Dos Almas Gemelas

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CAPITULO XV

Los días pasaron, para Isabela tenían ya dos meses sin verse, pero Dylan iba a su cuarto cada noche a escondidas y se acostaba a su lado sin que ella se diera cuenta.

Gabriel había planeado una tarde de piscina en su casa a la cual también asistiría Dylan.

Cuando Dylan llegó a la fiesta vió a Isabela riéndose mucho y jugando con Gabriel, se puso furioso de los celos, no le quitaba los ojos ni un segundo, Isabela se daba cuenta de esto, porque ella tampoco dejaba de mirarlo, cada vez que lo veía sentía esa necesidad de salir corriendo hacia él, tanto que sabía que si Dylan se acercaba a ella no podría resistirse ante él, así que decidió irse.

ISABELA –Gabriel, es mejor que me valla, Dylan está aquí y yo estoy derrumbándome desde que lo vi.

GABRIEL –Entiendo hermosa, si quieres te acompaño.

ISABELA –No, está bien, sabes que vine en mi carro.

GABRIEL –Está bien, pero escríbeme a penas estés en casa hermosa! .-Dijo Gabriel acariciándole la mejilla.

Este gesto de Gabriel volvió loco a Dylan, así que cuando Isabela fue al baño a vestirse, Dylan la siguió, acorralándola y cerrando la puerta del baño con seguro, Isabela, sintió que le pasó una corriente por todo el cuerpo, al sentir a Dylan tan cerquita de ella.

DYLAN –Necesito que hablemos. –Dijo, lamiéndose los labios.

ISABELA –No tenemos nada de qué hablar. –Dijo Isabela mientras perdía las fuerzas ante él.

Dylan no soportó más y le dio un beso, la levantó y se la puso a horcajadas, Isabela no se resistió a nada, Dylan le quito el bañador, dejándola totalmente desnuda, acariciándole la espalda, con delicadeza, bajo a sus pechos comiéndose cada uno de ellos, saboreándolos como nunca.

ISABELA –Te quiero dentro de mí, Dylan, aaahh!!

DYLAN –También yo mi amor.

Dylan, no esperó más y le hizo el amor allí mismo una y otra vez, tanto que terminaron agotados y con lágrimas en los ojos, estaban llorando porque ya no soportaban más estar separados, les dolía hasta respirar si no estaban juntos.

ISABELA –¿Por qué me hiciste eso? Si yo te di todo de mí.

DYLAN –Es que nada es como piensas, nunca me dejaste explicarte, Gabriel sabe toda la verdad, porque no te dijo nada.

ISABELA –No le permito a nadie que te mencione, se lo he prohibido a todos, pero te vi Dylan, te vi con ella. Dijo Isabela entre sollozos.

DYLAN –Mi amor, eso fue un mal entendido, flor, nos engañó a los dos para separarnos, vamos a otro lugar y te explico todo, si?

ISABELA –Mejor ve a mi casa esta noche, tengo que irme ahora mismo a casa y ahí me explicas.

DYLAN –Ahí estaré mi amor.

Se despidieron con un beso, que los hizo volver a encenderse de nuevo, pero de igual manera, Isabela se tenía que ir, así que se separó de él y se marchó, dejando a Dylan con un vacío inmenso.

**********

 

DYLAN –Gabriel, tengo que decirte esto porque de lo contrario explotaré.

GABRIEL –Que paso amigo?

DYLAN –Creo que Isabela y yo nos vamos a arreglar, estábamos juntos ahora, acaba de irse.

GABRIEL –Con razón no me había escrito, estaba preocupado, bueno y ¿cómo paso todo?, cuéntame!!

DYLAN –La seguí al baño y no soportamos, hicimos el amor, uuuffff, fue maravilloso, sentirla mía otra vez, hacerla mía de esa forma, ella me pidió que fuera esta noche a su casa, así que voy a prepararme para verla, luego te cuento.

GABRIEL –Suerte Dy…

DYLAN –Gracias hermano. –y se marchó, dejando a Gabriel con un profundo dolor sin darse cuenta.

*********

Era una noche tranquila, hacia un buen tiempo, todo era silencio, hasta que se escucharon unos toquecitos en la puerta.

ESTELA –Dylan!! Tenía tanto tiempo que no te veía hijo, ¿cómo has estado?

DYLAN –Pues hoy estoy feliz, Isabela y yo vamos a hablar, de hecho ella me pidió que viniera. –Dijo Dylan nervioso.

ESTELA –Sabia que pasaría, he hablado con ella y me ha dicho que va a escucharte.

DYLAN –No se imagina como le agradezco.

ESTELA –Ven, te llevaré con ella!

Los dos fueron rumbo a donde se encontraba Isabela, la cual estaba componiendo un tema, con su guitarra en mano, lápiz y papel al frente, pero algo andaba mal, Isabela estaba llorando, dejó de lado la guitarra y apago su celular el cual se encontraba con la pantalla encendida en su mano derecha.

DYLAN –Isabela, ¿estas escribiendo?

ISABELA –Dylan, necesito que hablemos!!

Dylan se sentó a su lado, ella apartó su guitarra y le dijo, con lágrimas en los ojos:



Paola G.

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En el texto hay: amor, sexo, tristeza

Editado: 05.06.2019

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