Dulce Tormento

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01|Encuentro

Veía como las personas iban caminando de un lado para otro, ¿no podían voltear a su alrededor?, me preguntaba yo. Unosiempre dice que sus trabajos, su vida es monótona, pero no hacen nada para cambiar eso, si solo supieran que no es así, si solo se permitieran un respiro, si solo voltearan a su alrededor y vieron lo hermoso que es su vida, si tan solo le sonrieran a esta.

Mi nombre es Aurora Hamilton Sánchez, se preguntaran porque mi segundo apellido es latino, la historia es larga pero la voy a resumir, mi madre es de origen Mexicano y mi padre bueno él es de USA y unieron sus fluidos corporales y más, así como mi madre una vez quiso decirme a modo de explicarme de como nacían los bebes. Ella siempre con suvocabulario clínico, aun no puedo superar que me haya dicho eso cuando solo tenis 6 años, pero bueno pasando a lo que estamos yo soy así por decirlo eso que Donald Trumpodia, pero bueno eso es otro tema.

Me encontraba en la cafetería que siempre frecuentaba esperando a mi mejor amigo, el cual tenía siempre la costumbre de llegar tarde, aunque nunca me había molestado decirle ya que estar antes que él llegara me permitía pensar en otras cosa y observar a mi alrededor y tomar mi cámara para poder capturar una imagen que captara mi vista como la de este momento, vi a un joven entrar su miradapotente y firme llevando con él un aura que no podía explicar y que no era común en la personas, logro captar toda mi atención sus movimientos eran seguros, no flaquearon en ningún momento. Decidida le tome una foto, la observe para ver que tuviera el enfoque y el efecto que había querido darle a esta. Escucho un carraspeo y levanto mi mirada, tan mal podía ser mi suerte porque en frente de mí se encontraba ese joven el cual por el gesto que tenía en el rostro sabía que se había dado cuenta de mi imprudencia y no le agradaba en los más mínimo.

— Me puede explicar que es lo que tiene en sus manos señorita— Dios su voz era realmente masculina y con un toque de frialdad a la vez, pero no me dejaría amedrentar, era obvio que se refería a mi cámara y a lo que esta contenía.

— Se supone que esto es una cámara HD— yo siempre con mi sarcasmo, doy mi mejor sonrisa al sujeto que se encuentra delante de mí.

— Muy bien sabe que a eso no me refería — no respondí, solo lo seguí observando, traía puesto unos jeans azules con una playera color blanca que hacia una gran combinación con el color de su piel, era atractivo no lo podía negar. — ya que no contesta voy a preguntar directamente ¿qué está haciendo usted con una fotografía mía en su cámara?

Respire profundo, busque con la mirada a ver si podía ver alguna señal de mi mejor amigo para poder librare de esto. Siempre hacia esto pero nunca había tenido problemas con las personas a las cuales fotografía sin su consentimiento. Será porque nunca se enteraban me regaña mi yo interior. Le indico que tome asiento.

— Estoy bien así— contesta. Como quiera no voy a estar rogando.

— Estudio fotografía, me gusta observar a mi alrededor darle un enfoque diferente a las cosas y cuando usted entro—paso saliva, por Dios cuando me quede sin esta— me pareció algo interesante que mostrar en mi próxima clase.

No dijo nada solo dio la vuelta y se marchó de la cafetería, que tipo más raro. Primero vine a reclamarme y luego se va a si sin más. Como nunca me quedo conforme me levanta de mi lugar y trato de buscar por donde se fue, pero no lo logro ver.

Estoy a costada en mi cama, tengo en mi manos mi portátil y lo único que estoy haciendo es observar esa fotografía que hasta este momento la veo como la mejor. Su mirada, sus ojos me vienen a la mente. Aun no puedo creer que yo haya quedado cautivada con su aura, que para algunos sonaría raro, para mí no, a veces las cosas menos comunes son las mejores. Cierro mi portátil y me acuesto pensando en esos ojos color marrón que a pesar de ser de los más comunes, en él se veían como los únicos en su especie, no sé por qué pero me hacen ver que no todos somos iguale y cada uno tiene su propia magia hacia las personas.

-*-

¡Demonios!

¡Como odio los lunes!

Voy corriendo a través de las escaleras de la escuela, tendré que hacer más ejercicio. Tengo una pésima condición física y en estos momentos lo estoy comprobando ya que mi respiración es agitada e irregular de tanto correr por los pasillos. Yo no soy de llegar tarde a los lugares que me dirija pero hoy se le ocurrió a mi auto no arrancar, espero que la maestra Elí me deje entrar a la clase porque si no andaré deambulando por la cafetería aunque no sería mala idea y que de las prisas por llegar a tiempo se me olvido pasar por mi dosis de cafeína mañanera. Llego y me sorprende no encontrarla al frente del grupo, ella es de las maestras más estrictas de mi facultad y no verla me parece algo muy extraño.

Tomo asiento a lado de mi mejor amiga. Tenemos una amistad muy bonita aunque no es una de esas que tienen años de mucho conocerse, la conocí en mi último año de la preparatoria cuando yo empecé a tener problemas con uno de sus amigos, esa etapa  de mi vida la tenía clasificaba como mi era negra, a pesar de eso ella me apoyo sin conocerme realmente. Con ella pude comprobar esa frase que dice “los malos tiempos traerán verdaderos amigos”. Las personas que yo creía mis amigos en ese tiempo solo me dieron la espalda ahí es cuando me pego duro la realidad, notodos son buenos amigos. En ese momento empecé a escoger mejor mis amistades y por el momento mis amistades se clasifican en Jonathan y Dakota.

— Veo que te levantaste del lado opuesto de la cama hoy—dice con una sonrisa en el rostro.

— Ni me digas— le digo en tono sarcástico.

— Te ves… como si un tren te hubiera pasado por encima tuyo — yo solo ruedo los ojos, se por qué lo dice, mi cabello hoy no viene en su mejor resplandor.

— |Vamos levanta esos ánimos, tú siempre eres la que está sonriendo todo el día y no deja de parlotear siempre.



Alessandra Mendoza

Editado: 31.01.2019

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