Dulcemente tuya

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Prólogo

Crugh, Crugh, Crugh.

La nieve helada que yacía en el suelo debajo de mí, hizo un crujido satisfactorio con cada paso pesado que hacía con mis botas, mientras vagaba por la calle solitaria rumbo hacia el centro de la ciudad. Cuando pasaba por cada casa, los brillantes colores de las luces navideñas me saludan brillando alegremente. Rojo, verde, amarillo eran los colores que más se notaban.

Todo estaba con el espíritu navideño.

Bueno, era el 22 de diciembre, y con solo tres días para el esperado 25, supongo que estaba justificado.

Pase por varios muñecos de nieve en mi paseo por la calle, algunos muy elaborados otros  simplemente con la típica zanahoria como nariz y un viejo sombrero de lana descolorido en la parte superior.

Una sonrisa suave apareció en mis labios cuando pasé junto a unos pequeños niños que tenían una pelea con bolas de nieve en un jardín cubierto de nieve, abrigados con bufandas y guantes. Cada uno con unas mejillas adorablemente rosadas y narices rojas. Algunos recuerdos de mi propia infancia nevada pasaron por mi mente, construyendo muñecos de nieve con mamá, haciendo ángeles de nieve con mi hermana Amber y peleas de nieve con Derek, mi hermano mayor.

Derek estudia nutrición en la universidad local y va por el segundo año, mientras que Amber estudia medicina en la Universidad de Duke.

Pronto me uniría a ellos en el "gran mundo universitario", en tan solo dos años.

Un petirrojo canta alegremente en un árbol cercano, este me apartó de mis pensamientos y me regresó al presente. Los petirrojos eran unos pajaritos tan encantadores, al igual que el invierno que era una temporada tan hermosa.

Oh, invierno.

Una estación verdaderamente mágica del año, mi favorita. Sin embargo, este invierno iba a ser bastante diferente a cualquier otro.

Este año, estaba tomando un riesgo...

Mis manos apretaron el pequeño paquete, solo podía pensar...hacia donde estaba destinado.

Dos palabras: Dustin Lane.

Dustin Lane es el chico ideal, un gran descubrimiento para cualquier chica. Era inteligente, divertido, dulce, atlético, sin decir que era extremadamente guapo.

Era todo...

Tenía mi edad, diecisiete años, y había estado fantaseando con él durante los últimos seis meses.

Sí, los había contado.

Habría iniciado una conversación con él hace meses, pero no tenía el valor suficiente.

Además no tengo ni idea qué decir.

Quiero decir, ¿Debería ir a hablar normalmente con el chico que me gusta? ¿O se supone que debo... no sé, explicarle claramente que me gusta? ¿Cómo se supone que entablas una conversación?

De todos los modos, aparte de la conversación necesaria en la escuela, Dustin y yo no nos habíamos conocido, por así decirlo. Fue la semana pasada que había decidido que ya era suficiente. Dustin estaba actualmente soltero, y al menos iba a intentar asociarme con él mientras pudiera. Después de todo, es tan encantador y perfecto, que si no hago algo tarde o temprano sería atrapado por alguien más.

Con la ayuda de mi mejor amiga Chloe, decidí que iba a darle un regalo de Navidad a Dustin.

No era un regalo real, lo que era...bueno es la parte aterradora y además había una posibilidad de ser atrapada. Miren, había un pequeño detalle que podría causar problemas si me atrapaban entregando el regalo. . .

Se lo estaba dando a Dustin de forma anónima.

¿Estúpido no?

Bueno, esta vez un regalo anónimo no fue la mejor idea que Chloe y yo pudimos haber evocado, pero era un progreso, incluso si Dustin no supiera quién era yo. La ocasión es que le guste el regalo, y lo mencione en la escuela o en su Instagram, y así di un paso adelante.

Aunque sea de forma anónima.

Para ser honesta, solo comprar el regalo fue lo suficientemente aterrador. Luego estaba la envoltura y ahora, la entrega...

El plan en sí era bastante simple, la familia de Dustin tenía una tienda de dulces y vivía en la casa de arriba, por lo que su buzón era fácilmente accesible. Simplemente me debo escabullir por detrás y deslizar el pequeño paquete dentro.

En la teoría había sonado más fácil que hacerlo en persona.

Demasiado pronto me encontré caminando en la parte comercial de la ciudad. Las pequeñas tiendas pintorescas que delineaban la calle estaban decoradas por la temporada navideña. En todos los lugares donde girase el resplandor de las luces navideñas me cegaba además cada tienda tiene su propia pequeña exhibición navideña. Hubo una especie de competencia entre todas las tiendas de nuestra ciudad, de quien podría producir la mejor exhibición de la ventana más extravagante.



Nkarsia

#1805 en Novela romántica

En el texto hay: dulce amor, el primer amor, tierno

Editado: 10.04.2019

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