El Cantar De Las Almejas

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Capítulo 10: El discurso de la Almeja

 

El primer día en esa casa, fue el único día que me sentí el yo de siempre... Estaría poco tiempo allí, viviendo como un indigente sin comer bien. Ese día en la noche, Milly puso un pedazo de su pan en mi ración. No pude decirle que la tomara de vuelta, incluso cuando al dejar la mesa pude asegurar escuchar su estómago rugir, cuando su hermana gemela le preguntó si tenía hambre, sonrió diciendo que no. Me sentí asqueado.

Todos los otros días no podía verlos, tenía una sensación extraña en mí: vergüenza ¿por qué sentiría vergüenza? No es como si fuera mi culpa que ellos estuvieran viviendo así... No... no es mi culpa... Pero si la de alguien cercano a mi... Mi papá. Los informes que mi papá hacía cada mes (y que yo ayudaba por interés) siempre mostraban a los huérfanos como personas que viven en buenas condiciones con lo que les manda el gobierno. Pero desde que llegué, no he visto cajas de víveres, no creo que se traguen todo en una semana ¿o sí? Sentía que preguntar era sospechoso, así que me callé. Traté de no pensar en nada e ignorarlos hasta irme ¿qué más podía hacer? No soy nada para ellos y tampoco soy uno de ellos.

Y entonces, verlos haciendo todo este circo por mí, por el hijo de la persona que los dejó en condiciones miserables… Esto es una mierda.

- Dijo la palabra con M… - murmuró Molly

- La que usa el señor barbudo – contestó Milly, Mercedes las hizo callar.

- ¡¿Cómo puedes decir eso?! – Linda explotó entre lágrimas – después de todo lo que estamos haciendo por ti ¿vienes a insultarnos?

- ¿Te sientes insultada? ¿Es en serio? ¡¿Se sienten insultados?! – Todos se quedaron callados – Viven en colchones que no se puede dormir, tienen un disco rayado en esa grabadora vieja que duele los oídos y se mueren de hambre, incluso Tom que está gordo se muere de hambre, no sé qué demonios comes para lucir así

- Los chocolates y el pan– opinó un niño junto a Tom, todos soltaron una risita - ¿Qué? Es en serio, nadie come los dulces que suelen regalar porque no podemos ir al dentista, pero Tom se los come todos.

- Es cierto. Te comiste los del cumpleaños de Milly y Molly                 

- Si, ¿pero a dónde quieres llegar? – Harry volvió a la conversación –

- ¡Que por supuesto tienen que sentirse insultados! ¡Insultados de que este lugar los deje vivir así! – Me exalté - ¿o tú estás feliz de pasar todos los días durmiendo? Y tú, - me dirigí a la chica detrás de Linda  ¿te gusta coser?

- ¿Eh? – Mercedes miró a Linda con recelo

- Vamos, dime ¿realmente te gusta coser? Cada vez que Linda te llama a trabajar tu rostro no luce bien –

- No me gusta – dijo al fin. Linda la miró sorprendida

- ¿y qué me dices tu Molly? – Molly se dejó de reír cuando le hablé - ¿Por qué siempre regalas tus raciones diciendo que no tienes hambre? Cuando eres la que más espera la hora de la comida y luego se va con su estómago rugiendo – Molly empezó a llorar sin decir nada – Me acerqué a ella y le puse las manos en el hombro – Dilo, a ver dilo

- Sí tengo hambre

- No te oigo

- ¡Siempre tengo hambre! – gritó, su hermana Milly la abrazó.

- Si te preguntan si tienes hambre ¡tienes que decir que sí! – empecé a asentir fuertemente – Milly y Molly me imitaron – y si no te gusta coser, tienes que decir que NO – negué con la cabeza fuertemente, Mercedes se animó y me imitó con timidez – No tienen que fingir ser felices… ¡Tienen que luchar para serlo de verdad! –

- ¿Cómo podríamos hacer eso? – Tom habló con recelo, cuando logró nuestra atención prosiguió – Nuestra comida se la roban y sea lo que sea que el gobierno nos da, no nos llega completo o no nos llega nada. –

- Pues… entonces la recuperaremos – se me salió, ni siquiera sabía qué estaba diciendo

- ¿De qué estás hablando? – Dijo Harry de repente –

- Podría conseguir un trabajo fuera de la ciudad

- ¿Podrías? – Harry habló desde atrás – Lo único que logré conseguir es ayudar a Mr. Kerk con sus cartones. Nadie contrata a niños huérfanos.

- ¿Por qué? – pregunté inocentemente

- Somos huérfanos… No confían en nosotros – Linda contestó mirando sus sandalias y Harry que era el único que podía conseguirnos algo más… Ya no puede caminar – Miré al chico en las escaleras con sorpresa. Era eso, el tipo no puede caminar. Me sentí estúpido, sacudí mi cabeza y me dirigí a los chicos

- Pero yo soy Clam – respondí con una confianza fingida – Conseguiré algo, lo prometo



Ronnie JC

Editado: 16.11.2019

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