Dominante

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Capítulo 2 "Un mal día"

-Solo aléjeme de aquí por favor- el hombre hace una mueca y yo no dejo de temblar puesto que todo esto es como un montón de adrenalina y miedo que surgieron en cuestión de segundos y ni siquiera se han borrado, aun mis manos parecen gelatinas al igual que mis piernas.

Entonces, ese idiota tuvo sexo con todas las chicas que entraron a la supuesta entrevista, vaya que si es un verdadero imbécil. Me recargo en el respaldo del asiento intentando tomar un poco de aire ante la situación tan incómoda que he presenciado y por chicas como las que se han prestado a su manera de seleccionar quien se queda con el empleo es que piensan los hombres que todas somos iguales, de fáciles y mucho más.

-Déjeme aquí por favor- le pido y él se detiene, le pago y me bajo. –Bueno, creo que ahora debo buscar un empleo, y debo ser cuidadosa en los lugares que lo busque porque no quiero encontrarme con un patán como ese estúpido presidente.

-Kim, ¿Cómo te fue en la entrevista?- pregunta mi mejor amigo Jasón quien acaba de aparecer detrás de mí, sonrío al verlo, es bueno ver a alguien como él después de una experiencia como la mía; él es un chico realmente apuesto, me sorprende que aún no tenga una novia.

-Bueno pues, el presidente resulto ser un imbécil, así que me fui- arquea las cejas y pone una mano en mi hombro mientras sonríe cálidamente, y eso es lo que necesito, apoyo incondicional y una linda sonrisa.

-Vaya, pues, lo lamento, y no te preocupes que yo te ayudare a encontrar uno- dice con una sonrisa la cual me hace sentir muy bien; tiene la habilidad de hacerme sonreír en mis peores momentos, es como un hermano para mí.

-Gracias Jasón, tu siempre haces cosas lindas por mí, pero, ahora que lo pienso yo nunca he hecho nada por ti, vamos, dime que quieres que haga por ti, lo que sea por mi mejor amigo- sonríe al escucharme y después pone su mano derecha en su barbilla mirando hacia otra dirección o en pocas palabras creo que está pensando.

-¡Lo tengo!- dice con exageración aunque sin borrar esa imagen de chico listo. Me toma de la mano y me lleva corriendo con él, comienzo a reírme sin parar, esto es emocionante, estoy corriendo como una niña pequeña cuando escucha al carrito de los helados acercarse; me detengo a tomar aire y Jasón se empieza a reír al verme cansada y después de una rato llegamos a un parque de diversiones.

–Súbete a todos los juegos conmigo- me pide y yo asiento con la cabeza muy emocionada.

-Por supuesto- sonrío y comenzamos a caminar pensando a cual juego nos subiríamos primero; después de comprar palomitas de maíz y algodón de azúcar decidimos subir a la enorme y aterradora montaña rusa.

-¿Te da miedo?- me pregunta de una manera dulce y tierna.

-Un poco, pero contigo a mi lado creo que lo superare- toma mi mano y ambos tomamos un lugar.

Después de esperar a que todos los demás tomaran un lugar el juego se echa a andar; mi corazón se acelera más y más conforme comienza a subir, y, cuando estamos en la punta ya siento que moriré, el maldito juego baja como las gotas de lluvia de un aguacero, así de rápido, pero la sensación de que mi alma saldrá de mí no se borra ni por un segundo, no puedo dejar de gritar y en lo único que pienso en este momento es que es mejor saltar, pero obviamente no lo haré, no estoy tan loca como para hacerlo, prácticamente me he quedado sin aire y no sé si es porque estoy gritando o porque ni siquiera puedo tomar aire adecuadamente; tomo la mano de Jasón y la sujeto muy bien, no es como si fuera a caerme pero quien me segura que no. Los gritos de Jasón son más fuertes y ruidosos que los míos y me lastiman los tímpanos, el aire choca en mi cara y comienzan a correr lagrimas por mis mejillas, las manos me están sudando demasiado, mi corazón se escucha hasta en mi subconsciente y la sensación de querer ir al baño se ha borrado...

Después de lo que para mí fueron horas de estar en esta cosa se detiene; el tubo metálico que nos sujetaba se abre y bajo lentamente, estoy temblando y apenas y puedo permanecer de pie por mí misma, aun siento que estoy en el juego y mi corazón se acelera en momentos; mi cuerpo acaba de sufrir una enorme y exagerada descarga de adrenalina.

-¿Estas bien?- pregunta al ver mi expresión de querer vomitar y yo solo asiento con la cabeza repentinas veces –Ven vamos a sentarnos un rato- me toma del brazo para ayudarme a caminar y después encontramos una banca para sentarnos un rato.

...

Después de la linda tarde con mi mejor amigo al fin estoy en casa descansando en mi confortable cama, y cuando apenas comienzo a conciliar el sueño mi tonto celular comienza a sonar con ese molesto tono que tiene, parpadeo varias veces para poder ver quien llama y al parecer este número no está registrado en mis contactos.

-¿Hola?- pregunto con voz somnolienta.

-¿Hablo con la Señorita Kimberley Stewart?- pregunta una voz varonil.

-Sí, ella habla-.

-Bueno le llamo para informarle que el empleo de secretaria es suyo-la pesadez en mis ojos se borra y el sueño se me pasa al escuchar lo que acaba de decir, ¿qué clase de broma es esta?

¡¿Qué?! 



Andy González

Editado: 16.02.2019

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