Días cuentos cortos

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Capítulo 4 El rey lobo

De regreso en la avanzada.

— ¿Qué haces despierto a esta hora?

—Ni siquiera sabes qué hora es.

—Son las tres de la mañana.

—Está bien, es tarde, no se te escapa nada.

Elizabeth se encontraba en su cama a un lado de la mía, mi vista solo se concentraba en el cambio de ítems; combos de armaduras, espadas, artículos raros, vida, transportadores y comida entre otras cosas. Ella tenía un hermoso piyama rosada de una sola pieza, transparente y muy veraniega. En el nivel 81 las reglas cambian, es un paramó inundado de una gruesa capa de nieve, los árboles son enormes, el día si bien no dura más de tres horas y las creaturas son casi invisibles a cualquier hora el reto es aceptado.

—Desde que llegaste no has tocado tu cama, te cansaras demasiado pronto el día de mañana.

—Es lo bueno de este mundo virtual, nunca se nota que tan cansado estas, tu cuerpo no cambia.

—Dímelo a mí, no importa que tanto coma no engordo un gramo, me encanta esa parte.

—Ja.

Me hiso asentir y reír un poco, por ese comentario, después levanté la cara y dirigí mi vista hacia ella. Se había sentado en la cama y me veía con una gran sonrisa. La poca luz en la habitación permitía ver la clara piel de Elizabeth, reflejaba la luz en la oscuridad como lo hacía la luna, irradiando su propia luminiscencia consigo en tal oscuridad, su cabello dorado no se quedaba atrás, reflejaba con intensidad la luz que pasaba por las ventanas de las lampas de vigilancia.

—No es justo que te desvele tanto, me iré de la habitación a la sala principal para no molestarte.

—Nunca dije que te fueras Dagresk, sólo me sorprende verte tan temprano despierto, hace dos horas me quede dormida y antes de eso desperté a las diez cuando te escuché entrar. Sigues pensando en la batalla de mañana, frunces en seño demasiado cuando estas preocupado.

—Yo no frunzo en seño.

— ¡Claro que sí!, tus amigos y yo lo decimos todo el tiempo.

—Eso no significa que sea verdad.

—Ja. ¿Quién te entiende?

Me levante con un rostro serio, me acerque a su cama de tal manera que mi rostro se perdía en la oscuridad. Me senté tan rápido que ella sólo ve una sonrisa en mi rostro, sin ninguna oposición acaricio su rostro, mientras lo hacía le dije “Recuéstate, trata de descansa un poco que mañana nos iremos muy temprano”.

Me quede junto a su cama hasta que ella se quedó completamente dormida. Después me levanté y salí de la habitación en camino al salón principal.

Al llegar, la Balada número 1 en G menor, apertura 23 estaba empezando a sonar por toda la habitación, sólo una persona se encontraba en el salón principal y en el momento que me ve se levanta para saludar con un abraso.

—Hola amigo Dagresk.

—Hola Cuahutle, me da mucho gusto verte, desde hace tanto tiempo que no te dignas a visitarme que creía que estabas enojado conmigo.

—Para nada amigo.

—Una mala noche, ¿cierto?

—Si, muy mala al decir. Pero si tu estas aquí en el salón principal y tu chica en la habitación de ambos creo que tú tienes una noche peor.

—Jake Mate.

¬—¿Desde hace cuánto tiempo qué no matabas a un jugador?

—Antes de esta noche, desde el nivel 60, la misión de la rebelión del atlas. En esta ocasión ni siquiera sabíamos que eran jugadores, parecían monstruos. Los seres antropomórficos eran algo que se especulaba desde el nivel 70, ahora son una realidad

—Me gustaba más los juegos en los que disparábamos.

—Recuerda que los dejamos por ser demasiado violentos, matar a personas a sangre fría sin importar que no morían. Ahora matamos con resentimiento sin posibilidad de reiniciar el juego, creíamos que un simple juego de espadas sería fácil.

Sonreímos un poco al recordar las horas que invertíamos en esos juegos clásicos de tiros, tenías que usar un control con las manos y mover a un avatar por toda la pantalla.

—Ja, sí. Entonces, vamos al grano. ¿qué paso con la delantera?

Cuautla toma un respiro y me ve fijamente, sus ojos eran de color rojo. Deje de reír y se esfuma mi sonrisa.

—La delantera está bien, ahora soy del cuerpo de exploración.

—Si no mal recuerdo el cuerpo de exploración servía para ver y correr, se encargaba de investigar las cercanías.

—Si, tienes razón. Aunque ciertamente todo cambio cuando la nueva líder del cuerpo de exploración llego. Nos volvimos la espada del cuerpo de avanzada, somos la primera y la última defensa para todos ellos.

Un gran respiro se escucha mientras seguía la música, el crujir de la leña y la sensación de calor proveniente de la chimenea mientras los vidrios se empañan me hacen soñar despierto sobre el mundo real. Al final tengo todo lo que siempre quise.

—Hoy leí una actualización. Describía nuevas creaturas como son los lobos de este nivel. En un apartado decía “no dejes que te muerda o te convertirás en el esclavo de la luna y el enemigo de tus aliados…maldición…etcétera”.



Dagresk

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En el texto hay: videojuegos, thriller, ciencia ficion

Editado: 12.08.2019

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