Eclipse

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 25: Cascada

-Nada mal mocosa…- felicitó Fabricio a su hermanastra

Un sirviente se separó de la pared a la que había sido lanzado como si nada -¿Le aviso a los invitados señor?- dijo dirigiéndose al serafín que levitaba por sus imponentes alas beige

-De inmediato-

-Quién lo diría…- la mirada cargada de ira de Rose atravesaba la “bondadosa” aura de Nadir –La deidad necesita apoyo contra una indefensa joven- le dirigió la punta de una lanza de un guardia inconsciente

-Deja de jugar hermana. Ve mejor por Ares para poder irnos rápido-

La confusa noticia bajó de inmediato la sólida defensa de la adolescente -¿A qué te refieres? Habías dicho que te hiciste cargo de él- preguntó anonadada

Un siberiano de blanco pelaje, garras notablemente afiladas y dos colmillos superiores que sobresalían de su hocico se hizo presente junto a un sirviente a su lado –Significa que su compañero está listo para cualquier batalla señorita Kastan- respondió el mayordomo por el serafín que se limitaba sonreír

Soltó el arma que había recogido de aquel individuo ahora desmayado para salir despavorida hacia la imponente bestia -A- Ares… ¿Estás bien?- dirigió su atención a Fabricio –No entiendo lo que está pasando-

-Te explicaré que está pasando, si no salimos ya, tendremos que matar a tu “amigo”, mi novia y otros humanos inocentes. Aclararemos las cosas luego-

-¿Ni siquiera en esta ocasión puedes dejar esa maña de postergar las cosas? Como prefieras…-  

-Sígueme el paso- ordenó el moreno joven antes de salir disparado como un rayo por la puerta principal

Ares le hizo un gesto con su cabeza a la joven para que cabalgara en su forzudo lomo -¿Ahora resulta que todo el mundo me da órdenes?- subió a su fiel compañero y activo el zusehen – ¿Listo amigo?- acarició detrás de las orejas de la bestia lista para alcanzar a su hermano, encontrándose en la entrada con Vernard y Eleonora inmóviles por el poder del artefacto que su madre le había obsequiado

-Pues no me hubiera importado asesinar a la concejal más arrogante de todos…-

***

 El poderoso viento que intentaba derrumbar a la aferrada adolescente demostraba la impresionante velocidad de la cual gozaban –Ahí está- exclamó Rose al ver al serafín adyacente a una deslumbrante cascada que desembocaba en un lago de aguas cristalinas. Ares frenó de golpe para no estrellar en ese espectacular paisaje

-Parece que estuviste practicando amigo- dijo la joven descendiendo de la bestia, quedando al lado de su hermano

-Esfuérzate mocosa- fueron las últimas palabras de Fabricio antes de dividir la catarata en dos y adentrarse en ella, acción que Ares imitó

-Esto me da mala vibra…- susurró caminando atreves de los dos chorros gigantes. En su interior se encontraba una mesa redonda parecida a la del R.N.S, solo que esta vez los invitados eran muy distintos

-Me hiciste esperar niña- refutó Alfie sentada con sus piernas cruzadas, una sobre la otra, a Rose que permanecía en el centro del salón -Hubiera sido mejor que Fabricio te hubiera asesinado- su mandíbula demostró el descontento de enterarse de que aun seguía con vida

-Por favor hermana… solo han pasado unos minutos, se mas compasiva con ella- respondió Olimpia ante el desespero de su allegada

-Sí, pero tenemos mejores cosas que hacer ¿No crees?- intervino Dimitri entre su ropaje carmesí

Rose miró nerviosa a su hermano que yacía en una silla detrás de ella al lado de Ares -¿¡Que hacen todos los serafines aquí!?-

-No solo hay serafines Kastan- corrigió Guillem en el trono que sobresalía de las demás figuras divinas y a su lado, Grace vestida en un enterizo blanco que colgaba hasta sus tobillos donde se diferenciaban unas sandalias doradas

-dijiste que tu “hermana” tenía buenos argumentos para que hiciéramos algo al respecto con la situación de mi padre, Fabricio- burló Helga en una actitud altanera

-Los tiene, solo está un poco nerviosa- Contestó Nadir –Cualquiera los tendría frente a deidades-

><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>

El joven rey abrió el portón del templo Bozè con espada en mano en caso de cualquier eventualidad. De repente, una fuerte ráfaga sacudió su capa morada violentamente -¿Qué fue eso?-

-No lo sé señor, le imploro que tenga cuidado- advirtió Ángela poniéndose delante con escudo en alto

-El serafín Fabricio no se encuentra aquí, ni la señorita Kastan- interrumpió el mayordomo asomado por el lateral de la estructura

El gesto de Vernard demostraba todo su descontento ante el problema



Raimbow eye

#5642 en Fantasía
#1205 en Magia

En el texto hay: fantasia, fantasia magia, accion

Editado: 23.12.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar