Dulce Pecado

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Capítulo 3

Capítulo 3

Ya es la hora, él lo sabe. Lo espera a diario, es su momento. Nada ni nadie puede detenerlo, sería un esfuerzo inútil. Hoy es el día, no lo duda. El sabe que su suerte cambiará. Ya es la hora, él lo sabe.

Camina hasta la Mansión Deorum, sus pasos eran fuertes decididos, esa Mansión que tantas veces soñó entrar estaba a pocos metros de él, en donde su suerte iba a cambiar, y mucho había por lamentar, repitiendo ese rito sagrado, esa peregrinación y viaje espiritual de todos los días, donde sus miedos y preocupaciones, se desvanecen para transformarse en júbilo y excitación.

Con fuerza agarra la manilla de la puerta, repasando de memoria los parlamentos a intercambiar con el Casero.

Los colores, los sonidos, los brillos, y las imágenes de aquella casa se confunden en su mente. Para él, todas esas cosas hermosas, y no ser parte de ellas, sería un desperdicio.

Su mundo deja de ser el que conoce, y un futuro mejor aparece en sus ojos. La realidad cambia, es otra para el. Todo es distinto, todo es mejor. Su mente divaga, un nuevo porvenir se le  presenta…
 

*******

 Hales

El sol había llegado a mi rostro y mi cabeza apunto de explotar de la resaca causada del día anterior, la celebración terminó sin más preámbulo cuando termine de bailar con Vórnic, copas de Alcohol entraban en mi sistema quemando mi garganta y el amor que sentía por dentro. Por lo común, a eso de las doce de la mañana subí a mi habitación esperando a que el entrara por esa puerta pero nunca llegó.

 La campanilla eléctrica en mi cuarto, sonaba anunciándose que el día estaba empezando, mi bata de dormir que solo era un camiseta vieja de Magno que me llegaba solo a mis Muslos cuando estaba de pies, levanto mi cuerpo fuera de la cama y caminó directamente hacia el balcón, retiro las persianas del ventanal, que daba a los jardines del patio delantero, la vista era impecable la serenidad que respiraba era tranquilizadora. 

Respiro el aire natural que en magna las naturaleza de aquel Jardín gigantesco cuando mi mirada se centro en aquel chico alto de mirada fuerte y sexy sus pasos eran fuertes y sin una gota de nervios, no podía decir de otros entrando a la mansión con miedo, el no la tenía y eso me llenó de tanta curiosidad no era un Conde ni mucho menos de una Casa Noble su ropa lo decía todo un pantalón negro desgastado y camisa del mismo color semi decolorada por el uso excesivo, una maleta en su hombro derecho avisaba que era, es un mendigo buscando trabajo aunque su atractivo reluce ante todo. Quiero saber más, quiero saber quien es él, mi sonrisa llegó a tal punto de emocionarme bajo de inmediato, dicen que la curiosidad mato al gato y en ese momento yo era el gato buscando que la curiosidad me matara, mis pasos eran largos quería verlo de cerca, me detuve a mitad de las escaleras su cabello castaño corto se funde en mis ojos y mi corazón que poco latía por un hombre ahora lo estaba haciendo sus ojos eran verdes oscuros eran perfectos.

 Volví a caminar hacía abajo pero con pasos lentos quería que  su atención llegara a mi, pero su mirada no estaba en mi nisiquiera me había notado.

Agnus Tabernus ─ dice con la Voz sutil y la mano extendida hacia el Mayordomo Agnus a lo que él no le devolvió el saludo. Agnus un fiel sirviente de mi madre como su nombre lo dice es un lambe bota los años lo han vuelto un ser despreciable más que yo  la postura rígida de Agnus y la mirada de desaprobación hacia aquel chico me resultaba un poco inquietante.

Señor Adriel ─ habla Agnus prepotente y con la mirada fija en la mano de aquel chico que la baja de inmediato ─ llegas un poco tarde, y odio el retras

─ s-i, si lo siento ─ responde Adriel - yo

─ silencio por favor ─ dice Agnus haciéndolo callar rápidamente ─ por aqui sigueme. 

Agnus salió directamente hacia las afueras de la casa y a su vez lo seguía Adriel, aquel nombre y aquella mirada juraba que lo conocía esta curiosidad que sentía por él era muy grande o solo era una atracción sexual que sentía por su atractivo algo que debía apagar.   

Ninguno había notado mi presencia algo que resultaba poco creíble, mis pies terminaron de bajar las escaleras y me dirijo directamente hacia el comedor las voces no se hicieron esperar y los murmullos de mis hermanos por mi tardanza eran un poco molesto llegó y ambos voltearon hacia mí, la mirada de desaprobación de Victoria era común en ella, la de Hengry en su plato y la de Magno encima de mi, y la mía en él estaba en el asiento de mamá algo increíble ya que ella no dejaba que nadie se sentara ahí después de mi.

─¿qué haces sentado en la silla de madre? 

─Viajo ─ Responde Magno quitando la mirada  

Mi mente estaba divagando, Eeva no me mencionó que se iba a ir, Magno es el hermano mayor y hombre, pero siempre que viajaba era yo quien tenía el control de la casa, era yo a quien le dejaba el asiento de ella, era yo quien me sentaba ahí.

Las mirada de Victoria hacia a mi era de burla y Hengry no despegaba la mirada de la comida 

─ aún no has respondido mi pregunta Magno 



Alle_Diax

Editado: 27.11.2019

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