Dylan & Brooke

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4 ¤ Brooke

La luz de la tarde se dispersa poco a poco indicando la aproximación del anochecer, la brisa veraniega sopla con suma delicadeza otorgando un clima sumamente favorable al ambiente.

Brooke mira fijamente el calendario del comedor dando un leve suspiro viendo la hora de su responsabilidad; el viernes había llegado, y con ella, una nueva era de reunión de jóvenes en si.

No la malinterpreten, no hay cosa que Brooke no ame más que estar en la casa de Dios. Sin embargo, el hecho de que su ex novio y la chica por la que él decidió terminar su relación se encuentren en la misma reunión no la alentaba mucho que digamos.

Ni hablar de los jóvenes del lugar, realmente no sabía que pasó allí pero no es algo que valga la pena pensar.

"De todas formas no puedes hacer mucho. Es el hijo del pastor". Pensó resignadamente.

Una mano se posa en su hombro sacándola de sus pensamientos.

"Ya es hora Brooke" avisa su pelirroja hermana por lo que la castaña solo se limita a dar un suspiro.

Quinn la observa con detenimiento analizandola, adivinando el por qué de su inquietud.

"¿Estás segura de querer ir? Sabes que no estás obligada y no tengo problema en ir sola, no tienes por qué hacer algo que no quieres".

Brooke se gira sobre sí misma y finalmente argumenta

"Segura Kin, ya vámonos"

Y ambas jovencitas acompañadas por su padre salieron en marcha hacia la dichosa reunión.

 

• • •

 

El clima en el salón era ideal, los jóvenes extasiados por las vacaciones discutían con simpatía todo tipo de tema. Ambas hermanas se adentran al espacio confiadamente saludando y buscando interactuar.

Brooke observa con detenimiento el salón y relaja sus hombros al no encontrar rastro de Mark en el lugar.

"Tal vez no venga hoy".

En su mirar también divisa a su mejor amigo Patrick, hermano mayor de Mark. Su humor sube, encaminandose hacia él.

"¿Qué hubo firulais?" pregunta animadamente.

Patrick escucha la voz proveniente detrás de él. Oh no. Luego de meses tendrá que lidiar con ella.

"Heey" responde él un tanto seco.

"¿Qué tal tus vacaciones?".

"Regias".

"Me alegro Pat".

"Yo igual...".

"No llamaste. Podríamos haber salido o...".

"¿Podemos hablar luego Brooke? Estoy muy ocupado y realmente no tengo ganas de hablar".

"Claro... no hay problema". Contestó anonadada para luego alejarse lentamente, pero no sin antes echarle un vistazo.

No lo olvida, eso está claro. Y Brooke lo sabe. Desde que en un momento de desesperación ella le confesó el amor que sentía por su hermano causó un cambio de actitud totalmente repentino en Pat y con ello, un gran desprecio hacia ella y su hermano.

Y jamás supo el por qué. Hasta que fue muy obvio.

Porque Patrick estaba platónicamente enamorado de Brooke. Cosa que le impactó grandemente al enterarse.

No sé inmutó, ella creyó que ya lo había superado. Quiero decir, eso sucedió hace casi 5 meses y no se han visto desde entonces.

Todo se fue al carajo.

Ignorando lo sucedido, se encamina hacia los otros adolescentes en el lugar no obteniendo un gran resultado como pensaba, pero, para su suerte, la Pastora cruza el umbral de la puerta indicando que en unos minutos dará comienzo a la reunión.

Las cocineras llevan una dulce y fresca merienda a la mesa el cual se ora para luego disfrutarlo. Todos discutían animadamente hasta que escuchan un grito por parte de Patrick.

"Abran paso que llegaron mis padres".

"Cierra la boca imbécil".

Ese insulto daba la prueba de que el gran Mark Donovan había entrado al salón.

La castaña dejó de disfrutar de su cupcake y por un momento olvidó como respirar. Intentó reaccionar pero no pudo. Segunda vez en el día que cree. Cree haberlo olvidado.

"Mark, no seas malo. ¡Discúlpate!" La dulce voz de la bella Ginger K. se hace presente.

Un bufido se escucha del ojiverde. "De acuerdo preciosa. Pero sólo por tí".

Imbécil. Pensó Brooke. No pudo evitar realizar una comparación. Él jamás hacía lo que ella le pedía cuando estaban juntos. ¡Ni siquiera escuchaba sus sugerencias!

"Lo siento tonto" se disculpa Mark golpeando a su hermano mayor en la cabeza por lo que Patrick se queja.

"Te tienen gobernado eh".

La castaña le rogaba a Dios que la clase comenzara y este juego terminara. Sabía que si continuaba, saldría corriendo en cualquier momento del lugar.

Tomó valor y levantó la vista encontrándose con un Mark sentado casi en frente de ella tomando por el brazo a una bella rubia en su costado derecho.

Por el clamor a Dios, la Pastora llegó saludando a todos muy dulcemente, interactuó un poco para abrir la confianza con todos dando paso a un nuevo año, y mientras tanto, acomodando sus notas para empezar a dar la palabra de hoy. En medio de la introducción se escucha la puerta abrirse de par en par dejando entrar a una mujer rubia de rizos muy definidos en compañía de un joven atrás llamando la atención de todos en el lugar.

"Ummh, Hola." saluda tímidamente.

"¡Bendiciones mujer! ¿Qué le trae por acá?" saluda Leena Donovan, la Pastora.

Hubo un silencio total por parte de los adolescentes y jóvenes por lo que la conversación se escuchaba con claridad.

"Lamento mucho interrumpir, pero es que vengo a dejar a mi hijo. Somos nuevos en el vecindario, nos mudamos hace unos días. Con mi esposo nos enteramos de la congregación y queremos integrarlo a mi pequeño Dylan." el muchacho rueda los ojos al escuchar la palabra 'pequeño'. "Espero no sea muy tarde".

"Tonterías, recién comenzamos. Sean bienvenidos al barrio y sobretodo a la casa de Dios. Estaremos una hora y media como mucho, puede pasarlo a buscar a las 20:30."



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En el texto hay: novelajuvenil, amor, amistad

Editado: 03.03.2019

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