Días cuentos cortos

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 12 La llave maestra

«La llave maestra.

Tiene un diseño antiguo,

Los tres círculos del trisquel,

Unidos en una sola entrada,

Que es el final de la llave.»

     

20 de abril del 2056

        Dagresk 

La desolación es poca, para describir estos bastos campos de color negro, la estrella que gobierna este mundo es blanca, arboles, plantas, construcciones no son más que un color blanco fluorescente. Los símbolos en los escudos adquieren esa fluorescencia, pigmentos de colores causados por babosas pueden adornar nuestra ropa como pintura. A pesar de ser el mundo 90 se renombro por el mundo en silencio, ningún ruido se puede escuchar, no hay pueblos, sólo cinco ciudades enormes que a la distancia parecen piedras gigantescas fluorescentes, sin ningún tipo de habitante. Las grandes llanuras y colinas.

—¿Qué te parece este mundo? —por primera vez pude escuchar algo, la voz de Leticia.

—Es horrendo, es la desesperación misma. ¿Cómo lo puedes hacer? —el pánico me invade, una sudoración fría empieza a salir.

—Tranquilo, este mundo es cien por ciento mío, un lugar donde sólo estuviera conmigo misma, su nivel de dificultada es alto, sus creaturas son impresionantes y sus jefes finales casi invisibles.

—No querrá decir invencibles.

—No, quise decir invisibles—responde ofendida.

—¿Dónde está lo que buscamos?

—Querrás decir ¿Dónde están?, pronto encontraras una y ella les indicara el lugar. Avísale a Reno y a Curí, hasta luego.

—¿Eso es todo?, ¿es toda la ayuda que puedes dar?

—Si no mal recuerdo a ustedes les gusta los desafíos—con eso último desaparece y con ella el sonido.

Una vez más en la profundidad del oscuro y silencioso mundo 90, las ideas son muy diferentes en todo este basto mundo, no escuchas nada, es una experiencia difícil cuando comenzamos aquí, veíamos como nuestros labios se movían, como gritaban, como se movían nuestras cuerdas bocales hasta quedar completamente lastimados, sin ningún tipo de sonido. Las creaturas como las aves que veíamos con preciosos colores fluorescentes movían el pico y se veía como resonaban sus cuerdas bocales, pero aun así no existía ni un solo sonido. Algunos tenían una sensación de asfixia, veían a todos lados, sus ojos de desesperación y agitación era muy difícil. Muchos jugadores no lo resistieron, incluso algunos muy feroces se quedaron atrás. Le tienen miedo a esto, el abismo oscuro donde solamente están con sus pensamientos, donde no hay nada que los distraiga de sí mismos. Ciertamente esto es lo que somos, somos mentes en una zona completamente oscura, es nuestro cerebro, está hundido en la completa oscuridad, nuestros sentidos son como el sol blanco en estos cielos sin estrellas, una luz que proyecta todo lo que esta fuera, materia incolora y energía de todo tipo.

Estando en este mundo otros sentidos se agudizan como el olfato o el tacto. Nunca imagine el poder oler el agua, esa sensación húmeda en mi nariz cuando estoy cerca de un rio, y los diferentes estados de humedad del aire mientras mi mano desciende hasta llegar al flujo continuo del agua, recoger un poco de agua hasta llevarla a mis labios y ahí sentir la fría sensación de agua cambiando la temperatura de mi lengua y todo el trayecto del esófago hasta llegar al estómago. Tal vez por eso muchos no pudieron permanecer en este mundo, el sonido es un fuerte distractor de nosotros mismos, algunos son capaces de escapar de sí mismo con ayuda del ruido. Siempre es desesperarte caminar sin ningún tipo de ruido, el camino se vuelve un calvario.

Mi ropa por el mismo motivo se volvió más ligera, sin necesidad de tener una armadura pesada, mi ropa se redujo a un pantalón oscuro, una bufanda, dos espadas y botas de pelea orientales. Las grandes montañas del sur de ese mundo eran tan movedizas como la arena del desierto del mundo 28.

Los movimientos en la tierra se volvieron lo más importante en mi camino, las creaturas de este mundo se dividieron en dos, las fantásticas creaturas provenientes de sueños y la otra mitad un montón de pesadillas. Tardamos mucho en caminar solos y poder abarcar el mundo.

La distintiva sensación del viento cuando alguien camina a tus espaldas, incluso cuando está a una gran distancia, son siete. Inclino mi cuerpo para poder sentir mejor con la palma de mi mano la tierra a mis pies para saber que es una batalla seis contra uno, los movimientos perfectamente repetitivos en orden señalan a programas del sistema mientras que el séptimo ataca con pánico, corro con desesperación; es un jugador.

Debo de darme prisa para llegar pronto, solo estaban a algunas colinas de distancia, seis programas contra una jugadora. Las creaturas eran de bajo nivel, creaturas humanoides de oscuridad con extensiones de sus cuerpos como si fueran armas, las grandes prolongaciones de sus brazos están completamente afiladas, sus ojos parecían cristales rojos en sus cabezas. Se parecen mucho al jugados 000, esto debió ser causado por Leticia. La jugadora estaba esquinada en la colina más grande, su barra de vida estaba en color rojo fluorescente.



Dagresk

#8600 en Otros
#1274 en Aventura
#1749 en Ciencia ficción

En el texto hay: videojuegos, thriller, ciencia ficion

Editado: 12.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar