Dos Almas Gemelas

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CAPITULO XIV

Isabela despertó ansiosa, estaba en su cuarto, acostada, recién bañada, en pijama y en los brazos de Dylan.

ISABELA -¿Qué haces aquí Dylan? –Dijo Isabela con rabia alejándose de él.

DYLAN –Quiero que me des la oportunidad de explicarte las cosas.

ISABELA –Vete de mi casa Dylan, no quiero verte.

DYLAN –Por favor Isabela, escúchame, hablemos, déjame explicarte lo que pasó.

ISABELA –No quiero que me expliques nada solo quiero que te vallas.. Vete!! –Grito Isabela.

DYLAN –Está bien, me iré, pero déjame darte un abrazo antes de irme por favor.

ISABELA –Vete Dylan, es la última vez que te lo digo!

Dylan la tomó por el brazo, la acerco a él y en un movimiento brusco le beso los labios, ese beso fue suficiente para que Isabela se rindiera ante él y le correspondiera de la misma manera. Los dos se hundieron en un beso profundo del cual solo se escuchaban gemidos, Dylan puso a Isabela encima de la cama, se montó encima de ella y poco a poco fue desprendiéndole la ropa, Isabela estaba en una especie de éxtasis, su corazón ganó la batalla y ya no pudo hacer nada para frenar lo que estaba sucediendo.

Dylan se quitó la sudadera y la lanzó al piso, volvió a abrazarla, besándole el cuello, lamiendo su piel, chupándole el busto y mordiendo sus pezones, bajo por su vientre y paso su lengua por la vagina de Isabela, haciéndola gritar fuerte, volvió a lamer más y más rápido, le introdujo la lengua hasta el fondo, probando ese delicioso sabor que tanto le gustaba, volvió a subir a su pecho a comérselo con muchas ganas, Dylan estaba fuera de control, le abrió las piernas y con un fuerte movimiento la penetró fuertemente, ella grito totalmente excitada, había pasado tanto tiempo, que no pudieron evitarlo, Dylan la tomo por las caderas y hacia movimientos rápidos, mientras la penetraba duro, más y más duro, mientras los dos llegaron juntos al orgasmo.

Dylan se quedó encima de Isabela, besándola, comiéndole los labios y chupándole la lengua. Hasta que una vocecita molesta los saco del éxtasis en el que se encontraban.

FLOR –Valla, amiguita no pierdes tiempo he!! Acabas de llegar y ya te estas revolcando en la cama con Dylan.

DYLAN –Lárgate de aquí Flor.

FLOR –No te da vergüenza Isabela después de lo que viste.

ISABELA –Saben qué? Váyanse los dos de aquí. –Dijo Isabela dirigiéndose al baño.

DYLAN –Espera mi amor. –La detuvo Dylan.

DYLAN –Flor, quiero que le digas la verdad a Isabela, confiesa que planeaste todo eso y que lo que pasó fue que me pediste que te pusiera bloqueador, por tus problemas en la piel.

FLOR – ¿Le vas a seguir mintiendo Dylan?

ISABELA –Este es el colmo… Váyanse a la mierda los dos!

Isabela salió corriendo del cuarto, sus padres la vieron salir y aunque intentaron que se detuviera no pudieron, ella fue demasiado rápida y abandonó la casa, se dirigía hacia un bosque que quedaba cerca, se adentró rápidamente en él, hasta que cayó de rodillas al suelo, llorando desconsolada, sentía que todo se le caía encima, no podía creer el engaño de Dylan, ella le había dado todo, se entregó por completo a él, con él enfrentó todos sus miedos, Dylan se había convertido en su mundo, un mundo que se desvanecía.

********

 

Cuando llego a la casa ya eran las 11:00 pm, estaba empapada, por todo lo que había llovido afuera,.

Cuando entró a la casa, observó a todos preocupados en la sala, Dylan daba vueltas de un lado para otro, igualmente empapado, porque aún bajo la lluvia, la buscó y cuando se dio cuenta de que no estaba volvió a la casa para averiguar si ya había aparecido.

DYLAN –Isabela!!

ISABELA –Ahórratelo Dylan, no quiero hablar contigo, ni con nadie, les voy a pedir que me dejen sola, no quiero ver a nadie. –Dijo esto y subió a su cuarto

GERARD –El comportamiento de Isabela es inaceptable!!

ESTELA –Tiene sus razones amor, está equivocada pero ella piensa que las tiene, créeme que está sufriendo mucho, todo esto.

DYLAN –No sé qué hacer, estoy desesperado, ¿cómo le digo que nada de eso es cierto?, ella no me cree. –Dijo Dylan caminando de un lado a otro con lágrimas en los ojos.

ESTELA –Te prometo que hablare con ella, pero vamos a darle tiempo hijo, solo esperemos que esté lista, ha pasado por muchas cosas, ni siquiera nosotros hemos podido hablar con ella, debemos darle su espacio.

GERARD –Sé que la quieres mucho y debo reconocer que eres un buen muchacho, pero hazle caso a Estela, es mejor darle tiempo.

DYLAN –Gracias por confiar en mí, no pensé que flor fuera capaz de hacerme esto, supuestamente era mi amiga y como hermana de Isabela, no entiendo.



Paola G.

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En el texto hay: amor, sexo, tristeza

Editado: 05.06.2019

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