Distorsión

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Capitulo Uno

Hay un ligero aroma a lluvia dentro de la casa que se ha estado colando a través de las ventanas de la sala. Mi padre me hubiera corregido diciendo que el término correcto es petrico. Como sea, creo que me gusta. 

También me gustaría estar sola en casa ahora mismo. Pero en vez de eso asiento despacio, pretendiendo entender lo que dice el técnico. Es un hombre moreno y con anteojos, su barriga sobresale de su cuerpo y de él emana un fuerte olor a cigarrillo. Creo que no se ha afeitado en semanas. Ahora está escribiendo algo en un papel mientras respira fragorosamente. El otro técnico pone un taladro de vuelta a una maleta. Y yo miro por quinta vez el reloj.

6:19 PM

—Este es el código —dice el hombre obeso poniendo el papel frente a mi. 1-7-7-7—. Si tiene algún problema, comuníquese a la central de monitoreo. Tiene que firmar aquí —lo hago. Y le devuelvo el papel—. Eso es todo.

El sistema de alarma está instalado. Se siente como una preocupación menos.

—Le agradezco.

—Es una casa muy grande —comenta el otro técnico intentando sonar amistoso—. Y alejada.

Es rubio y mucho más joven. Menos serio. Tiene la gorra al revés con el logo de la compañía de seguridad. Una piel pálida y ojeras muy marcadas. Y está mascando algo. Veo curiosidad en su expresión. 

—¿Vives aquí tú sola? —me pregunta.

Asiento en silencio.

En seguida me arrepiento de hacerlo ¿Por qué confirmarle a un completo extraño que estoy viviendo sola en una apartada casa en el bosque? Observo como se aleja el hombre moreno. Arrastra los pies en dirección a su camioneta. 

—¡Vamonos, Tucker! —le grita a su compañero al momento que enciende un cigarrillo y pone una pierna dentro del vehículo.

Me volteo para mirar a Tucker. Él sonrie mostrando una dentadura perfectamente alineada. Después sale de la casa y sube a la camioneta. No cierro la puerta hasta que los veo alejándose en el camino hacia la carretera. Entonces todo es envuelto en un absoluto silencio. En la pared junto a la puerta ahora hay un foco rojo parpadeante sobre un dispositivo blanco rectangular. También hay una pantalla verde que indica <<ALARMA ACTIVADA>>. Y en la parte inferior hay un pequeño teclado numérico. 

Dejo el recibidor para volver a la sala de estar y me hundo en un sillón marrón con espacio para tres. Qué bien que la mudanza vino la semana pasada, pienso. La casa aún no está completa, pero con las recientes remodelaciones, es suficiente para empezar. 

Me siento cansada, aturdida y con muchas ganas de cerrar los ojos. Lo hago, con la idea de que sea una corta siesta. Se siente tan bien.  

 

 

Un vibración en el estómago me obliga a despertar de inmediato. La habitación está a oscuras, a excepción de mi teléfono mostrando un mensaje recibido. <<12 nuevos correos electrónicos>> . Lo tomó y veo la hora. 11:26 PM. Pasó mucho tiempo.

Voy arriba, a la habitación del fondo qué está junto al baño. Es aquí donde solían guardar las cosas que ya no querían o que no ocuparían. Como los adornos de navidad de cada año, o las máquinas para hacer ejercicio de papá. Es una habitación enorme, siempre supe que la estaban desperdiciando. Pero ahora dormiré aquí. La habitación luce bien. La mudanza con todas mis cosas llegó la semana pasada. Ayer terminé de organizar todo. Y lo que más me gusta es la enorme cama. Si. Me encanta dormir. 

Tomo mi computadora portátil y me quedo tumbada en la cama. Entro a mi cuenta de Facebook —fue Dean quién me convenció de hacer una—. Que pérdida de tiempo. Pero mi curiosidad ganó, porqué quiero ver las perfectas vidas que la gente quiere que veas. Como las ciento once personas que tengo en mi lista de amigos. La mayoría sí son mis amigos, otros son mis compañeros de la universidad, y algunos miembros de la familia (solo los que saben usar la tecnología). 

Acabo de enterarme que el bebé de Lindsay, de la universidad, nació el martes pasado. No es una foto muy clara, pero puedo distinguir que el bebé apenas tiene nariz. 

También hay una publicación de Chase, un viejo amigo de Dean: "primer día en el gimnasio <<acompañado de él emoticono de un un brazo >>, me siento tan bien y ligero". 

Como no, Chase.

Hay más, y mucho más. Pero ni siquiera me interesa, la verdad. Da igual, me arden los ojos. Decido dejar de husmear en la vida de los demás —es impresionante de lo que te enteras con una simple etiqueta en una foto— y voy a la bandeja de entrada de mi correo electrónico. Ninguno es de Dean. Y justo como si leyera mi mente, su nombre aparece en mi teléfono.



TaniaMC

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En el texto hay: misterio, thriller psicologico, paranoia

Editado: 24.12.2018

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