pudieron escucharla a muchos metros a la redonda.

—Yo les dije que no sabía manejar carretas—reclamo Curí con una fuerte voz.

—Si, pero ten cuidado.

Pronto nuestros gritos llamaron la atención de Dagresk quien se acercó y levantó la tela que nos cubría. No pude más que sonreírle con mi cara de tonta.

—Todas están bien—mientras me veía preguntó con gentileza.

—Ay sí, ay sí, vengo a ver como esta mi noviecita—Moniquee se burló de la manera en que me veía, la que le siguió unos gritos de Curí y una risa de Tenay.

—Me preocupo por todas—se limita a responder, sin perder mi mirada y sonriéndome.

—Quien te crea eso Dagresk—Curí volvió a gritarle desde adelante de la carroza—haber, estense quietos todos, ya llegamos al pueblo.

Dagresk se adelantó con cautela, iba a emparejarse con Reno quien lideraba el grupo. En el momento que bajamos todas pudimos observar lo que nos aguardan, toda una ciudad envuelta destruida. Cuando llegas por primera vez ya te haces a la idea de que nada de lo que hagas será grandioso ni heroico. Puede que tengas una sensación de éxito momentáneo cuando superes un obstáculo en tu camino, pero pronto te darás cuenta de que no ayudaste a nadie con tu esfuerzo. El mundo este bañado en melancolía de la buena y de la horrible, cada vez que vuelves a tu pequeño refugio de esta horrible realidad, te recuerda que tus esfuerzos son inútiles, que es como sentarte en lecho del mundo mientras este es arrastrado por una horrible enfermedad hacia el olvido, que lo único que puedes hacer es sacrificar tu vida para afligir un poco el dolor o cortarle el cuello para que deje de sufrir. De algo estoy completamente segura “La épica la conclusión está a la vuelta de la esquina”.

—¿Que paso aquí? —Le pregunté a Dagresk quien acababa de hablar con FYnal.

—Hemos llegado tarde, una misión con fecha límite para hace un año, debíamos vencer a un dragón por lo que me decía FYnal, un hijo de ELLÁ, hasta donde sabemos todo es lo mismo, la ceniza de lo que quedó se las llevó la lluvia y los cuerpos que quedaron fueron petrificado por los materiales que se mezclaron con el agua.



Dagresk

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En el texto hay: videojuegos, thriller, ciencia ficion

Editado: 12.08.2019

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