El beso de judas.

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El camino a la recuperación.

La mirada del visitante imprevisto sobre Ivanna logra incomodarla, ella se muestra inquieta, entonces evade su mirada mirándose sus manos, llevando su cabello tras sus orejas, sinónimo de su nerviosismo ante el misterioso desconocido. El atrae su atención.

_Te ha dolido mucho ¿cierto? _Ella suspira.

_¡claro! _responde.

_lo imagino _dice el con una sonrisa de solidaridad.

_¿cómo puedes imaginarlo?...¿han matado a alguien a quien amabas mucho y con quien te casarías en una semana? _le pregunta mirándolo directo a los ojos.

_lo siento, no debí decir eso, yo no… _dice el bajando la mirada.

_no, discúlpame tu a mí, perdona mi hostilidad… es que yo… _las lágrimas vuelven a salir. Él toma su mano y le sonríe comprensivo. en ese momento, en su mirada Ivanna percibe una sensacion extraña, es como si esos ojos ya la hubieran visto, es como si ella misma alguna vez apreció esa mirada. 

_yo solo quise pasar y consolarte de algún modo _dice y ella suspira.

_gracias… ¿de dónde conocías a Justin? _pregunta.

_yo.. _ el intenta responder pero doña Clara los interrumpe.

_aquí tienen pasteles  y chocolate _dice poniendo una bandeja en la mesa en medio de ellos. Ambos la miran.

_gracias mamá _responde Ivanna tomando la taza de chocolate.

_vaya señora Clara, es usted muy amable _dice Thomas ganándose su simpatía.

_de nada hijo, por favor, ve que coma ¿sí? _ dice señalando a su hija. Él le sonríe y mira a Ivanna.

_hazle caso a tu madre _le dice y ella sonríe forzada desviando su mirada sin aún probar el chocolate, fijando su mirada en una escultura que decora un espacio del recibidor, suspira mientras la observa y sonríe triste. Entonces un recuerdo junto a su novio le viene a la mente.

“no seas tontito Justin” _dice ella mientras le da un suave golpe en su brazo.

“lo siento nena, es que desde que te trajeron esa muñeca”

“¡escultura!” Interrumpe ella.

“bien… ¡escultura!... no dejas de mirarla y admirarla, me estoy poniendo celoso eh” protesta .

“no seas tonto amor” _dice ella abrazándolo. Él la toma por la cintura y la atrae hasta su cuerpo. Ella lo mira sonriente con ese brillo en los ojos típico de cuando estos encuentran los suyos.

“entiéndeme… sabes cuánto amo las esculturas de Lee Lawrie, y sabes cuánto me costó conseguir esta, mírala, me parece estupenda, solo mira su acabado, su hermoso rostro, hasta la forma de su nariz, es mágica…” dice ella mientras se zafa de él y se acerca más a la escultura. El la sigue y se interpone entre ella y la escultura a la vez que toma su cara entre sus manos reclamando su atención. Ella sonríe.

“¿y ella puede besarte así?” Dice y luego la besa con ternura.

“mmmm, no, tu estas ganando puntuación, ¿me darías otro como ese?” Pide ella juguetona.

“solo si te deshaces de ella” dice señalando la escultura. Ambos terminan el juego de picardías en un sentido beso, uno que un carraspeo de garganta da por terminado, provocando un leve sonrojo en Ivanna. Era su padre.

…………………

Ivanna vuelve al presente fijando su mirada en Thomas quien la mira profundamente. Entonces sus lágrimas salen. El la observa y respira hondo. La serenidad lo habita, la calma pareciera su reflejo, él es como un ser perfecto, peinado muy bien hecho, vestimenta ejemplar, en su muñeca trae un reloj muy elegante, su porte trae presencia y su simpatía y empatía lo hacen el ejemplo digno de un ser único y superior. Pero Ivanna no aprecia nada de eso, solo está acompañada de un extraño, cuando quisiera estarlo de su amado Justin.

_lo siento _dice ella limpiando sus lágrimas y corriendo escaleras arriba sin poder contenerse más.

Minutos más tarde sube su madre.

_¡cariño! _le dice sentándose a su lado en la cama y masajeando su cabeza. Ivanna suspira.

_lo siento mamá

_no tienes que sentirlo hija, es normal que te duela mucho _su madre suspira. _Thomas se ha ido, te dejó saludos querida.

Ivanna asiente. _no podía seguir abajo madre, no conozco a ese hombre, es muy rara la manera en que me mira, como si me conociera de siempre

_solo quiso ser amable nena.

_si, tal vez estoy paranoica mamá.

_te hice una cita cariño

_¿una cita?... ¿con quién?

_con la psicóloga, ella  te ayudará con tu proceso de duelo

_no creo que nada me ayude mamá _ su madre suspira y se acerca para besar su frente.

_veras que si nena

_te diré cuando esté lista para verla mamá, ahora solo quiero estar sola, por favor.

Doña clara accede y se levanta para marcharse.

_ah, y mamá _su madre se devuelve.

_¿sí?

_por favor haz que se lleven la escultura, no la quiero volver a ver

_pero Ivanna, amas esa escultura



Elisagranch

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Editado: 26.03.2018

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