El Cantar De Las Almejas

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Capítulo 9: La almeja vampiro

 

Pasé evadiendo a todos los niños que me perseguían con preguntas ridículas todo el día, mamá me había pedido ser uno de ellos y no tenía idea qué significaba eso. Cuando Mary se disponía a irse, me aferré a ella

- Lou- se corrigió al ver a los niños detrás de nosotros - Clam, estarás bien, Tom te mostrará tu cama - el chico que se veía menor a mí me sonrió. 

- Tu nos protegerás ahora ¿cierto? - Bajé mi vista a la melliza llamada Molly, se había aferrado a mi pantalón

- Molly ¿qué dices? Harry aún puede defendernos- La chica llamada Linda le contestó, estaba abrazada con otras dos niñas menores a ella. 

- ¡No es cierto! ¡No ha dejado la alcoba en dos semanas seguidas! ¡Tiene incluso las persianas cerradas y ya ni puede..

- ¡Milly! - Tom y Linda hablaron al unisono - Si alzas la voz, Harry te escuchará - terminó de opínar Tom. No sabía quien era Harry o por qué estas niñas creen que yo voy a defenderlas, miré curioso a Mary por una respuesta.

- Clam - se agachó para hablarme y que los demás no escuchen - sé que no quieres estar aquí - pero estos niños han sufrido mucho, por favor no seas cruel con ellos. Salió por la puerta sin dejarme hablar, corrí tras ella para no ser alcanzado por los otros niños.

- Dile a mamá que si me deja aquí... ¡Me quedaré un mes! -  A ver si cuando me vea todo escuálido por no comer se arrepiente de su estúpido castigo

- Te dirá que lo hagas - fue lo último que dijo antes de perderse de vista.

Incluso si yo quisiera regresar, no tenía como. No tenía idea de dónde estaba. Nunca había pisado el pueblo, sólo veía las fotos que tomaban para los informes que hacía mi papá.

No comí los pedazos de pan con mermelada que cenaron, incluso cuando dejaron un plato cubriendo mi ración ¿a eso le llaman cena? Ni siquiera tienen algo de fruta. Tom me dirigió al cuarto de niños. Este lugar era como una casa gigante, tenía como 5 habitaciones y al parecer cada una de ellas tenía entre dos o tres camas. Una litera y una cama etc.

-Aquí vivimos 15 niños. 6 niños y el resto son niñas. Los niños tienen 2 habitaciones, pero por ahora nadie se atreve a dormir con Harry. Tenemos dos literas en la otra habitación, así que estamos bien

- Pero dijiste que son 6 ¿qué hay del sexto niño?

- Ese eres tu - respondió con ironía. Genial, me toca dormir con el vampiro - Ya que eres el mayor, tal vez le hagas bien a Harry. - Otra vez mencionando al tal Harry ¿Que pasa con ese?

- ¿Por qué esas tipas dicen que debo protegerlas?

- ¿"Esas tipas"? - repitió mis palabras con recelo - bueno... Ya que no tienes padres es normal que no seas educado. Eso nos dijo Harry. Pero, con el tiempo mejorarás tu vocabulario.

- Se supone que acabo de perder mis a mis padres, ¿dices que no tengo educación? Gordo estúpido 

Fui entrando a la habitación murmurando aquellas palabras, no estoy seguro si el tal Tom me escuchó. Al ver el interior de mi habitación, noté sólo una litera. Él era el mayor, pero tenía la habitación más pequeña. El tipo llamado Harry parecía estar dormido, estaba tapado con las cobijas hasta la cabeza. No sabía si saludar, así que sólo subí a mi cama, antes de acostarme, noté una ropa doblada alado de la almohada 

-¿Qué rayos?

-Linda y Mercedes pasaron ajustando prendas donadas para ti - escuché esa voz desde las sábanas, tomé la dicha ropa arreglada con mis manos ¿era parte del castigo usar estos estropajos? No dije nada y me las puse, ni siquiera me queje de los agujeros mal cocidos. No podía ser grosero si quería mis consolas de vuelta. Al acostarme, senti la incomodidad de ese colchon, traté de acomodarme lo más que pude, pero ese colchón, estaba tan viejo y delgado, que realmente ere incómodo.

- Lo siento Clam, tu nombre ¿Cierto? - traté de mirar al tipo debajo de mi cama, pero seguía tapado con sus cobijas - nuestra casa es una fachada. Todo luce bonito, pero es de mala calidad. 

- ¿Por qué te cubres con las cobijas? Ni siguiera he prendido la luz, está todo a oscuras.

Dejó de hablar. Tampoco es que yo quería ser su amigo, así que sólo me dediqué a dormir. 

Pasé cuatro días seguidos evadiendo a todos, casi no comía... Sólo comí a gusto el día que Mary cocinó las almejas y las ostras. Los otros días, no había más que sopas con un poco de fideo o alguna verdura. Me preguntaba cómo estos niños sobrevivían comiendo algo decente cada tres días. Y en general, parecía tener una comida al día, el resto era pan, agua o un poco de jugos en polvo. 

- ¡Clam! ¡Clam! - Milly pasó el cuarto día siguiéndome por toda la casa - ¡Quiero que veas algo!

- No estoy de humor - Me metí al cuarto y para mi sorpresa, Harry estaba sentado mirando la ventana; tenía todo su cabello despeinado, con muchas ojeras para alguien que pasa en cama todo el día.



Ronnie JC

Editado: 16.11.2019

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