El Amor Duele

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CAPITULO SEIS

Por la mañana lo primero que hago es ir a la cafetería. Eran 7:30 am. Me siento en el mismo lugar de siempre junta a la ventana, pasan 20 minutos. Y no logro verla. Ella dijo que siempre está a las 7:30 aquí. Ahora la pregunta era 7:30 am o 7:30 pm. Espere unos minutos más y no tenía un resultado. Entonces puede que venga para las 7:30 pm.

- Vas a pedir algo, Simón.- dice ella.

- No, creo que no.- respondo inquieto, como apresurado.

- Te pasa algo.- pregunta Isabel.

- Sí, estoy por llegar tarde a la escuela.- respondo levantándome apresurado.

- Ok.- dice ella. 

- Nos vemos luego, adiós.- grito saliendo corriendo.

De camino a la escuela pienso en ella, ¿Cómo se llamara? ¿Dónde está ahora? Mi inquietud por encontrarla paso a ser una necesidad de búsqueda, pero no tenia idea de por dónde empezar. Estando en clase solo pienso en las palabras que estaban escritas en la hoja. Al revisar nuevamente la hoja encontré un detalle más que se me había escapado en la noche. En la parte superior de la hoja se encontraba unas iniciales FQF. Pero no hago ni mi mayor esfuerzo de adivinar que podría significar esas iniciales. Cuando terminan las clases, salgo a caminar. Trato de pensar porque mi nombre estaba escrito ahí. Bueno creo que no soy el único Simón Fernández Quispe. No, si soy el único, porque cuantas personas deban de existir en el mundo con el mismo apellido. Creo que yo. Me hablo en voz baja. ¿Ella me conoce seguramente? Entonces su nombre debe de ser esas iniciales.

- Claro, FQF es su nombre.- grito en voz alta.

Alrededor de mi había varios compañeros y compañeras. Al gritar todos pusieron sus ojos en mí. Porque estaba solo y gritar de esa manera, todos pensaran que estoy loco. Disimulo cogiendo mi celular y marco al primer secretario.

Primera timbrada y no contesta la llamada… segunda timbrada y no contesta la llamada… tercera timbrada y contesta la llamada…

- Dime Simón.- dice.

- Buenas tardes primer secretario, está ocupado.- pregunto

- No, por ahora no. Que paso Simón.- dice.

- Le quiero pedir un favor, pero que mi hermano no se entere.- digo.

- Está bien, Simón.- dice amablemente.

- Mi hermano estar cerca de usted.- pregunto.

- No. Él está en una reunión con los nuevos inversionistas del centro comercial.

- Como… qué. Nuevos inversionistas. Que está pasando con el centro comercial.- digo.

- Está pasando por unas crisis económicas.

- Y mi padre como esta. - El presidente está bien… Simón, dime el favor que quieres que haga, porque no hay tiempo.- dice.

- Secretario Alex… olvídalo mejor, creo que tienes muchas cosas que hacer, luego ya te aviso.- respondo.

- Ya. Entonces me llamas luego.- dice.

- Si… Secretario Alex…

- Dime.

- Cuide a mi hermano.- digo por ultimo.

- Esta bien lo hare.- dice. - Gracias… Adiós.

Ahora entiendo a mi hermano porque estaba enfadado aquella vez. Recuerdo bien lo que dijo... 

“Ni siquiera sabes el significado de todo esto”

De seguramente aquellos serían nuevos inversionistas. Me preocupa mucho estar en su lugar con tanta responsabilidad, pero él se la busco, ahora tiene que luchar por lo que tiene y por lo que es. Volviendo a mi tema, no dije nada al secretario, para preocuparlos más. Guardo mi celular y cuando empiezo a caminar, desde lo lejos alguien grita mi nombre.

Volteo a ver quién era. Y era uno de mis compañeros, Connor.

- Simmons… Simmons.- grita.

- Si.- respondo, su español era un poco raro que los demás, pero al menos se le entendía.

- Brother… iras a la fiesta de primer año.- dice.

- No puedo. Tengo trabajos que hacer y tengo planes.- dijo alejándome de él.

Voy al estacionamiento, me subo al auto y luego suena mi celular. Cuando veo mi pantalla, no lo podía creer que llamaría algún día. Nunca me lo espere, ni mucho menos me lo imagine. Simplemente no lo podía creer.

 



El amor Duele

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En el texto hay: dolor, secretos

Editado: 29.04.2018

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