¿ Dónde Está Emily Thompson ?

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Capítulo 6

Emily Thompson

Salí corriendo por lo que dijo Azael ya que fue extraño y me puse nerviosa, no lo sé, pero bueno...en la entrada estaba Ethan me saludó y yo le sonreí.

-Hola yo...quería saber si...podríamos empezar con el trabajo hoy. -Lo observo, no me fió mucho de él ya que tiene fama de ser mujeriego.

-Claro, ¿en tu casa o en la mía? -Me mira y sonríe de lado, tal vez confundió lo que dije.

-En la tuya. -Responde y yo asiento. Me doy la vuelta para dirigirme hacia mi moto cuando lo escucho hablar otra vez.

-Te sigo en mi auto nena. -Me guiña un ojo, lo que hace que un escalofrío me recorra.

Pongo en marcha mi moto y siento rugir el motor de su auto.
Cuando llegamos a mi casa le digo que me espere un momento porque guardaré la moto, me dirijo hacia el garaje y siento que su mirada me quema, me está viendo el trasero, estúpido.
Cuando regreso y le digo que comience a avanzar para entrar, coloca su dedo índice en mis labios haciéndome callar.

-Eres hermosa. -posa su mano en mi mejilla mientras la acaricia.

-¿Okey? -Comienzo a preocuparme - ¿Por qué de repente me dices estas cosas? Por lo que sé tú antes no sabías de mi ni si quiera me hablabas ¿y ahora te haces el lindo? Por favor no me hagas reír -se queda en silencio por unos segundos, parece una eternidad pero reacciona y me mira.

-Bueno... -No sabe que decir. Quiero creer eso en vez de que está pensando una perfecta mentira.

-Sólo...terminemos el trabajo ¿si? Luego te largas de aquí y no me hablas más así de simple tarado. -Me dirijo a la puerta pero él toma mi brazo con fuerza.

-Vamos, ¿no quieres divertirte un poco? -Me mira sonriendo con maldad.

-No, solo quiero que terminemos el trabajo para no verte más. -Trato de liberarme pero su agarre en mi brazo se hace más fuerte.

-Por favor, la pasaremos bien solo dejate llevar preciosa. -Me agarra el trasero y lo miro mal, se acabó.

Tomo su brazo y lo doblo hacía atrás, lo dejo en el suelo y golpeó su estomago, trata de levantarse y logra hacerlo. Se acerca a mi y me toma de las muñecas empujándome con fuerza hacía la puerta de mi casa, trato de liberarme y él lo nota.

-No pequeña, hoy nos vamos a divertir. -Saca algo de su bolsillo trasero pero no logro ver que es, solo cuando lo tengo frente a mí y lo acerca a mi cara, puedo distinguir lo que es. Una navaja, una maldita navaja.

-¡Estás enfermo! ¡Sueltame idiota! - Grito para que alguien me ayude pero no hay nadie, parece un pueblo fantasma.

-Siempre estuve enamorado de ti, amenazaba a tus anteriores novios para que se alejaran. -Pone la navaja en mi cuello y hace un gran corte en el.

La sangre mancha mi ropa y Ethan solo se ríe como un loco, me libero de su agarre y lo golpeo en la cara me mira enojado y levanta su mano para pegarme, yo por mi parte ya no tengo fuerzas y caigo en el césped, tengo los ojos cerrados esperando el golpe pero no pasa nada.
Abro mis ojos y veo a Ethan en el suele y a un chico que jamás he visto.

-¿No te han dicho que no se debe golpear a una mujer? -el chico misterioso me mira y sonríe.

-No te metas -Ethan trata de pegarle pero el otro chico lo detiene, lo empuja y Ethan cae al suelo.
Él chico lo golpea varias veces en el estomago y Ethan empieza a botar sangre por la boca, que asco.

-Detente, ya es suficiente. -Hable, el chico se detiene agarrando a Ethan de su camisa para terminar con él.

-Largate y si vuelves a tocarla no dudes en que te mataré. -Ethan se va y él chico se me acerca.

-Oye, ¿estás bien? Te estás desangrando. -Su voz se escucha lejana y no logro entender lo que dice - No te preocupes estarás bien, te llevaré a un hospital.
Siento como mi cuerpo es cargado y llevado a un auto, luego todo se vuelve negro.

Sueño de Emily

Todo lo que veo es oscuridad nada más que eso, a lo lejos veo una puerta y me acerco a ella, cuando entro veo una gran casa que no conozco en lo absoluto y me acerco, atravieso la puerta y entro.

-Tienes que dejar ese trabajo Gabe, hazlo por mi, podrían llegar a matarme. -Esa es ¿mi madre?, miro todo el lugar y veo a una niña en las escaleras llorando.

-No puedo dejarlo, mi padre hubiera querido que hiciera esto y yo seguiré sus pasos. -Habla el hombre que se llama Gabe o eso creo.

-Pones en riesgo mi vida por tu trabajo ¿no lo entiendes? Si algún día cometes un error te matarán y luego irán por mi. -Gabe no dice nada y mi madre se impacienta.

-Pues vete, pero a mi hija la dejas aquí, si tanto te importa tu vida y no la de tu hija, vete -Así que esa niña es su hija, mi madre lo mira frunciendo el ceño.

-Bien de todos modos esa niña solo es una carga. -¿Estoy escuchando bien, esa mujer es mi madre? Ella no es así, no puede ser ella ¿y esa niña quién es?
Todo se desvanece y me encuentro en otro lugar, estoy en un parque y veo a mi madre con la niña en los juegos.

-¿Dode edta papi, mami? -Habla la pequeña, no entendí lo que dijo pues sólo debe tener unos dos años quizás menos.

-Se está pudriendo en el infierno tarada. -La niña como es inocente no entendió lo que dijo así que siguió jugando.

Todo se vuelve blanco y trato de esforzarme por abrir los ojos.
Cuando los abro me doy cuenta que estoy en una habitación completamente blanca y que no tengo mi ropa, solo una bata de hospital, me esfuerzo por recordar lo que pasó cuando veo a Azael entrar.

-Despertaste, llamaré a un doctor. -Se va corriendo de la habitación y yo me quedo con mil preguntas por hacerle a ese tarado.
El doctor entra y no veo a Azael, me empieza a revisar los ojos, los moretones en mis manos que no me di cuenta que los tenía y me cambia la venda del cuello.

-Bien Emily, te quedaste inconsciente por perdida de sangre y un chico te trajo aquí, tuviste suerte de que alguien te donara sangre. - Escribe algo en un papel y sale de la habitación.



Genesis

#9500 en Novela romántica

En el texto hay: novelajuvenil, romance, suecuestro

Editado: 25.05.2019

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