Dictadura de Metal #1 Princesa de Bronce

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Madre Estrella

Llegaron a un gran pabellón que tenía dos pisos, extremadamente largo, de un color plateado, de una arquitectura griega con unas columnas hechas de plata que sostenían el techo en forma de pico, donde colgaba un resplandeciente candelabro hecho de diamantes que iluminaba todo el pabellón, se podía apreciar una pintura de un cielo nocturno que daba vida a este. En el extremo de los lados del pabellón había múltiples colchones en el piso, separados cada pabellón por una cortina delgada de diferentes colores, algunas plateadas o otras de negro.

Colgaban pinturas en las paredes del retrato de la Reina Oscura y en el gran centro de la pared colgaba su bandera totalmente negra con el símbolo de un cisne plateado ardiendo en llamas oscuras, casi no habia nadie pero las que estaban se reunieron en una fila al ver llegar a Madame, junto con Yadira y Regina detrás de ella, haciéndole todas al mismo tiempo una reverencia.

-Como podrán haber visto estás son las nuevas doncellas -las señaló-. Traten de no maltratarlas mucho -señalo el pabellón izquierdo-. Ese pabellón es el que les pertenece por ser hijas de nuestra gran madre -señalo el pabellón derecho-. Ese es el pabellón de las esclavas provenientes de Metalion por lo tanto no creó que sufran mucho comparado a ellas -señalo las últimas dos camas que habían al final del pabellón izquierdo-. Esos serán sus camas donde podrán dormir y al igual que las demás tendrán que ganarse su lugar aquí.

Miro a una mujer más joven que ella, debía tener unos veintiocho años, su cabello era de un castaño pelirrojo, su tez pálida. Su vestimenta era igual a la suya pero de color rosa claro, se acercó a ellas haciéndole una reverencia a Madame.

-Ellas les ayudarán hacer la limpieza en los dormitorios del castillo y todo lo que tenga que ver con eso, ya sea que les sirva de comer a los generales como atenderlos cuando lo pidan, sin importar que sea.

-Yo misma me encargaré que cumplan.

-Eso espero, solo son unas pobres campesinas -dijo seria-. Si quieren pasarse de listas, denles una buena lección de modales.

Le hicieron una reverencia a Madame Gisela antes de salir del pabellón, dejándolas solas con las demás doncellas.

-Así que ustedes son las nuevas -dijo cautelosa-. Me pregunto si durarán como las anteriores -miro a las demás doncellas-. ¿Cuánto duraron las demás?

-Ni una semana -contesto otra doncella-. Se las dieron de comer a los cocodrilos.

En cuanto vieron la cara de asustada de Regina, se echaron a reír burlándose de ellas, pero irritando a Yadira.

-Yo no estaría tan segura de eso -repuso convencida de si misma-. Si acaso se las dan de tragar a ustedes, ya sabes después de todo son carne vieja, mientras que nosotras somos jóvenes y hermosas.

Se oyó un grito ahogado por parte de ellas, que se pararon ofendidas dispuestas a golpearla por su atrevimiento a contestarles, cuando Regina se interpuso entre ellas.

-Solo es una broma no hay que exagerar -interpuso Regina-. Si acaso llegan a echar de comer serían a las inservibles de las esclavas, después de todo solo las hijas de Nixer somos las valiosas.

Cambiaron su expresión de enfado a diversión, teniendo que reírse estas dos junto con ellas para que se creyeran la mentira de Regina.

-Tienes mucha razón -dijo divertida-. ¿Cómo se llaman?

-Stefanie -señalo a Yadira-. Mi hermana menor Isabella.

-Me llamo Mila, soy la encargada de las doncellas ante mi responden -respondió seria-. Mas vale que no se pasen de listas pequeñas campesinas, no solo porque seamos hijas de la misma madre significa que vayamos a tener piedad con ustedes -miro con curiosidad a Yadira-. Eres igual a nuestro regente con su mismo color de cabello y esos ojos claros…

-Seguramente se lo pinto para llamar la atención-comento una de ellas-.

-¿En el campo? -pregunto incrédula otra-. ¡Imposible! sin duda debe de ser natural.

-¿Por qué no la habrán llevado con las concubinas? -pregunto otra-.

-Seguro porque no quieren que la maltraten esas perras -respondió una doncella-. Sin duda ya la hubieran desfigurado y arrancado su cabello.

-Tarde o temprano la llevarán con ellas. 

-Dejen de platicar -ordeno Mila-. Si no a las que correrán van a ser a nosotras.

Las doncellas les hicieron una reverencia a Mila antes de salir corriendo a cumplir con sus labores como lo habia ordenado. Se giro entorno a estas.

-Traten de seguirme el paso y no quedarse atrás porque no pienso buscarlas si se pierden por los pasillos -advirtió Mila-. Ayudaran a limpiar la habitación del general de Flunork que seguramente ya debe de estar despertando sino es que esta crudo por todo lo que bebió.



ItzyOrnelas

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En el texto hay: diosas, reinas y princesas, guerra

Editado: 21.04.2019

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