Dos de Tres

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Capítulo 3

Janeen me perdono y volvió a cas días con los, me sentí tan feliz, ella era eso que deseaba ver cada día, tenía pesadillas y la voz de Valentine me atormentaba en las noches, Carlos no me visitaba tanto como antes, parecía renuente a ello.

El verano regreso nuevamente y Valentine mando por Janeen, iría todo un mes con ella, me sentía feliz por ella, me llamaba cada noche, no sabía cuánto gastaba Valentine en llamabas, pero parecía que no era mucho puesto no evitaba que Janeen me contara cada detalle de su día, me gustaba escucharla, estaba siendo feliz, discretamente le preguntaba cosas de la vida de Valentine, sólo había dos cosas que saber, trabajaba y hablaba por celular, me preguntaba a qué grado había dañado su vida.

Janeen volvió trayendo consigo muchos obsequios, no sabía cuánto había gastado, pero sabía que no había sido poco, pero lo que realmente trajo había sido para ella, un joven de su misma condición, eran novios, y Janeen quería casarse al igual que Yina, Philip era educado, traía a un acompañante, era una mujer mayor, su empleada, Janeen estaba tan ilusionada, tenían dos días en casa, sonreí y me senté a su lado.

_ Te amo._ susurre y bese su cabeza.

_ Y yo._ comentó con una sonrisa.

_ ¿Así que viajaron ustedes solos?_ intrigue, ella sonrió y negó.

_ También vino Valentine, pero seguro ya regreso, me dijo que tenía mucho trabajo._ comentó y se fue, no sabía qué hacer, quizás era hora de arreglar todo lo que había hecho y sanar su heridas.

Pedí dinero prestado y tome el primer vuelo destinado, necesitaba verla, el ajetreo de las capitales nunca fue mi gran sueño, todos parecían apresuraros, tome un taxi y di la dirección.

El edificio era sorprendente, estaba alejado de la ciudad, era amplio y tenía un campo verde a su alrededor, pague el taxi y me encamine al lugar, mis manos sudaban, era tarde, tenía mucha hambre, mire el nombre de la clínica, Conor's, suspire, imaginaba que ella estaría comiendo ahora, una mujer en el recibidor me sonrió y espero que hablara.

_ Quisiera ver a Valentine Conors._ ella sonrió.

_ ¿Tiene cita?_ intrigo, negué._ Entonces..._ la detuve.

_ Necesito verla, por favor, soy su padre._ ella asintió y me indico el camino que tomar para llegar con su secretaria.

Odiaba los ascensores, un nuevo vestíbulo se abrió ante mí, me indicaron como llegar nuevamente y estaba al fin frente a una mujer joven y rubia, sonrió y pregunto por mi estadía aquí.

_ Soy su padre y necesito hablarle._ ella frunció el ceño.

_ Sus padres están muertos._ comentó, trague saliva, era de esperarse._ Ella dijo que se habían quemado ambos y que aún podía escuchar su gritos._ continuó, sonreí, por supuesto que escuchaba mis gritos.

_ ¡Seguro!, en su mente, estoy vivo._ le entregue mi identificación y su acta de nacimiento, sabía que los necesitaría.

_ ¿Desea esperarla dentro?, ahora no está, pero debe estar cerca._ asentí, se colocó de pie para mostrarme el camino.

Entre y mire la oficina más grande que jamás hubiera visto, mire el gafete sobre el escritorio, "Dra. Valentine Conors", sus títulos y reconocimientos, sus estudios en el extranjero, una pared entera para ellos, en el centro había algo muy gracioso, un árbol genealógico con sólo tres lugares, su nombre estaba perfectamente colocado, en el lugar de su madre las palabras "Zorra Muerta" y en mío, sonreí, "Maldito Bastardo Muerto", al lado una foto de sus cuatro hermanos, sonreí.

Ella no estaba, parecíamos la familia maldita y sus hermanos la familia perfecta, había una pequeña sala de espera, un ventanal que daba a los jardines, mostraba una vista pacifica, tenía una pequeña mesa y un pequeño refrigerador, tome asiento al frente de su escritorio, hacia frio, todo olía a ella, escuche sus tacones y como su voz se acercaba, mire a la puerta, hablaba por celular, nunca se detuvo aun cuando su secretaria intento avisarle de mí, ambas se detuvieron al mirarme, Valentine colgó y le dijo a su secretaria que nadie la molestara.

_ Anciano, pero que sorpresa._ sonreí, llevaba una bata blanca y se veía muy hermosa.

_ Necesito hablar._ se carcajeó y se sentó en su silla, la mire abrir su computadora y empezar a teclear.

_ Te escucho._ acotó, pero sabía que no lograría nada, la mire largo tiempo hasta que note que ella no sabía que existía.

_ Te ves hermosa._ susurre, sus dedos se detuvieron y sus profundos ojos oscuros me miraron, una enorme tormenta, su ceño estaba fruncido, sabía que le dolía, negó en desacuerdo y se colocó de pie, parecía tan insegura, había derrumbado todas sus defensas sin siquiera darme cuenta, se carcajeo, entonces supe que ya se había recuperado.



Slow_Cheetahh

#4284 en Joven Adulto

En el texto hay: cienciaficcion, romance, culpa

Editado: 09.11.2018

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