Dos de Tres

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Capítulo 9

Busque en mis memorias, en lo que me hizo ser quien soy y sólo encontré, amistad.

Mis amigos, no importaba el hecho de ser nuevo en un lugar, aquellos que me rodearon en mi juventud bridaban a todo aquel que se acercaba un convivir pacifico, entendían que mientras más amigos tenías más fuerza alcanzábamos, una de las líderes siempre decía, "no necesitamos de hipocresía, no queremos mentiras, aquí podemos ser quienes somos, podemos reír los unos de los otros, pero nunca dejaría que alguien ajeno a nosotros ría a costa de uno mis amigos, odio las traiciones así que eviten traicionarme".

No se limitaba nadie a sólo amar, puesto en el mundo hay muchas cosas además del amor, las diferencias no se limitaban a sólo ser bueno, extraordinariamente bueno, no, se puede ser malo, a fin de cuentas son sólo palabras, nosotros, la humanidad creó las palabras, simples códigos para poder cifrar aquello que sentimos, para colocar un símbolo a lo que no deseamos, el entendimiento ha pasado de ser un mero estar ahí, para convertirse en realidad pura, una que deseamos desesperadamente ocultar porque nos produce dolor.

He cambiado mi pensar sobre aquello que dicta que "deseamos creer", para formar una idea que me lleva al hecho de que "necesitamos creer", aun después de eliminar la teoría de la imposición, encuentro la imperiosa necesidad de creer en un amor, en un castigo, en una resolución, en el perdón, en una vida sin temores, en una muerte que cobija todo dolor, sonrió al recordar una pequeña frase olvidada en mis recuerdos, no la comparto o alabo, sólo no la olvido, "el universo no desecha nada".

 

 

 

_... aún después de que supo que estaba embarazada, me seguía violando y en el camino maltrataba a sus hijos, quienes crecían en mi vientre, gemelos._ se cortó y soltó una risita amarga y sin una gota de gracia._ Aún siento sus manos en mi cuerpo..._ se tapó la boca con ambas manos para ahogar un sollozo.

 

 

No había forma para hacerla calmar, ella estaba perdida de principio a fin y lo que hablaba tan sólo le daba un atisbo de paz, una mentira, no estaba seguro si el humano tenía un límite en cuanto a crueldad, pienso en la locura, en lo que nos marca y nos crea, los humanos somos peligrosos, si en nuestras mentes se calan ideas no certeras para con el resto de la humanidad, somos peligrosos, crueles y desdeñosos, no hay forma de salvar a toda la humanidad sin rescatar todo el sadismo que poseemos dentro, somos un componente de este mundo, lleno de elementos que no pueden ser separados, y sólo con la fórmula ideal podremos saber vivir con nosotros mismos y los demás, cuando eso suceda, por fin tendremos lo que siempre hemos esperado, "evolución".

Plantear una simple idea no basta, se necesita fuerza, valor y apremio, un ser que esté dispuesto a perderlo todo, pero no como un mártir, no un sacrificio, un ser capaz de brindar confianza y amistad, un ser con ideas negras puesto la oscuridad es perfecta y la luz carece de toda perfección, no se necesita un líder, se necesita una simple voz llena de calma que enfrente a todas aquellas que gritan con desesperación y exigen poder, una voz que permita conocer y sentir aquello que somos y podemos ser, aquello que miente y presenta la verdadera forma humana, una forma que siente dolor, amor, venganza, egoísmo, que muestre que por más que se consuman los pecados, ellos siempre dejan una ceniza latente.

No se puede ocultar lo que somos, no podernos seguir ocultándolo, la vulgaridad sólo es eso, una palabra, somos nosotros quienes le damos sentido, ¿qué aspectos estamos dispuesto a soportar de una determinada clase en la sociedad humana?, somos nosotros quienes decidimos que hay alguien debajo y alguien arriba, es tonto, ¿acaso somos tontos?, ¿Cuándo dejaremos de ser idiotas?, ¿Por qué seguimos ocultando que podemos ser las peores bestias que han existido en este planeta?, ¿Por qué cerramos nuestros ojos?, nos asqueamos, pero en el fondo sabemos que somos iguales, damos un paso atrás y rasgamos nuestras venas, lo hacemos porque somos incomprendidos, desdichados, porque no queremos ser igual de tontos y nos convertimos en tontos supremos.

 

 

_... día tras días mi vida se fue volviendo cloaca, pura porquería, odiaba a esos niños, olían a él, me repugnaban, sus ojos verdes me hacían odiarlos, aun cuando no eran iguales a los de él, eran iguales a los de mi padre, sabía que no tenían la culpa, sabía que había sido mi culpa, enteramente mía, estaba hecha un desastre, llena de rencor y no sé qué otra clase de malos sentimientos, ¿pero cómo evitar mi naturaleza humana?, los aborrecía._ ella me asqueaba, yo la aborrecía.

 

 

No estaba dispuesto a seguir escuchándola, sabía que llegaría un punto dónde lo lamentaría de una forma indudable, mi vida con Valeria empezaba a fracturarse, mi pequeña Valentine me temía y nunca más se me había vuelto acercar, era por su bien.



Slow_Cheetahh

#4333 en Joven Adulto

En el texto hay: cienciaficcion, romance, culpa

Editado: 09.11.2018

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