Días cuentos cortos

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Capítulo 13 ExCaliburt

2 de junio del 2056, mundo 91

Aquí no hay ningún acertijo,

Aquí solo está la advertencia,

La espada más poderosa,

Ha nacido en estas tierras,

Forjada por los dioses de los dioses,

Hecha para rivalizar a titanes

Solo aquel que tenga la llave,

Podrá poseer esa espada.

Curí

Los días habían sido los más calurosos de los que tenga memoria, la intensidad del calor y las llanuras de arena eran increíblemente difícil moverse entre pueblos solos, abandonados y una ciudad. La mayor parte del mundo se encontraba dentro de la montaña de la perdición.

Los entrenamientos eran brutales ante este mundo, hemos tratado de combinar nuestras habilidades para poder avanzar más rápido, usar la llave del trisquel para tener un mayor dominio de nuestros adversarios, toda ha sido inútil. Por alguna extraña razón no podemos controlarla, Reno tiene la teoría de que nuestros pensamientos no están enfocados en lo que hacemos, en un objetivo en común. Para llevar a cabo este entrenamiento no podíamos estar cerca de la Rebelión del Atlas, construimos una pequeña cabaña en la parte más sur del mundo donde la temperatura es superior. El resto de la hermandad se encuentra en la ciudad Oasis, la cual está cerca del lago del silencio, el Bosque Errante y La Pradera Mérida, el único lugar donde los caballos comen decentemente.

—Nunca creí que sería fácil, pero esto es absurdo—dije mientras recuperaba el aliento, llevábamos dos días tratando de destruir una roca.

—El mundo es un kilómetro por un kilómetro menor al piso 90, ¿Qué crees que significa eso Reno? —como que un tono de respuesta Dagresk ignora mi queja.

—Que el juego se está terminando, pronto lo acabaremos. Reduce su tamaño para que avancemos más rápido, eso en parte es bueno—responde Reno a la pregunta de Dagresk.

—A, sí. Pélenme, casi muero, no puedo respirar—trate de ser lo más enfática posible en mis palabras.

—Espero que sea por el calor de este juego y porque en realidad ya no puedas respirar.

Dagresk hiso bastante énfasis en eso, el tiempo se nos acaba, aunque no nos mate algún programa, falla del juego o suicidio, aun corremos el riesgo de morir en el mundo real. Nuestros cuerpos han permanecido inmóviles por años, nuestros músculos en estos momentos deben se ser piel pegada al hueso, sin importar que hagamos no podemos prevenirnos acerca de eso, tarde o temprano nuestro cuerpo se rendirá antes que nosotros, la musculatura que nos hace respirar este débil por la falta de comida y nuestros estómagos estén reducidos a un espacio virtual. Aun si salimos posiblemente estemos atados a una cama, maquinas que respiren por nosotros, coman por nosotros y se comuniquen por nosotros. Imaginarme permanecer así me causa escalofrió.

—Oye Curí, deja de soñar despierta, es hora de entrenar— Dagresk grito a manera que dejara de pensar en tan tétrico presente.

El sol se encontraba en lo más alto del cielo, causando que hubiera muy poca sombra. Habíamos dejado las armaduras a un lado, solo poseíamos ropa ligera del inicio del juego, la cual era un short en el caso de os hombres, un short y un top en el caso de las mujeres. La luz de nuestros tatuajes casi no se veía por la intensidad del sol que quemaba nuestra espalda y nuestras nucas. Los tres en formación activamos la habilidad de nuestros tatuajes, golpeábamos una tras otra vez la dura roca de este mundo, esperando hacer una combinación letal como la que usamos para detener a la parca en el nivel anterior. Todo fue inútil. Los minutos que usamos nos llevaron a horas, hasta que la noche se acercó sin que nos diéramos cuenta. Pronto nos abrigamos con suéteres y chamarras. Reno saco madera de la caballa y la encendió para que podamos calentarnos. La escena me parecía bastante familiar, un poco extraña ahora que estaba tan cansada, mi cuerpo se sentía extraño, mi respiración era profunda y calmada mientras veía el fuego.

—Hoy fue un gran día, poco a poco estamos avanzando—dijo con optimismo con un toque de desaire Dagresk mientras veía la fogata.

—Lo mismo digo sabes, fue un avance a algo que desconocemos así que no puedo quejarme, no hay ni un solo texto que pueda ayudarnos, ni una sola página en el guía de videojuegos—Reno tenía una mirada fija en la fogata.

—Si, supongo que si—responde Curí con cada gramo de sinceridad—¿Qué fue lo que nos pasó muchachos?, deberíamos estar con los demás.

—Si, debiésemos. Ciertamente ha pasado mucho desde que estuvimos los ocho juntos—Dagresk mira a las estrellas, mientras el vapor de sus palabras se las lleva el viento frio.

—¿Recuerdan cuando el papá de Moth nos invitó a una noche en el lago?, Moth no podía creerlo, cada año ella se iba junto a su familia a casa de su abuelo, la vista del lago era increíble, la ciudad estaba lejos así que podíamos ver las estrellas—Curí comenzó a recordar una situación similar a la de ahora—, todos habíamos sido invitados a la casa del lago, excepto una persona, incluso cuando estábamos los ochos, Moth estaba enojada, su carita de enojo duro todo el día.



Dagresk

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En el texto hay: videojuegos, thriller, ciencia ficion

Editado: 12.08.2019

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