¿ Dónde Está Emily Thompson ?

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Capítulo 7

Azael walk

Me dirijo al hospital donde está la mocosa ya que hoy le darán de alta. Dejo mi auto en el estacionamiento, me bajo y me encamino al recinto.

Entro en el ascensor y marco el número 12, pasan unos segundos cuando llego y voy hacía la habitación 121, miro por la ventana y veo a la mocosa leyendo un libro. 
Abro la puerta y me siento en la cama, ella se me queda viendo raro.

—¿Qué haces aquí? —Pregunta.

—Pues...a verte —Me encojo de hombros.

—¿Okay? —Habla, trata de levantarse pero no la dejo.

—Con cuidado —Le advierto, me mira y sonríe.

—Puedo caminar tarado, solo es una herida en el cuello no exageres. —Se levanta y va al baño.

Trato de distraerme leyendo su libro para no aburirme esperándola, parece que lleva siglos en el baño. Las mujeres tardan demasiado y cuando están en su período parecen hulk; por lo enojadas, digo.
La mocosa sale del baño ya vestida y deja la bata de hospital en una silla.

—¿Por qué tardaste tanto? Solo era una polera, jeans y unas convers — le reprocho frunciendo el ceño.

—Solo no preguntes —me mira enojada.

—¿Estás en tu período? —Pregunto con temor.
Ella tarda unos minutos en responder decidiéndose.

—Si, ¿y qué? Ojalá los hombres tuvieran lo mismo para que vean lo que es andar con esas cosas incomodas y con los malditos dolores. —Responde mirándome mal, mejor no hubiera preguntado.

—¿Nos vamos? —me mira y asiente.

Toma sus cosas y sale de la habitación sin esperarme, joder esta chica me estresa bastante.
Salgo del hospital y la veo parada al lado de mi auto, desbloqueo el seguro y la mocosa entra en el.

El camino hacía su casa fue silencioso e incomodo, ella solo miraba por la ventana y no decía nada.
Cuando llegamos, se bajo del auto y entro a su casa sin despedirse ni nada, tarada irrespetuosa y mal agradecida.

Me bajo del auto y camino hacía la puerta, toco varias veces pero no me abre. Me rindo esa chica es imposible. Me subo a mi auto y me dirijo a casa, supongo que los chicos estarán cuidando a Dhalezka.
Cuando llego, dejo el auto en el garaje, entro a la casa y veo a los chicos jugando ajedrez...¿los chicos jugando ajedrez? No me lo creo.

—Ya llegó por quién lloraban —Hablé en un tono burlón.

—Ni que estuvieras tan guapo —dijo Connor riendo.

—¿Cómo te fue? —Ahora es Dhalezka quien habla.

—Bien...bueno no tan bien —digo levantando mis hombros.

—¿Qué paso está, bien mi...—la interrumpo.

—Si, está bien no hay de que preocuparse —trato de tranquilizarla.

Después de esa conversación con los chicos, nos empezamos a vestir para ir a una fiesta que no está tan lejos de aquí.
Luego de alistarnos salimos y nos dirigimos a la casa de...no sé de quien es la fiesta solo se que es de una chica pero bueno así es mejor.

Cuando entramos algunos ya estaban en el suelo y otros casi teniendo sexo en los sillones.

—Iré por algo de tomar ¿ustedes quieren algo? —pregunta Connor.

—Vodka —dice Adam.

—Para mí lo mismo —respondo, mi mirada es dirigida donde están bailando.
De repente la música se detiene y escuchó a varios gritar, voy hacía el patio y veo a toda la gente haciendo un círculo, me acerco a ver que sucede; cuando veo a la mocosa golpeando a la chica con la que me toco hacer el trabajo, Antonella creo que es su nombre.

Me acerco a la mocosa para frenar la pelea pero alguien más la detiene y no me queda de otra que parar a esa creída.

Todo vuelve a la normalidad después de un rato ya nadie pregunta sobre la pelea, la mocosa está hablando con él chico que la detuvo de romper la nariz de esa copia barata de barbie. Trato de no mirar mucho pero al parecer fracase ya que la mocosa voltea y me mira, miro hacia otro lado y veo a los chicos, me acerco a ellos para evitar a la tarada.

—Tantas chicas lindas y...—lo interrumpo.

—Y tu tan feo —hable y me reí, Adam me golpea el hombro y lo miro mal.

—¿Qué tienes contra mi hombro? No te a hecho nada malo imbécil —hablé medio molesto.

—¿Prefieres que te golpee en la cara? —Adam me mira con una sonrisa malvada.

—Pensándolo bien...mejor en el hombro —sonrío nervioso.

La fiesta estaba fuera de control, algunos parecen que están teniendo sexo en vez de bailar, otros, borrachos en el suelo y nosotros estábamos bien, no tan ebrios como los que están en el piso, pero bien.

De repente llegó la policía y todos corrieron a diferentes lugares menos los borrachos del suelo, me compadezco de ellos, veo a uno vomitar en los zapatos de un policía, que asco.

Busco a la mocosa con la mirada y la veo huir de un policía, corro hacia ella y la tomo en brazos.
Salgo corriendo con la tarada en mis brazos para luego subirnos a mi auto huyendo de los policías.

Espero que no nos atrapen, no quiero ir a la cárcel y que me violen.
 



Genesis

#9627 en Novela romántica

En el texto hay: novelajuvenil, romance, suecuestro

Editado: 25.05.2019

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