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Capítulo 23 "Risitas"

Sus labios rozan los míos mientras que sus manos toman mi cintura abrazándome a él; puedo sentir como sus dedos rozan mi cintura con cada movimiento en que la parte inferior de la blusa se levanta, un cosquilleo recorre mi cuerpo con cada rozamien...

Sus labios rozan los míos mientras que sus manos toman mi cintura abrazándome a él, puedo sentir como sus dedos rozan mi cintura con cada movimiento en que la parte inferior de la blusa se levanta, un cosquilleo recorre mi cuerpo con cada rozamiento, como si sus manos tuviesen electricidad, y esta se dispersara por mi cuerpo sin ningún control, el latir de mi corazón se vuelve más rápido y puedo sentir el suyo, es como si se quisiese salir de sus pecho, me aferro a su camisa cuando por fin el beso mantiene su curso, el miedo se ha borrado, y ahora no quiero que esto pare, se detiene unos momentos para tocar mi mejilla con delicadeza, el calor de sus labios se acerca pero no lo suficiente como para empezar de nuevo y se detiene un simple:

-Descansa- toma mis manos y después las suelta para salir de la habitación sin previo aviso.

No sé cuánto tiempo me toma darme cuenta de que me ha dejado como una completa tonta recargada en la pared, camino despacio hacia la puerta y pongo el seguro para después caminar hacia el centro, llego al borde de la cama, no enciendo la luz y simplemente dejo caer mi cansado cuerpo sobre la...

Un estruendo se escucha en toda la habitación al chocar mi cuerpo contra el sólido suelo.

No puedo evitar reprimir un gemido del dolor que permanece en la mitad de mi rostro, y en todas las otras partes de mi cuerpo, respiro profundo y trato de apoyar ambas manos en el suelo para poder levantarme pero me duelen demasiado al aplicar presión en ellas.

-Maldición, solo espero que él no haya escuchado- muerdo mi labio inferior recordándome una y otra vez lo estúpida que soy.

-¡Kim! ¿Qué fue eso? ¿Estás bien?- golpeo mi cabeza lentamente contra el suelo, esto es demasiado vergonzoso, siempre que estoy en su casa me suceden este tipo de cosas, si no son los estúpidos motociclistas soy yo misma, ¡Es la maldita mala suerte que me acompaña!

-Si... estoy bien- respondo tratando de sonar lo más natural posible.

-Entonces abre la puerta, quiero verte-.

-Acabas de verme y ya estas sufriendo por mí, vaya que soy irresistible ¿Verdad? Descansa que esta noche no tratare de escapar de tu casa. Créeme que no- espero que el sarcasmo me ayude en estos momentos de vergüenza. 

-No estoy jugando, abre la puerta ahora mismo- su tono de voz ha cambiado de preocupado a apunto de derribar la puerta.

-No puedo, créeme, yo... Duermo desnuda- doy un golpe en mi frente con la palma de mi mano. -Y no querrás verme así... Maldición... Quiero decir, duermo desnuda y será demasiado trabajo para mi ponerme de nuevo toda la ropa- no sé como voy a verlo de nuevo a la cara.

-No tengo prisa, vamos, ponte la ropa y abre- insiste.

¿Y ahora que rayos haré? Vamos Kim, di otra de tus tantas estupideces, saca otra de tu cofre. Trato de levantarme y cuando por fin lo logro me tropiezo con algo grande y caigo de nuevo al suelo.

¡Voy a morir de la vergüenza en este lugar!

-¡Kim!-.

-¡No es nada! Así me levando de la cama- añado mientras cubro mis ojos con ambas manos.

-¡Dame un minuto!- grita con angustia y siento una terrible culpa, ¿Acaso me volveré más torpe?

Un brutal estruendo lastima mis odios, las luces se encienden y algo borroso esta frente a mí.

-¿Te lastimaste?- pregunta mientras que se acerca rápidamente.

-¿De qué hablas?, ¿Cómo rayos abriste la puerta?- mis ojos se han abierto de más, la puerta está partida en dos.

-Estas en el suelo con la mitad del rostro rojo como y un tomate ¿y preguntas que como he abierto la puerta? ¿Es enserio?- sonrío de manera estúpida y asiento con la cabeza, blanquea los ojos e inspira profundo.

-No es lo que piensas- niego con la cabeza y frunce el ceño –No me caí, simplemente quería comprobar un teoría-.

-¿Y cuál es esa teoría que hizo que terminaras de esta manera?- arquea una ceja y creo que quiera saber mi teoría, ¿Y ahora con que nueva estupidez voy a continuar?... ¡Ya sé!

-Mi teoría sobre la gravedad, quería saber que tanta gravedad había aquí y comprobarla con la del espacio cuando vaya a la luna- me mira de un manera tan extraña que me hace sentir como me siento.

"ESTÚPIDA AL CUADRADO"

Es exactamente lo que me dice su mirada.

-De acuerdo, está bien, eso no es verdad, quería comprobar la teoría de caída libre-.

Comienza a reírse de una manera tan maravillosa que parece que saldrán dulces de su boca... no eso no sonó lindo... parece que el tiempo se detendrá solamente para que él pueda reírse a carcajadas tal y como lo esta haciendo en este preciso momento, me alegra ser la estúpida de la que él se esté riendo en este momento.



Andy González

Editado: 16.02.2019

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